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“Se fue el ‘mufa’ y ganamos”

Grondona, presidente de la AFA, tilda a Maradona de gafe tras la victoria de Argentina

Maradona abandona con su hija el estadio. Ampliar foto
Maradona abandona con su hija el estadio. Getty Images

Diego Maradona, que trabaja para la televisión venezolana, acudió al estadio Mineirão, en Belo Horizonte, para alentar a Argentina. Instantes antes de que se cumpliera el tiempo reglamentario abandonó la grada en un intento de salir sin agobios. Fue entonces cuando Messi hizo a Irán el único gol del partido. El tanto alivió a la hinchada y distendió a los directivos de la federación argentina, la AFA. Al frente de todos ellos, Julio Grondona se exhibió ante la prensa poseído por un afán de liberación de energía. Como un hincha, gritó blandiendo los puños: “¡Se fue el mufa y ganamos, la puta que lo parió!”.

El vocablo mufa, correspondiente al lenguaje coloquial rioplatense, tiene dos acepciones en el diccionario de la Real Academia. Primero, significa "moho o mancha de humedad”. Segundo, “enfado o malhumor por algo que molesta”. Lo que no dice el diccionario es que este término se emplea coloquialmente para señalar a las personas que traen mala suerte. Lo que en España se denomina gafe.

A sus 82 años, Grondona es el directivo más antiguo de la FIFA, además de presidir la Asociación del Fútbol Argentino desde hace 40 años, coincidiendo con la instauración de la dictadura militar más sanguinaria de la historia de Sudamérica. Su poder e influencia son famosos y ayer los empleó para difamar a Maradona, el ídolo máximo del fútbol argentino. El exjugador se presentó en la cancha con su habitual boato y los cerca de 30.000 seguidores argentinos apostados en la tribuna circular le exaltaron con el cántico histórico: “¡Maradooooooooo, Maradoooooooo…!”.

La relación de Maradona y Grondona ha estado precedida por la contradicción. El jugador que levantó la Copa del Mundo de 1986 y condujo a su selección a la final del Mundial de 1990 nunca gozó del aprecio del político. El rechazo resultó mutuo y así lo expresaron ambos a lo largo de los años de forma más o menos explícita. En 1994, durante el Mundial de Estados Unidos, el dirigente le dio la espalda a Maradona cuando dio positivo por efedrina durante el Mundial de Estados Unidos. En 2008, sin embargo, Grondona le nombró director técnico de la selección. La convivencia fue mala. En 2010, durante el Mundial de Sudáfrica, el dirigente no perdió ocasión de acusar al técnico de todos los problemas del equipo.

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