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Larrivey saca al Rayo del cajón

Dos goles del ariete argentino al Almería colocan a los de Jémez fuera del descenso

Larrivey remata ante Torsiglieri
Larrivey remata ante Torsiglieri EFE

Cuanto peor pintaba la escena, la fe del Rayo crecía. Como la de Jémez, que asemejándose a Noé y el diluvio, de vuelta ahora en el cine, seguía fiel a su compromiso con el buen juego. Como si la situación en la tabla no fuera un argumento suficientemente sólido para replantearse el libreto. Tres victorias consecutivas han venido a conformar un arca en la que el Rayo ha conseguido escapar del descenso, lugar donde ha habitado 21 de las 28 jornadas de Liga, las últimas 12 de manera consecutiva. Y lo hace precisamente tras derrotar a un rival de la cuerda, como el Almería, al que mete de lleno en la lucha por la supervivencia en un grupo en el que cada jornada se reúnen más equipos.

RAYO, 3 - ALMERÍA, 1

Rayo Vallecano: Rubén; Arbilla, Zé Castro, Gálvez, Rat; Baena, Trashorras; Rochina (Lass, m. 73), Bueno (Viera, m. 69), Falqué (Nacho, m. 81); y Larrivey. No utilizados: Cobeño, Longo, Adrián y Embarba.

Almería: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Dubarbier; Verza (Suso, m. 60), Corona; Aleix Vidal (Barbosa, m. 60), Azeez, Zongo (Soriano, m. 67); y Rodri. No utilizados: Julián, Tébar, Óscar Díaz y Hans Martínez.

Goles: 1-0. M. 37. Bueno. 2-0. M. 56. Larrivey. 2-1. M. 72. Soriano. 3-1. M. 77. Larrivey.

Árbitro: Prieto Iglesias. Amonestó a Dubarbier, Rat, Rodri y Corona.

Estadio de Vallecas. Unos 14.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas del 11-M.

En la victoria del Rayo sobresalió la figura de Larrivey. El delantero se ha convertido en la figura que mejor encarna la resurrección de un equipo confiado en sí mismo. El argentino ha marcado cuatro goles en las tres últimas victorias, y ha encandilado a una grada que corea su nombre cada vez que toca el balón.

Fue Bueno, sin embargo, quien adelantó a los locales con un cabezazo en un saque de esquina lanzado por Iago Falqué, otro de los jugadores que ha revitalizado ofensivamente al Rayo. Tras el gol, el Almería, físicamente capaz de mantenerle el ritmo a un partido de ida y vuelta, se desinfló en el marcaje.

Así llegó el primer tanto de Larrivey, que solo tuvo que empujar a la red un centro raso de Falqué desde la izquierda. Reaccionó pronto el Almería gracias a un buen disparo desde la frontal del área de Soriano, que volvía a conectar a los andaluces al partido. Los de Jémez, fieles a su comprensión del juego, ralentizaron el ritmo para dar una salida clara al balón y tratar de detener el empuje andaluz. Algo a lo que contribuyó definitivamente un nuevo tanto de Larrivey, esta vez tras recibir una asistencia de Jonathan Viera.

Si la afición del Rayo, en contra de lo que habitualmente sucede cuando los resultados no llegan, hubiera abandonado a su suerte al equipo, la alegría rebosante del estadio de Vallecas no serviría para ilustrar de la manera más explícita posible que la convicción de su técnico, unida a la aparición de una nueva referencia, no eran los desvaríos de un iluminado. En las dos próximas jornadas se medirá a Valladolid y Osasuna, otros rivales directos en la lucha por la supervivencia. Ante ellos podrá comprobar si lo levantado hasta ahora sigue resistiendo. En Vallecas están convencidos.

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