SÉPTIMA JORNADA

Un minuto vale para Messi y Neymar

Las dos figuras del Barça abaten al Rayo en un partido marcado por el regreso de Piqué

Messi supera a Toño en el 1-0.
Messi supera a Toño en el 1-0.Andres Kudacki / AP

Los partidos en Vallecas son tan rápidos que se resuelven en cuestión de segundos, sin tiempo para masticar la jugada, un terreno abonado para los buenos centrales y los mejores delanteros, nada de centrocampistas, ni siquiera para una celebridad como Xavi. El Barcelona se apuntó la victoria en cancha del Rayo por el buen diálogo de Piqué y Bartra con Messi y Neymar. Los puntas azulgrana resolvieron el duelo en 90 segundos después de dos jugadas armadas por los dos zagueros en campo del Barcelona. Piqué estuvo especialmente lúcido en el 0-1. A la salida de un fuera de banda del Rayo, con un balón dividido de por medio, Piqué habilitó con un solo toque de su zurda la carrera de Messi, imparable con el balón, impecable en el control con la cabeza, definitivo en la definición ante Toño. Y, poco después, Bartra superó la línea de acoso vallecana con un nuevo lanzamiento en largo para Munir, más decisivo en la gestión de la pelota y los espacios que en el tiro, buen aliado de Neymar, que no perdonó: 0-2. Al brasileño, siempre presente y enfocado a la portería contraria, le llevó media hora interpretar el juego ante de anotar su séptimo tanto en la Liga.

Vive el Barça de la pegada de de su pareja de delanteros y de la imbatibilidad de Bravo, estupendo en el rechace de un tiro de Bueno cuando el marcador era de empate a cero y el portero aún no había batido el récord de Artola, marca que consiguió a los 20 minutos del partido de Vallecas y rubricó al final con un par de buenas actuaciones, especialmente una a disparo de Leo Baptistao. No hubo espacio para los volantes ni tampoco para los laterales en casa del Rayo. Apenas se tuvieron noticias de Alves y Mathieu se estrenó como defensa zurdo para dar entrada a la pareja Piqué-Bartra. Acertó el entrenador con los cambios porque el equipo necesitaba más cabeza que piernas para sacar la bola ante la presión alta del Rayo, atrevido a veces y temerario en ocasiones, siempre decidido a que el encuentro se decidiera en el mano a mano, en un palmo de terreno en Vallecas.

Los muchachos de Paco Jémez se batieron con grandeza durante media hora, hasta que apareció el toque de Piqué y el tiro de Messi, cuando atinó el 10.</CF> Ni siquiera el Barcelona más clásico que se ha visto desde que Luis Enrique llegó al Camp Nou encontraba un momento para la pausa contra el Rayo. No había respiro para Xavi. Iba y venía el cuero de forma vertiginosa, apretaban los forasteros y los locales hasta reducir la cancha a 30 metros, y no salía del fuera de juego Neymar. Abierta la contienda, permisivo como es con el juego el árbitro Mateu Lahoz, el fútbol fue muy atropellado durante un buen rato, sin control, muy impreciso, incluso para los finos delanteros del Barcelona. No enganchaba Neymar y apenas entraba en juego Messi. No había toque ni rondo posibles en casa del Rayo. La prisa invitaba a pensar rápido y Piqué sacó su pierna izquierda para conectar con Messi. Marcó el argentino, que se ha quedado a dos goles del récord histórico de Zarra en la Liga —249 contra 251 después de los seis que totaliza en la temporada 2014-2015—, y aprendió después Neymar.

RAYO, 0 - BARCELONA, 2

Rayo: Toño; Tito, Abdoulaye (Manucho, m.46), Morcillo, Insúa; Baena, Trashorras (Jozabed, m.74); Licá (Aquino, m.46), Bueno, Kakuta; Leo Baptistao. No utilizados: Cobeño, Fatau, Jonathan Pereira y Quini.

Barcelona: Bravo; Alves, Piqué, Bartra, Mathieu; Xavi, Busquets, Iniesta (Rakitic, m.69); Munir (Pedro, m.59), Messi y Neymar (Sandro, m.80). No utilizados: Ter Stegen, Adriano, Mascherano y Jordi Alba

Goles: 0-1. M. 34: Messi. 0-2. M.35. Neymar.

Árbitro: Mateo Lahoz. Amonestó a Xavi, Piqué Abdoulaye y Trashorras. Expulsó por doble amonestación a Morcillo (m.36 y m.60) y Aquino (m.63 y m.90).

Vallecas.: 14.070 espectadores.

Aturdido en menos de un minuto, el Rayo despabiló después de la intervención en el descanso de su descarado entrenador Paco. No reparó el técnico en el adversario ni en el marcador y rearmó al equipo a partir de tres defensas, hasta que Morcillo se ganó la expulsión por una doble tarjeta a la hora de partido. Ahí se acabó definitivamente el litigio deportivo y la contienda se consumió de mala manera, solo salpicada por las ocasiones, sobre todo en el área del Rayo. No necesitaban los azulgrana jugar bien sino que la afrenta del irreductible adversario le permitía alcanzar la portería sin excesivo esfuerzo ni interés, al punto que Messi marró tres remates que parecían gol o gol a sus pies, sobre todo si se atiende a su curriculo de Bota de Oro y de Pichichi. El 10 ha perdido voracidad y se ha convertido en un jugador tan solidario que en al penúltima jugada le concedió a Xavi un tiro libre muy cerca del balcón del área de Toño.

Tampoco acertó Rakitic, sustituto de Iniesta en una jornada inocua para los interiores del Barcelona. Los cambios en la delantera no ayudaron a mejorar la concentración en el Barcelona, más pendiente de conservar el balón y mantener su meta a cero que de poner un tercer gol en Vallecas. Los azulgrana acabaron de mala manera las jugadas de superioridad, que fueron unas cuantas. Acaso se echó en falta a Neymar, que puso mala cara cuando fue sustituido por Luis Enrique. Tiene el brasileño una fe ciega en sus cualidades y siente tanta necesidad de marcar goles que a veces le puede la precipitación, apremiado por justificar el precio de un fichaje que sube como el pan. Neymar mejora como goleador en la misma medida que precisa descifrar mejor el juego, encadenado siempre a los movimientos de Messi.

La buena mezcla de los puntas del Barcelona, siempre muy próximos y cercanos al área, evita que se hable del fútbol del equipo, todavía indefinido, unos días pendiente de los laterales y ayer de los centrales, especialmente del reaparecido Piqué, bien auxiliado por Busquets. Los azulgrana se remiten al marcador y a la clasificación que lideran a la espera de visitar el Bernabéu. A excepción del empate en Málaga, no han tenido rival hasta el momento cuando se ha tratado de intercambiar golpes en el torneo doméstico, nada que ver con la Champions y a la derrota con el PSG.

Aunque disminuido, el Rayo nunca dejó de competir con orgullo, rebelde hasta en los minutos añadidos, circunstancia que permitió al Barça presumir del 0-2, goles de Messi y Neymar (suman 15 de 22 ) en un minuto. Las figuras marcaron las diferencias en Vallecas, donde el Rayo invita a jugar en largo. El Barça se explica hoy por su actividad en las áreas, incluso cuando es titular Xavi

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