Scolari no quería ‘cachimba’ chilena

La selección de Sampaoli era la menos deseada por el técnico brasileño

Scolari, durante el partido de Brasil ante Camerún
Scolari, durante el partido de Brasil ante CamerúnVANDERLEI ALMEIDA (AFP)

Cachimba (catimba en portugués) es un término popular arraigado en el fútbol brasileño para describir los tensos enfrentamientos con equipos argentinos y uruguayos principalmente. Duelos de pierna dura minados por las triquiñuelas en los que los jugadores más cancheros tienden a gobernarlos. A Chile, Luiz Felipe Scolari la considera capaz de plantearle un partido cachimbero que pueda sacar de quicio a un equipo con poca experiencia en mundiales. “Si pudiera escoger otra selección para enfrentarme en octavos de final”, admite el seleccionador brasileño, “escogería otra. Chile tiene cachimba, organización y calidad, además es una selección sudamericana, todo eso tienen”, advierte Felipao.

El temor de Solari a la selección de Sampaoli viene de atrás. Durante la concentración en Teresópolis, en privado y en público, ya había dejado caer que no deseaba este enfrentamiento: “Ahora todo el mundo habla de Chile, de los buenos que son, pero yo ya vengo hablando de ellos hace tiempo. No es una cosa de ahora”. Scolari tiene en el recuerdo dos amistosos recientes con Chile en los que comprobó que el alto ritmo de juego, la presión, la calidad individual de Alexis Sánchez, Valdivia o el poderío en el despliegue de Arturo Vidal pueden complicarle la vida a Brasil. En abril de 2013 Chile empató a dos en el estadio Mineirao y en noviembre de ese mismo año, Brasil se impuso en Canadá (2-1) con muchas dificultades.

Scolari sigiue firme en su idea de que su selección está en progresión. “La naturaleza no da saltos”, filosofa cuando analiza la primera fase realizada por Brasil, “pero ahora empieza el mata-mata (eliminatorias) y no podemos cometer algunos errores que hemos tenido porque no hay posibilidad ya de corregirlos. Necesitamos mejorar en el pase en el centro del campo, a veces tenemos ansiedad, y nos falta un poco más de presión”, analiza. “Contra Camerún, en general el equipo me ha gustado, aunque ha tenido algunos altibajos. Ellos llegaron a superarnos en algunos momentos y eso no puede suceder a partir de ahora”, advierte.

Será muy táctico, ellos presionan mucho y nosotros también. Habrá una batalla de mucha lucha por los espacios en el centro del campo" Luiz Gustavo

Tampoco a los jugadores brasileños les entusiasma la idea del enfrentamiento con Chile, que pretende una revancha del pasado Mundial de Sudráfica, cuando cayó 3-0, también en octavos de final, pero plagado de bajas por sanciones que por entonces impidieron a Bielsa poder armar un equipo que pudiera plantar cara. “Scolari no quiere a Chile”, asegura Óscar, “porque es una selección sudamericana que nos conoce y sabe cómo jugarnos”. Por el estilo de juego de uno y otro se prevé un duelo difícil de desenmarañar. “Será muy táctico, ellos presionan mucho y nosotros también. Habrá una batalla de mucha lucha por los espacios en el centro del campo”, aventura Luiz Gustavo, que señala a la figura de Arturo Vidal: “Le conozco bien de su paso por el Bayer Leverkusen. Nos hemos enfrentado ya muchas veces. Es un jugador que le gusta dominar su área de acción cuando defiende y cuando ataca”. “Es difícil saber dónde puede estar la clave con dos equipos que somos tan agresivos y que pretendemos llegar tan rápido al ataque. Chile será complicado y puede que nos plantee un partido de ida y vuelta. El contragolpe puede ser decisivo”, opina el volante Ramires.

“Chile”, abunda Dani Alves, “ha evolucionado mucho en su juego en los últimos años. Les estamos viendo desde que empezó el campeonato porque no solo se trata de entrenarse y jugar, hay que estar atentos a los rivales y ahora comienza el Mundial de verdad y no podemos cometer errores”. Alves tendrá enfrente a Alexis Sánchez. “No crean que le tengo cogida la medida”, bromea sobre su posible duelo con su compañero en el Barcelona. “Los chilenos corren tanto que parecen que son muchos”, apunta el central David Luiz, que se queda pensativo cuando se le pregunta por un factor que aparecerá en ese partido de alto voltaje que se prevé el sábado, la cachimba: “Los jugadores profesionales ya sabemos lo que es esto y como hay que ganar ese tipo de partidos”.

Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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