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Esplendor del presidente-mánager

Florentino Pérez disfruta del resultado del control salarial y de la apuesta por el talento con balón

Florentino Pérez presenta en julio a Toni Kroos, uno de sus grandes fichajes de la temporada Ampliar foto
Florentino Pérez presenta en julio a Toni Kroos, uno de sus grandes fichajes de la temporada

Todo esfuerzo parece inútil contra un equipo instalado en la cresta de la ola y al Madrid lo empuja un tsunami. Luis Fernando Tena, el entrenador del Cruz Azul, se encogió de hombros cuando el martes le preguntaron por la goleada (4-0) sufrida ante el Madrid en semifinales del Mundial de Clubes. “Hoy por hoy es el mejor equipo del mundo”, dijo, como quien afronta lo inexorable. “Tienen un crack en cada posición y además tienen buen juego de conjunto. Elaboran en la rotación y luego profundizan con la técnica en el último tercio. ¡Están embalados!”.

El Madrid no cuenta con director deportivo por primera vez con el actual presidente

El apogeo de este Madrid que se propone su 22ª victoria consecutiva en la final del sábado coincide con la ausencia de un mánager deportivo por primera vez desde que Florentino Pérez asumió la presidencia en 2000. La destitución de Miguel Pardeza en el verano cerró un largo ciclo caracterizado por la presencia de figuras de relieve al frente del departamento de fútbol. Valdano, Sacchi, Floro, Mijatovic, otra vez Valdano, Mourinho y Pardeza encarnaron el intento de la directiva por administrar los asuntos deportivos siguiendo criterios puramente técnicos. ¿Quién es el mánager ahora? En el club todos apuntan a Florentino Pérez, que actúa asesorado por el director general corporativo José Ángel Sánchez y por Ramón Martínez, director de fútbol con un perfil muy bajo, casi sigiloso. El presidente ni confirma ni desmiente su estatuto de mánager de hecho, pero se siente más seguro que nunca de su intuición y de unos principios rectores que enumera como axiomas.

La estrella es el macaco

D. T./ Marraquech

Los macacos del Atlas son una especie en peligro de extinción. Pero los miles de curiosos que se congregaron alrededor del mono en la milenaria plaza de Yamaa el Fna, el centro social y mercantil de Marraquech, no eran biólogos. El adiestrador marroquí había embutido al simio en un chándal (falsificado) del Real Madrid con el nombre de Ronaldo estampado en el dorso. Este simple truco, esta confusión de símbolos y arquetipos, fascinaba a la concurrencia. El público se abría paso a codazos para hacerse fotos con el animal y sus inescrupulosos captores comerciaban con el intercambio. Cuando algún avispado se iba sin soltar billetes ni monedas, el adiestrador hacía una señal, soltaba cadena, y el mono se encaramaba de un brinco sobre el tacaño y le enseñaba los dientes.

La mayoría de los curiosos eran hinchas del San Lorenzo, el equipo que, junto con el Madrid, se halla en la ciudad para disputar la final del Mundial de Clubes de la FIFA. Los dirigentes del club porteño calculan que entre 5.000 y 7.000 seguidores suyos han desembarcado en Marruecos desde todo el mundo. para asistir a los partidos.Peñas de Mallorca, Detroit o Israel destacaban en la multitud que deambulaba por la medina.

El ambiente volvía a los hinchas más indiferentes al encantador de serpientes, al fabulador, al vendedor de fruta, al traficante de pieles exóticas, que al macaco amaestrado. Cantaban el hit de la Copa Libertadores, una melodía de Tres Marías de Calamaro con letra adaptada: “Ponga huevos San Lorenzo, vamos vaya al frente / Que acá está tu hinchada, que acá está tu gente / Que no tiene explicación, eso es verdad / Cada vez te quiero más y siempre yo voy a estar presente / Este sentimiento es verdadero / Ciclón te amo, sin vos me muero...”

Atado por el cuello a una cadena, el mono, cubierto de un pelaje rojizo y sin brillo, miraba perplejo a su audiencia.

“Tienen que jugar los mejores”, repite el mandatario. Podría ser la primera de sus reglas. Cuando habla de “los mejores” se refiere a aquellos que hacen más cosas con el balón, sin reparar en otros valores como el sacrificio, la disciplina, el físico o el talento defensivo. Después de 15 años de experiencia en la gestión del fútbol, Florentino Pérez ha llegado a la convicción de que todos los entrenadores tienden a ser conservadores, y que ese conservadurismo resulta de una deformación profesional derivada de la inseguridad consustancial al cargo que ocupan. El presidente cree que la prudencia que induce a los técnicos a alinear a futbolistas como Diarra, Khedira, Essien o Arbeloa en detrimento de otros menos atléticos y, a veces, menos atentos en defensa, como Isco, James, Carvajal o Illarra, puede ser bueno para la caseta pero es malo para el club.

Condicionar al entrenador forma parte del programa. Primero porque el club debe poblar la plantilla de futbolistas con buen pie, a ser posible vistosos y consagrados. Segundo, porque es preciso actuar siguiendo una peculiar política de ajustes y excesos presupuestarios. Florentino Pérez se impone una regla de hierro que resume con su habitual rotundidad: al futbolista que pide un aumento de sueldo que supera el límite conviene ficharle un competidor para obligarlo a recapacitar o a buscarse otro destino. Siguiendo esta norma contrató a Isco para que se midiera a Özil, a Illarramendi para que compitiera con Alonso, a James para que le disputara el puesto a Di María, y a Kroos para que desplazara a Khedira. Esto ha generado movimientos que muchas veces han superado los planes del entrenador.

Tienen que jugar los mejores”, repite el mandatario. Podría ser su primer axioma

Sintiéndose presionados, grandes jugadores del Madrid prefirieron marcharse. Los traspasos (Özil, Di María, Alonso y Morata) han supuesto más de 150 millones de euros desde el año pasado. Un ingreso imprescindible para equilibrar los presupuestos. Florentino Pérez, que se especializa como nadie en asumir riesgos, asegura que el verdadero peligro no fue desembolsar 80 millones por James, sino que Di María hubiera querido quedarse. Las maniobras parecen osadas por el volumen de capital que suponen, pero, hasta ahora, al menos, los resultados le dan la razón: Özil y Di María no evolucionan fuera mientras que James e Isco han mejorado dentro.

Al Madrid le cuadran las cuentas en todos los terrenos. La prosperidad de Jesé y Carvajal recuerda que por primera vez en 15 años el club ha empezado a consolidar canteranos en su primera plantilla. Incluso Carlo Ancelotti, el entrenador más competente que pasa por Chamartín desde Del Bosque, es una apuesta personal de Florentino Pérez. Por fortuna o por genio, el presidente-mánager se pasea ufano por Marraquech. Nunca el Madrid estuvo tan hecho a su medida.

Florentino, en 'El Larguero': "Con los grupos violentos, tolerancia cero"

El presidente del Real Madrid ha vuelto a reafirmarse en su lucha contra los grupos violentos en el fútbol. En una entrevista que ha mantenido con José Ramón de la Morena en Marraquech, Florentino Pérez ha recordado que ha sacado a estos grupos del Santiago Bernabéu, al que cree que los socios y aficionados del equipo blanco pueden ir tranquilos. 

"Con los grupos violentos, tolerancia cero. Apoyo a todos los que trabajan para que esto se acabe. Y puedo asegurar que no hay ningún violento en el Real Madrid. Los hemos sacado del Bernabéu. ¿Que nos han intentado presionar? Si. Pero los violentos son delincuentes y no tienen que estar en un estadio de fútbol. Ni son del Madrid, ni tienen ilusión, ni nada. Los socios y aficionados del Real Madrid pueden ir tranquilos al Bernabéu", dijo.

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