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Un estilista eterno y dos damnificados

Además de la clase de Pirlo, la cuarta jornada de la fase de grupos refrenda la fragilidad del Arsenal, las turbulencias en el Liverpool y el oasis europeo del Borussia Dortmund

Pirlo se dispone a controlar un balón en el Juventus-Olympiacos. Ampliar foto
Pirlo se dispone a controlar un balón en el Juventus-Olympiacos. AFP

De Turín a Dortmund, pasando por escenarios tan variopintos como Malmoe, Basilea, Londres o San Petersburgo, la jornada europea de ayer deparó algunos episodios reseñables y varios nombres propios. La lógica se impuso en casi todos los duelos, pero la apertura de la cuarta cita de la fase de grupos de la Liga de Campeones dejó por el camino perlas, como el golazo de Pirlo; sobresaltos, como el que sufrió un endeble Arsenal en el Emirates londinense; y dos técnicos damnificados, caso de Arsène Wenger y Brendan Rogers.

El toque eterno de Pirlo.

Pirlo es felicitado por sus compañeros del Juventus. ampliar foto
Pirlo es felicitado por sus compañeros del Juventus. AP

Tiene 35 años, pero el tiempo no pasa por el eterno toque de Andrea Pirlo. El italiano, cerebral e incombustible, fragancia pura en medio del tufillo actual del calcio, celebraba anoche 100 partidos en la Copa de Europa. Siempre a la altura, estilista y caballero, quiso corresponder a su efeméride con una exhibición en el triunfo del Juventus ante el Olympiacos (3-2) de Míchel. El medio se puso el esmoquin e ingresó en un club distinguido en el que ya figuran titanes como Seedorf, Khan, Giggs o Roberto Carlos, todos ellos centenarios. Y lo hizo por la puerta grande. Al margen de su recital de pases, abrió la victoria de la Vecchia Signora con un disparo de falta de los suyos, certero y alambicado. Especializado en el golpeo, fue su quinto gol de tiro directo en la Champions. De hecho, los últimos 12 que ha firmado han sido a balón parado.

Wenger y Rogers, en el punto de mira.

Wenger, durante el encuentro entre el Arsenal y el Anderlecht. ampliar foto
Wenger, durante el encuentro entre el Arsenal y el Anderlecht. Getty

El Arsenal, un clásico del torneo, se llevó un sonrojo monumental ante su público. Después de ir ganando por 3-0, el equipo londinense se descompuso como un bloque de gelatina ante el Anderlecht y cedió un empate. E Inglaterra, claro, vuelve a mirar al banquillo. No termina de configurar Arsène Wenger un equipo sólido. Cuartos en la Premier, sin capacidad de hace frente a los más fuertes, desperdiciaron los gunners una buena posibilidad de encarrilar el pase a octavos. “De la hora feliz al colapso”, titula hoy el diario inglés The Times. Colapsado parece estar también el Liverpool. Tras invertir este verano 151 millones de euros en fichajes, la pérdida de Luis Suárez le ha dejado las vergüenzas al aire. Es séptimo en la Liga y queda comprometido en Europa, donde mira ya a Madrid y Basilea tres puntos por debajo."Alinear un once debilitado en una noche europea de primer nivel, contra el Real Madrid, es impropio de un club como el Liverpool", criticó el exdelantero inglés Gary Lineker.

Alexis, una excepción entre el colapso.

Alexis se duele tras recibir un golpe de un jugador belga. ampliar foto
Alexis se duele tras recibir un golpe de un jugador belga. Getty

Entre la indefinición y la escasa pujanza de los gunners, en este tramo inicial de la temporada hay un futbolista que está salvando el pescuezo. Alexis Sánchez, fichado del Barcelona a cambio de 42 millones de euros, está completando muy buenos números. Líder ofensivo de los ingleses, ha marcado 11 goles en 13 partidos –siete goles en la Premier y dos más en la Champions–. Ayer azotó a los belgas con un tanto. “Aporta al Arsenal un impulso instantáneo que no se había visto desde la llegada de Dennis Bergkamp, hace 20 años”, apunta The Times.

La dicotomía del Dortmund.

Los jugadores del Borussia celebran la victoria. ampliar foto
Los jugadores del Borussia celebran la victoria. Getty

En el fango de la Bundesliga –está insertado en el penúltimo puesto–, el Dortmund de Jürgen Klopp volvió a refrendar la dicotomía que le acompaña (y amenaza) esta campaña. Los alemanes golearon al Galatasaray (4-1) sin un juego excesivamente brillante, pero demostraron que la sinfonía de la Champions les pone a tono. Contabilizan cuatro triunfos en las cuatro citas disputadas hasta el momento: 2-0 ante el Arsenal, 0-3 al Anderlecht y el doble triunfo (0-4 y 4-1) ante los turcos. 13 goles a favor (más que nadie en el torneo), solo uno en contra. Es su oasis europeo.

Benzema se cuela entre los grandes.

Benzema celebra su gol contra el Liverpool con James. ampliar foto
Benzema celebra su gol contra el Liverpool con James. AP

Pocos jugadores del continente atraviesan un momento tan dulce como el de Benzema. El francés, un muestrario de recursos técnicos sobre el césped, confirmó que su hábitat predilecto es el escenario europeo. Su gol frente al Liverpool fue su 41ª diana (en 67 compromisos) en la Champions. En la presente edición ya suma cinco en cuatro partidos. Vislumbra ya de cerca a goleadores históricos de la Copa de Europa como Ibrahimovic (42), Drogba (43) o Del Piero (44). Su tanto de anoche también le permite escalar en el listado global del club blanco. Con 121 tantos en el petate, igualó a Higuaín y Juanito.

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