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El Madrid vence sin chispa

El equipo de Laso se rehace sin alardes en la segunda parte ante un dinámico Zalgiris Kaunas (80-71)

Maciulis y Lekavicius pugnan en presencia de Reyes y Javtokas. Ampliar foto
Maciulis y Lekavicius pugnan en presencia de Reyes y Javtokas. AFP

El Real Madrid venció al Zalgiris con un juego más sobrio y efectivo que brillante y dio el primer paso en el largo maratón que se ha propuesto recorrer hasta mayo. Desea repetir por tercer año consecutivo la final europea que acogerá esta vez el Palacio de los Deportes. Sabedor de que el camino es largo, con la experiencia de los años anteriores en los que salió disparado desde octubre, el Madrid parece mucho más frío y calculador esta campaña. Incluso ante un rival netamente inferior como el Zalgiris, no se da el Madrid excesivas alegrías. No es el rodillo de hace un año, lo cual no resta ni un ápice su solvencia para ganar sin mayores problemas, al menos a rivales como el equipo lituano, entusiasta, admirable por momentos, pero claramente inferior, corto de recursos y de experiencia.

Son jóvenes, no tienen mucho nombre, pero tratan de hacer honor al sello de Sabonis, de los legendarios lituanos, donde está ya incluido Jasikevicius, que acaba de retirarse y ejerce de segundo entrenador en este sorprendente Zalgiris Kaunas. Sorprendente porque ha rebajado notablemente su presupuesto, ha formado un bloque muy joven con seis jugadores menores de 22 años y, pese a ello, se pasó 24 minutos por delante en el marcador.

El equipo lituano tuvo que volar a primera hora de la mañana por un problema técnico en el avión en el que debían haber viajado el jueves. Y sin embargo, el equipo que pareció más desubicado fue el Real Madrid. Le costó muchísimo al equipo de Pablo Laso soltarse, encontrar el ritmo adecuado para romper la dinámica y enérgica defensa lituana. Acumuló cinco pérdidas de balón nada más empezar y a partir de ahí fue muchos minutos a rebufo.

REAL MADRID, 80; ZALGIRIS KAUNAS, 71

Real Madrid: Llull (7, Rivers (5), Rudy Fernández (5), Bourousis (8), Ayón (10) –equipo inicial-; Nocioni (7), Campazzo (2), Maciulis (9), Felipe Reyes (11), Carroll (7) y Slaughter (0).

Zalgiris Kaunas: Lekavicius (8), Anderson (19), Lipkevicius (0), Jankunas (5), Javtokas (4) –equipo inicial-; Vene (0), Gudaitis (6), Kariniauskas (5), Songaila (8), Milaknis (13), Dimas (2) y Ulanovas (1).

Parciales: 13-14, 19-21, 24-14 y 24-22.

Árbitros: Rocha (Portugal), Dozai (Croacia) y Trawicki (Polonia). Señalaron una falta técnica a Campazzo.

Arena Barclaycard de Madrid. 8.824 espectadores. Primera jornada de la Euroliga.

Los lituanos buscaron con reiteración a James Anderson, su alero estadounidense con cuatro años de experiencia en la NBA, el último en Filadelfia. Anderson rompió a la defensa del Madrid a base de buscar la recepción de pases abiertos que le permitieron clavar tres triples en sus tres primeros intentos. Los lituanos estuvieron muy certeros, aunque les costó defender sin faltas y recibieron muchos puntos desde la línea de tiros libres.

El Madrid despabiló mediado el tercer cuarto. Coincidieron los mejores minutos de Rudy, la irrupción de Campazzo, que se estrenó en la Euroliga, y una buena racha de Ayón, Bourousis y Felipe Reyes. Los pívots del Madrid agradecieron la ostensible mejoría en la organización ofensiva impulsada por Campazzo. Durante esos minutos quedó en evidencia la escasez de recursos del equipo lituano, lastrado por su bajísimo porcentaje de acierto desde la línea de tiros libres: 15 de 26. El Madrid, en el que fue baja Mejri, administró sin mayores problemas una ventaja que superó los diez puntos al empezar el último cuarto y ganó sin chispa, pero con solvencia.

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