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Nadal sigue en el limbo

El número uno salva (7-6 y 6-4) el escollo de Ramos, aunque sigue lejos de su mejor nivel ● Ferrer cae (6-4 y 6-2) ante Gabashvili

Nadal su victoria sobre Ramos en el torneo de Barcelona. Ampliar foto
Nadal su victoria sobre Ramos en el torneo de Barcelona. AFP

No es seguro que la derrota en Montecarlo ante David Ferrer le afectara más de la cuenta. Él lo niega. Sin embargo, algo le está ocurriendo a Rafael Nadal para que no recupere la confianza. "Es una cuestión de cabeza. ¿Por qué Messi falla ahora ocasiones en el área y antes no?", reflexiona Toni Nadal, el hombre que ha construido a Rafael y que le sigue dirigiendo en las pistas. "Jugó demasiado tenso y eso le impide volver a su mejor nivel". La cuestión es que en su debut en el Torneo de Barcelona, en su club, Nadal sufrió mucho más de la cuenta para derrotar a un inspirado Albert Ramos, que le llevó al tie break en la manga inicial y al 6-4 en la segunda, tras una hora y 56 minutos.

Eso no es lo habitual. Ramos jugó a un nivel altísimo, con bolas ajustadas a la línea de fondo y rompiendo en ocasiones el ritmo del juego con dejadas y globos. Pero eso no suele ser un problema para el número uno del mundo. Nadal no está bien. Sus bolas carecen de profundidad y no tienen la capacidad de desbordar a su rival. Ahora, gana los puntos más por agotamiento que por desborde. Y, además, se muestra muy irregular. No es aquel jugador hermético, invulnerable, cuya mentalidad desmantelaba a todos sus rivales. No es el hombre de los 13 títulos del Grand Slam. Le falta confianza. Probablemente, es solo cuestión de un par de partidos para acabar de limpiar su cabeza de malos recuerdos y recuperar las sensaciones que ahora no tiene en la pista.

Todavía no parece haberse liberado de la final de Australia que perdió, con problemas en la espalda, frente al suizo Wawrinka

Todavía no parece haberse liberado de la final del Open de Australia que perdió, con problemas en la espalda, frente al suizo Stanislas Wawrinka. "Me había preparado a fondo para aquel torneo. Y perder me generó inseguridad y un bajón mental", confesó el pasado lunes poco después de llegar a Barcelona, donde recibirá el premio Sport i Cultura en su vertiente deportiva. Verle entrenar es un auténtico espectáculo que luego no se repite en la pista. Ahí sí que sus golpes fluyen con naturalidad y se nota que tiene buenas sensaciones. La victoria sobre Ramos puede ayudarle a retomar el pulso de la competición, porque fue capaz de ganar sin jugar a su mejor nivel. Y ahora deberá enfrentarse al croata Ivan Dodig, 37º mundial, que a sus 29 años parece ya haber dado lo mejor de su carrera tenística. Desde el pasado mes de febrero ha ganado un solo partido y ha perdido tres veces en primera ronda. Para Nadal, puede ser un buen momento para recuperar la confianza.

"He jugado sin brillo pero con pasión e intensidad", reconoció Nadal. "Era un partido importante para mí y creo que lo he afrontado con la actitud adecuada, aceptando mis errores y olvidándome de los puntos que he perdido". Nadal ganó su 40 victoria consecutiva en el torneo de Barcelona e inició el camino del que podría ser su noveno título. "Hoy he sufrido todo el partido porque no he jugado a mi nivel habitual, pero la motivación y la ilusión siguen siempre ahí. Las sensaciones se van recuperando poco a poco. Espero jugar mejor contra Dodig".

"He jugado sin brillo pero con pasión e intensidad", reconoció Nadal

Lo que ya está claro es que la hipotética final entre Rafael Nadal y David Ferrer se frustró en el debut del valenciano David Ferrer. El de Xàbia, de 32 años, perdió frente al ruso Teymuraz Gabashvili, de 28 años, por 6-4, 6-2 en 1 hora y 21 minutos. Gabashvili no había superado la segunda ronda del torneo barcelonés en las ocho ocasiones en que había participado. Ferrer, en cambio, disputó cuatro finales –que perdió contra Rafa Nadal-, pero el año pasado sucumbió también el día de su debut, en la segunda ronda.

Ferrer, 5º jugador mundial, ganó este año el torneo de Buenos Aires, pero no parece estar atravesando su mejor momento de juego. Cayó en el Open de Australia en los cuartos de final contra Berdych y la semana pasada eliminó a Rafa Nadal, por primera vez en tierra batida en los últimos 10 años, en los cuartos de final del Open de Montecarlo, antes de ser derrotado por el suizo Stanislas Wawrinka en dos mangas.

En Barcelona, Ferrer partía como favorito en su debut, contra Gabashvili, 55º mundial, pero el partido se le cruzó desde los primeros compases. El ruso se colocó 3-0. El español se recuperó y llegó a disponer de un 15-40 para colocarse con 5-4 y servicio. Pero perdió aquel juego y el set. Después, en la segunda manga, el ruso se situó con 4-1. Ferrer tuvo un nuevo punto de break que le hubiera situado 4-3 abajo. Pero no logró concretarlo y perdió por 6-2.

"No fue mi día", se justificó Ferrer. "Empecé algo nervioso y siempre fui a remolque. En los momentos decisivos él jugó mejor que yo. Venía con ganas, pero jugó con bolas muy rápidas y fuertes y no pude hacer nada".

La jornada ofreció también otras sorpresas como la victoria de Albert Montañés sobre Alexandr Dolgopolov (8º cabeza de serie) por 7-6 (7-5), 6-3, y el abandono por lesión del italiano Fabio Fognini cuando perdía frente a S Giraldo por 6-0 y 4-0. Feliciano López perdió ante Dodig y Almagro venció a Klizan.

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