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Kroos: “Empiezo a cansarme”

El alemán, insustituible en este Madrid, confiesa que siente la acumulación de partidos

Kroos maneja el balón en el partido contra Liverpool. Ampliar foto
Kroos maneja el balón en el partido contra Liverpool. EFE

Visto desde la grada, Toni Kroos parece un coloso rubio y frío. El Sigfrido de las sagas germánicas. A un metro de distancia, paseándose por las galerías del estadio de Basilea, parece un niño. Ni tan alto (1,80m) ni tan fiero. Lleva el pelo cuidadosamente peinado con la raya al costado, como los colegiales de posguerra, y apenas le asoma un bozo dorado. No hay rastro de vanidad en sus gestos. Su mirada es transparente y sonríe con candor. Rodeado de paisanos que le preguntan por su desempeño en el Madrid responde como si no comprendiera exactamente la trascendencia que tienen sus palabras para el devenir del equipo. "Estoy empezando a cansarme", dice.

El traspaso de Alonso primero, y las lesiones de Khedira y Modric con posterioridad, han convertido a Kroos en la viga maestra del Madrid. Si lo quitan, la estructura amenaza ruina. Y es una estructura maravillosa. Compuesta por la plantilla más cara de la historia del fútbol. La reunión más grande de talentos jamás lograda. Pero con un punto débil en el medio centro. Allí donde Kroos es el único especialista en el arte de sostener al equipo. Su presencia es tan importante en estos días que el entrenador, Carlo Ancelotti, no se puede permitir sustituirle sin temer lo peor. Con el transcurso de la temporada, el mediocentro se ha visto, a sus 24 años, más utilizado que nunca en su carrera. Y en Basilea dijo que se le empiezan a cargar las piernas.

La nómina de reemplazantes de Kroos es limitada. Alonso fue traspasado, y Modric sufre una lesión grave

"¡No veo la hora de que llegue el verano!", bromeó, cuando le preguntaron por la acumulación de partidos de 2014. "Este año jugué toda la segunda vuelta con el Bayern, después jugué todo el Mundial, luego jugué las Supercopas con el Madrid y ahora no me pierdo ningún partido. No había jugado más en toda mi vida. Estoy empezando a cansarme. Para colmo, en España no hay parón en enero, como en Alemania. Así es que habrá que ir tirando. Supongo que me darán descanso en algún momento".

Kroos es el futbolista del Madrid que más minutos ha disputado esta temporada (1.636), por encima de Cristiano (1.599), James (1.587) y Casillas (1.530). El año pasado, en el Bayern, solo fue el sexto que más jugó (3.933), por detrás de Neuer, Alaba, Lahm, Dante y Boateng.

¡No veo la hora de que llegue el verano! No había jugado más en mi vida”

La nómina de reemplazantes de Kroos es limitada. Alonso, el jugador al que se suponía que vino a auxiliar, fue traspasado. Modric, el mediocampista más experto que quedaba, sufre una lesión grave que le tendrá apartado tres meses como mínimo. Khedira padece los rigores de la temporada anterior. Por un lado, tiene molestias físicas que lo fastidian, por otro, se siente despreciado por el Madrid, que se niega a pagarle lo que reclama. Esto ha conducido a Khedira a buscarse una salida profesional. En el vestuario creen que ha firmado por otro club. En cualquier caso, mientras se aclara su futuro, se cuida. No parece dispuesto a los sobreesfuerzos.

Queda Illarramendi. El Palomo, como le llamaban en San Sebastián. El Vaquilla, según el mote de sus compañeros madridistas. Un gran tipo. Y un gran profesional. Pero un futbolista sin experiencia en el puesto de mediocentro defensivo, cuyos antecedentes de la temporada pasada no invitan al optimismo. Como dijo un directivo del Madrid, comparándolo con el nuevo fichaje: "Illarra es un niño de 24 años y Kroos es un hombre de 24 años". Ancelotti puso a Illarra en los últimos minutos del partido de Basilea y el Madrid se estabilizó. Puede que no sea el más macho de los interiores, pero en este contexto el vasco es útil.

Kroos es el futbolista del Madrid que más minutos ha disputado esta temporada (1.636), más que Cristiano (1.599) o Casillas (1.530)

La ausencia de Modric, sumada al cambio de sistema con solo tres centrocampistas, hace que Kroos tenga que desgastarse más todavía. Hasta su lesión, Modric era el jugador que más balones recuperaba en el mediocampo. Corría más que nadie y ayudaba al equipo a mantener la posesión. Sin el croata, el Madrid tiene menos la pelota porque, entre otros motivos, tarda más en recobrarla cuando la pierde. El de Basilea fue el cuarto partido de la temporada con menos posesión madridista. Esto obligó a Isco a esforzarse más (pasó de recuperar una media de 4,5 balones por encuentro a robar nueve). Más incluso que Kroos, que tiene una media de 6,3 robos por encuentro y en Suiza robó ocho. Quizá, señal de fatiga. El alemán fue el hombre que más se movió en su equipo (11,1 kilómetros), por encima de James (10,4) e Isco (10).

"No hemos jugado al nivel habitual", dijo Ancelotti, tras el partido. "Estuvimos más lentos. Pero defendimos haciendo un gran sacrificio. Con concentración. Así conseguimos la victoria".

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