Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bolivia, la maratón del Dakar 2015

El Rally regresa a Uyuni, donde además de las motos también los coches vivirán una etapa sin asistencias como en 2005

“Espero un Dakar duro”, dice Marc Coma, último ganador en motos

Stephane Peterhansel, durante el Rally de 2013. Ampliar foto
Stephane Peterhansel, durante el Rally de 2013. AFP

Cuando a finales de enero de 2014 parte de la caravana del Dakar entró en Bolivia muchos participantes apenas podían avanzar entre el gentío para alcanzar la entrada del cuartel de las fuerzas armadas que sirvió de vivac para motos y quads aquellos casi dos días. La expectación era tal y el interés del país era tan grande que hasta el presidente Evo Morales asistió a la reunión vespertina que los pilotos celebran cada jornada. Aquel día Morales insistió en que quería la caravana completa. Así que Uyuni, la misma localidad que les acogió hace solo unos meses, a las puertas del salar más extenso del globo, volverá a recibir al Dakar en 2015. Esta vez, además, no serán solo las motos y quads quienes descubran los efectos de la altura en el altiplano, sino también los coches y los camiones, que vivirán, como aquellos (entonces y de nuevo en 2015) una jornada maratón. La etapa, sin mecánicos, sin asistencias de ningún tipo, la vivirán por separado las motos y los coches, en jornadas distintas, pero la dureza, cubierta ya la mitad del rally, será similar para unos y otros.

Recorrido del Rally Dakar 2015. ampliar foto
Recorrido del Rally Dakar 2015.

Será la primera vez desde el 2005 que los coches vivan una etapa maratón como las que las motos experimentaron (y por partida doble este año) los últimos años. El Rally Dakar, tan duro y tan extremo en 2014 (lo terminó el 48% de los participantes; en 2013 fue el 65%), no parece tener la intención de ceder ni un ápice en la próxima edición. Los organizadores de la prueba presentaron este martes el recorrido y sus aspiraciones. Lo hicieron en Barcelona y acompañados de los dos ganadores de la última edición, Nani Roma y Marc Coma, entre otros muchos otros pilotos españoles como Carlos Sainz (que correrá con Peugeot), Joan Barreda o Laia Sainz. La prueba, que se reencuentra con Buenos Aires, punto de partida y de llegada, arrancará el 4 de enero en la ciudad porteña para dibujar un bucle que tendrá en Iquique (Chile) la etapa de descanso. La jornada sin competición será distinta el año próximo según las categorías: pararán antes los coches y camiones (el día 10, mientras las motos enfilan el camino de ida y vuelta hacia Uyuni) y lo harán después las motos (el 12, cuando sean aquellos quienes se lancen al descubrimiento de Bolivia). Y finalizará la carrera el 17 de enero, quién sabe si con más o menos héroes que en 2014.

“Yo, lógicamente, espero un Dakar duro. La organización hizo el año pasado un cambio de rumbo y creo que fue una buena elección”, opinó Coma, ganador en motos. “Este Dakar, así de duro, es lo que queremos”, asintió Pep Vila, el representante español en camiones, que teme lo que pueda ocurrirles en esa novedosa jornada sin asistencias: “En este tipo de etapas siempre hay imprevistos”. “En coches, la gestión del mánager del equipo será muy importante, habrá que llegar muy enteros a Uyuni porque ese día marcará la diferencia. El Dakar se decide cada día, pero en la etapa maratón habrá que ser muy prudente”. Para averiguar qué más deparará el recorrido, que descubre lugares nuevos, como Termas de Río Hondo, que alberga desde este año una prueba de MotoGP, habrá que esperar algunos meses más. Sobre plano los pilotos apenas vislumbran qué les espera: “Veo que David Castera (director deportivo del Dakar) ha perseguido todas las manchas de arena; creo que en Copiapó e Iquique no nos vamos a dejar ni una duna”, reía Vila.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información