Laporta, absuelto

Aunque la sentencia es recurrible, el expresidente del Barcelona y 16 exdirectivos salen indemnes de la acción de responsabilidad

El expresidente del Barcelona Joan Laporta
El expresidente del Barcelona Joan LaportaEFE

El expresidente del Barça Joan Laporta salió indemne del proceso judicial impulsado por su sucesor, Sandro Rosell, a propósito de las cuentas del club. Un juez de primera instancia de Barcelona desestimó ayer la demanda, por lo que Laporta y otros 16 directivos de su junta no tendrán que pagar la cantidad que se les reclamaba por las supuestas pérdidas de la entidad: 47,6 millones de euros. El juez basa su decisión en el análisis de los números del Barça cuando Laporta abandonó la entidad (2009) y concluye que “no existen resultados económicos negativos de los que responder”.

Casos pendientes

Fichaje de Neymar. La fiscalía y Hacienda mantienen un litigio con el club por supuesto fraude fiscal derivado del contrato de Neymar. La sentencia se espera antes de final de año.

Recurso ante el TAS. La FIFA impide fichar al club en los dos próximas mercados de fichajes por incumplir el artículo 19 del Reglamento y Estatuto de Transferencia de Jugadores menores de edad. El club presentará recurso ante el TAS.

Juicio por La Masia. La empresa MCMR demandó al club por incumplimiento del contrato por explotación la publicidad en la fachada de La Masia; pide 100 millones.

Messi y Hacienda. La Pulga debe responder ante el juzgado por haber defraudado a Hacienda, supuestamente 4,1 millones del IRPF de sus ingresos por derechos de imagen entre 2007 y 2009.

El espionaje. El Barça denunció a su exresponsable de seguridad, Xavier Martorell, por cargar al club facturas por espionajes que no guardaban relación con actividades propias del funcionamiento de la entidad.

“¡Desestimada, desestimada!”, gritó Maite Fernández, letrada del bufete Laporta & Arbós mientras corría por las escaleras del loft de la Diagonal. A su paso volaban por el despacho los folios; una algarabía extensible a varios puntos de la ciudad donde el resto de los encausados aguardaban, carcomidos por los nervios y el miedo, alguno en la oficina bancaria donde trabaja, la sentencia de José Manuel Martínez Borrego, titular del Juzgado de Primera Instancia Número 39 de Barcelona.

El expresidente Laporta, recién llegado de una reunión de portavoces del Ayuntamiento de Barcelona, se abrazó en su despacho a Rafa Yuste, uno de los exdirectivos implicados; a su amigo Joan Oliver; a Jordi Finestres, su mano derecha; y llamó a Nueva York a Xavier Sala i Martí, también implicado, para celebrar la noticia como se celebran los goles en el Camp Nou. Mientras, el juez, que había sentado jurisprudencia en una sentencia que no sabe de venganzas culés ni de fútbol, ajena al fanatismo de un club lleno de rencor, abandonaba la Ciudad de la Justicia tras hacer públicos 99 folios que cambiaron la historia del Barcelona. “Se ha hecho justicia”, dijo Laporta.

Se ha hecho justicia" Joan Laporta

Al abandonar la presidencia en 2010, Laporta declaró que dejaba unos beneficios de 11,1 millones. La nueva junta de Rosell reformuló y auditó las cuentas, y el resultado fue otro muy distinto: el Barça sumaba pérdidas por 47,6 millones de euros. Esa es la cantidad que el club reclamaba a Laporta y los suyos desde que en la asamblea de compromisarios decidieron impulsar la acción de responsabilidad civil. Entiende el juez ahora que las cuentas son interpretables; resulta que bien puede ser cierto, como se reconoce en la sentencia, que al final Laporta se fuera del Barcelona con 54 títulos (12 de fútbol, siete de baloncesto, 11 de balonmano y 24 de hockey patines) y casi cuatro millones de beneficio. Es decir, no siendo culpable en su gestión de malgastar el dinero del socio.

La sentencia es histórica —es la primera vez que se lleva a juicio al expresidente de un club por unos resultados económicos—, pero no es firme, ya que aún puede recurrirse. El juez basa su decisión en el análisis detallado de los números de la entidad y cita significativamente tres de las siete “salvedades” a los balances de Laporta que contemplaba la auditoría: la venta de un terreno en Sant Joan Despí —que reportó 14,6 millones, aunque no podía contabilizarse en la era Laporta—; el contrato con Mediapro —otros 12 millones—; y la operación relacionada con unos terrenos del Barça en Viladecans.

El magistrado estima que en vez de pérdidas las gestión de Laporta se saldó con beneficios

La sentencia absuelve a Laporta y al resto de directivos demandados: Alfons Godall, Jaume Ferrer, Joan Boix, Albert Perrín, Jacint Borràs, Alfonso Castro, Josep Cubells, Rafael Yuste, José Antonio Colomer, María Elena Fort, Jordi Torrent, Xavier Bagués, Patrick Auset, Josep Ignasi Macià, Magda Oranich y Sala i Martí. En un comunicado emitido ocho horas después de conocerse la sentencia, el club se reconoció legitimado para presentar la demanda, interpretó que el juez reconoce pérdidas en el último ejercicio de Laporta en vez de los beneficios apuntados por su balance y que, no obstante, no pueden considerarse como pérdidas la depreciación de los terrenos de Viladecans, la provisión del concurso de Mediapro y las sentencias que resulten de los pagos que deba efectuar a Sogecable el club. El Barça cree que la sentencia asienta las bases legales y morales “para evitar que en el futuro cualquier junta pueda presentar pérdidas económicas”. Por último, anunció que “mantiene abierta la posibilidad de recurrir la sentencia”, cuestión que deja a debate de la próxima junta. Si el Barcelona decide no recurrir, quedaría sin efecto la sentencia del “caso de los avales”, por el que Laporta y los directivos Godall, Boix, Yuste, Ferrer, Perrín, Castro y Cubells, han sido condenados a avalar 23.240.810 euros (a razón de 2,9 millones de euros cada uno) ante la Liga de Fútbol Profesional, en correspondencia al 15% del presupuesto que el Barça aprobó para 2006-2007 tras la denuncia que en su día presentó el socio Vicens Pla.

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