Mireia nunca tiene suficiente

Tras ganar el oro en 1.500m, su cuarta medalla, la nadadora buscará este domingo el podio en 200 mariposa y 400 libre

Belmonte, con la medalla de oro conquistada en los 1.500 metros.
Belmonte, con la medalla de oro conquistada en los 1.500 metros.MICHAEL DALDER (REUTERS)

Mireia, Mireia, Mireia y 1.500 veces Mireia. La nadadora española probó por fin el delicioso sabor de la medalla de oro en los 1.500 metros libre del Europeo (15m 57,29s) tras naufragar en su quimera del pasado jueves con la disputa de las finales de 800 libre y 200 estilos en sólo diez minutos.

Cada vez que se tira a la piscina Mireia Belmonte lleva el deporte al deleite de la hazaña más que a los sumandos de las medallas. En España es más fácil ver a un político dimitir antes que a Mireia bajar los brazos. Nunca se toma la competición como un mero trámite. La nadadora española no quiso lanzar la prueba del 1.500 y controló la carrera de principio a fin. Fue la valiente nadadora gallega María Vilas, de 18 años, la que lideró la carrera hasta los 250 metros. Detrás se colocó Mireia con la inteligencia de las veteranas que le faltó en su utópico reto del jueves. Vilas, con un tiempo de 16m 22,48s, terminó desfondada y séptima; Mireia, tras el bronce en aguas abiertas y las platas en 800 libres y 400 estilos, acabó por fin reinando como campeona continental en 1.500.

La prueba resultaba algo descafeinada, marcada por las ausencias: sin la plusmarquista europea, la danesa Lotte Friis, y sin la británica Jazmin Carlin. Belmonte, conocedora de su condición de favorita, actuó en todo momento como lo que es, una gran campeona. Era la única finalista que había bajado de los 16 minutos a lo largo de su trayectoria y fue la única que bajó esa marca en la final. Mireia hizo un tiempo de 15m57s29, bajó su propio récord español y el récord de los campeonatos, dejando a más de cinco segundos a la húngara Boglarka Kapas (segunda 16m 03s 04) y la italiana Caramignoli (tercera 16m 05s 98).

Compitió con la inteligencia de las veteranas y controló de principio a fin

En la obsesión por la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016, su entrenador Fred Vergnoux, que mide hasta los escalones de las piscinas, explora los límites físicos de Mireia Belmonte. La nadadora de Badalona reclama ese reto cada vez que la preguntan. “En el Europeo firmaría ganar solo una medalla si es de oro”, argumentaba tras la última plata; y en una entrevista en el diario As explicó: “Mi estilo de vida se llama oro olímpico”. La ansiada medalla llegó justamente en la prueba que no es olímpica, los 1.500 metros. “Mireia ha tomado la decisión de hacer todo lo que toca para ser oro olímpico. No es fácil, porque cuando preguntas a los nadadores quién quiere ser oro olímpico, todos te dicen que él. Pero cuando les dices todo lo que hay que hacer, nadie levanta la mano. Ella lo ha hecho”, declaraba Vergnoux.

Mireia y Fred han de replantearse el repertorio en los próximos Juegos Olímpicos. El Europeo ha demostrado que la única nadadora del mundo que es Michael Phelps en todas las pruebas no lo disputa, tiene 17 años, se llama Katie Ledecky y no es europea. Ledecky tiene el mejor tiempo de la historia en 400m, 800m y 1.500m de estilo libre. Ayer la norteamericana batió el récord del mundo en el 400 libre con una marca mayúscula de 3m58s37 en los Panpacíficos. Este Europeo puede llevar a engaño. Faltan muchas figuras.

Ayer la española siguió deslumbrando, y tras conquistar el oro en los 1.500 metros, marcó el mejor tiempo de las semifinales de los 200 metros mariposa con una marca de 2m 06s 53. Apunta a medalla en la final de hoy (16.20 horas). Una prueba ante la Dama de Hierro, Katinka Hosszu, que debería ser el ensayo de cabecera para su planificación del próximo Mundial y de los Juegos Olímpicos. Antes, por la mañana, Mireia competirá en las preliminares de los 400 libre (9.30 horas) para meterse en la final (16.47 horas), menos de media hora después de la del 200 metros mariposa. Otro desafío homérico.

Costa y Peris, a un paso del podio

Las españolas Melani Costa y Merche Peris fueron ayer cuartas en las finales de los 200 libres y los 50 mariposa, respectivamente, y no pudieron redondear la tarde de gloria de Mireia Belmonte al colgarse la amarga medalla de chocolate.

Merche Peris, de 29 años, no pudo seguir el ritmo que impusieron las británicas Francesca Halsall (27,81s) y Georgia Davies (27,82s). Peris, campeona europea en 2012, se quedó a sólo 11 centésimas de la medalla de bronce, conquistada por la danesa Mie Nielsen (27.87). “Muy poca gente valora a un campeón de Europa en la natación. Y menos en España”, admitía hace dos años. Merche Peris es toda una veterana, tiene muchos problemas físicos y cada vez se le pasa más cerca de la cabeza la idea de la retirada.

Melani Costa tampoco pudo lograr medalla en la final de los 200 metros libre en los que se impuso la genial italiana Federica Pellegrini (1m 56s01), secundada por la húngara Katinka Hosszu (1m 56s69) y la holandesa Femke Heemskerk (1m 56s81). Costa hizo un tiempo de 1m 56s92, y como Peris, se quedó sólo a 11 centésimas de la medalla de bronce. Melani podrá desquitarse hoy en los 400 metros libre, prueba en la que es subcampeona mundial y parte como una de las candidatas para alzarse con el título continental. La carrera la disputan también Hosszu, Belmonte, Pellegrini, Friis, Carlin, colofón del Europeo de Berlín.

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