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El atrevimiento de Munir

El Haddadi, de 18 años, es el tercer goleador más joven del Barcelona tras Bojan y Leo

Munir celebra su primer gol en la Liga, contra el Elche en el Camp Nou. Ampliar foto
Munir celebra su primer gol en la Liga, contra el Elche en el Camp Nou. REUTERS

No se impresionó el día de su estreno en el Camp Nou. Jugó el Gamper y respondió con dos goles ante el Club León. Tampoco lo hizo en su debut en la Liga. Munir El Haddadi, incisivo y movedizo, estalló el balón en el travesaño en su primer disparo a portería. En el segundo, a los tres palos. Y se convirtió en el tercer jugador más joven en cantar diana con la camiseta del Barcelona (18 años y 357 días), tras Bojan y Messi, que tenían 17. “Estoy muy contento con el debut y con el gol. Es un orgullo, un sueño”, aseguró.

Hace poco más de cinco meses se estrenaba con el Barça B. Jugó sólo 11 partidos (cuatro de titular) con el filial y marcó cuatro goles que le bastaron para que Luis Enrique, siempre atento a la cantera, pusiera los ojos en él. En la pretemporada respondió al técnico asturiano con más goles (cuatro). Y todavía con ficha del filial, en enero, el Barcelona le renovó hasta 2017 (12 millones de cláusula, 35 si sube al primer equipo).

“Quema etapas a una velocidad difícil de gestionar. Entrena igual que juega y nos da muchas opciones. Tiene gol, movilidad y es competitivo. Nos ayudará”, auguró el técnico, Luis Enrique, quien sin embargo, puntualizó lo difícil que resulta para un jugador del filial ir sumando minutos en Primera. La evolución del jugador hará el resto: “No hay que exagerar, todavía le falta mucho, pero presenta muy buenas expectativas”, añadió.

Quema etapas a una velocidad difícil de gestionar. Juega igual que se entrena”

Luis Enrique, técnico del Barcelona

Fue tal la bocanada de aire fresco que supuso la irrupción del joven delantero, que se pronunció hasta el presidente, Josep Maria Bartomeu: “Munir era menos conocido para los aficionados, pero esta pretemporada ayudó mucho al primer equipo. No nos olvidemos de que es un jugador del Barça B y que vino ayudar. Pero seguro que Luis Enrique lo utilizará mucho esta temporada”.

Su futuro pinta esperanzador, pero su presente ya es cosa seria. Le ganó el pulso a Deulofeu, que se marchó cedido al Sevilla, y ayer Luis Enrique optó por reemplazar primero a Rafinha que a él. Se quedó en la delantera con Messi, su ídolo, ese con quien se hizo una foto en la ciudad deportiva hace menos de tres años, cuando llegó a Barcelona, ese con quien posa en su perfil de Twitter. Fue el único de sus compañeros a quien nombró al atender a los micrófonos de Canal+ sobre el mismo césped: “Es un orgullo jugar con Messi y estos futbolistas”, señaló. Y añadió: “Mis compañeros me felicitaron y me dijeron que era muy difícil marcar el primer día en el Camp Nou”.

“Desde el primer momento estaba claro que Munir es un jugador con mucho talento, pero tiene que seguir trabajando como hasta ahora”, le animó Rakitic, otro recién llegado.

La noche del sábado Munir apenas pegó ojo. Lo confesó en BarçaTV. No tenía ni idea de que sería titular, “pero venir convocado ya…”, concedió, timorato, en el plató, un tipo distinto del que había abandonado pocos minutos antes el estadio. Ahora, después de aquel feliz insomnio, después de derrochar atrevimiento con la pelota, ya sabe lo que es recibir una ovación del Camp Nou. No se impresiona Munir. Y parece no tener ganas de volver al Mini Estadi. De momento, no quiere pensar más allá: “El futuro, no se sabe”, dijo, tajante. Él sólo quiere jugar con Messi.

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