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M’Bia alimenta la gloria del Sevilla

El camerunés, moldeado por Deschamps, regresa a la élite tras su temprana irrupción en el Rennes

M'Bia es felicitado por sus compañeros.
M'Bia es felicitado por sus compañeros.

El negrito tiene un martillo en la cabeza”, afirmaba Coke entre risas con una bufanda del Sevilla enroscada en la frente mientras M’Bia bailaba en el pasillo del avión en el que volvió de Valencia la expedición. Abrumado por los aficionados en el vuelo y a la llegada a la capital andaluza, donde miles de aficionados pujaron por abrazarlo, el camerunés, con su cabezazo estratosférico al final del partido en Mestalla, ha entrado de lleno en la mística del Sevilla con su competición preferida, la Liga Europa. Una historia continental que contempla cinco finales desde 2006 (tres de Liga Europa y dos de Supercopa de Europa) plagadas de momentos emocionantes y únicos.

El primero, el tanto de Antonio Puerta en la prórroga ante el Schalke que abrió las puertas de la primera final de la UEFA en 2006. También el gol del meta Palop en el descuento contra el Shakhtar que forzó la prórroga en los octavos de la edición de 2007. Ahora, el remate de M’Bia que conduce hasta la final de Turín frente al Benfica a costa de derrumbar a un buen Valencia.

“Es un jugador con una energía extraordinaria, aunque es verdad que a veces no la canaliza bien”, destacaba Emery de un futbolista que llegó cedido al Sevilla el pasado verano. M’Bia es un centrocampista que siempre estuvo en los planes de Monchi, el director deportivo, sobre todo después de su estupenda irrupción en el Rennes con 19 años en 2005. Codiciado por media Europa, M’Bia creció en el Rennes y dio el salto a un grande, el Marsella, en el verano de 2009. Había dejado atrás su infancia en Yaoundé y la formación en la escuela de fútbol de Kadji, de donde fue rescatado por el Rennes. M'Bia, que se acordó de sus padres después de marcarle al Valencia, se hizo un gran futbolista en el Marsella.

Didier Deschamps lo moldeó como centrocampista defensivo y siempre intentó corregirle algunos defectos que entorpecían su progresión. Incluso llegó a colocarlo como defensa central.

Los pesos pesados de la plantilla le recriminaron su actitud indolente

A M'Bia, un portento físico, le gustaba demasiado salir por la noche y apenas cuidaba su alimentación. “Gracias a Deschamps y Gabi Heinze dejé de hacer el loco”, reconoció en una entrevista en 2011. En Marsella cuajó buenas temporadas y ganó la Liga y la Copa de la Liga en 2010. En 2012, decidió alistarse en el millonario proyecto del Queens Park Rangers, donde se garantizó una suculenta ficha. No obstante, el descenso del club inglés lo puso en el mercado. Monchi vio la oportunidad de contar con un futbolista deseado con la fórmula de cesión con opción a compra. Las salidas de Medel y Kondogbia precipitaron su contratación en la renovada plantilla andaluza.

En el Sevilla, M'Bia se ha destapado como un elemento definitivo solo en este tramo final de la temporada. En Liga solo ha disputado 18 encuentros, en Copa estropeó la eliminatoria frente al Racing y las dudas sobre su compromiso se hicieron realidad en el mes de febrero. Una eterna lesión de rodilla provocó que desapareciera de las alineaciones. El vestuario, comandado por Rakitic y Fazio, decidió intervenir. Los pesos pesados le conminaron a ser un futbolista importante en el momento decisivo de la temporada. Menos cuento y más implicación, le vinieron a decir. M'Bia dio la cara, hasta el punto de ser decisivo en la trayectoria del Sevilla en la Liga Europa, por más que su actuación en Mestalla fuese casi un calco de su irregular campaña. Perdido ante la fuerza de Keita y la seda de Parejo, M'Bia irrumpió como una fuerza de la naturaleza para anotar el tanto que lo ha catapultado a los altares del sevillismo.

Sin hablar apenas español, a M'Bia siempre se le vio en compañía del francés Gameiro o del alemán Marin, con el que se entiende en inglés. “Es un loco gracioso y un gran futbolista cuando está centrado”, sostienen en el club andaluz.

El club andaluz puede ficharlo por cuatro millones de euros al Queens Park Rangers

Internacional por Camerún, M'Bia jugará el Mundial de Brasil y el Sevilla piensa sobre su futuro. Por cuatro millones de euros será futbolista del equipo andaluz. El gol en Mestalla puede cambiar su futuro. Metió al Sevilla en una nueva final y disparó la mística europea del club. Además, salvó a Emery del bochorno y puede de que algo más duro para el entrenador vasco.

 

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