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Punto y aparte para España

Tras caer 3-0 contra Alemania, la selección jugará por evitar el descenso en septiembre por segundo año consecutivo

Verdasco y Marrero durante el partido de dobles. Ampliar foto
Verdasco y Marrero durante el partido de dobles. AP

Por segundo año seguido, España tiene cita en septiembre para evitar el descenso de categoría en la Copa Davis: el triunfo de Kohlschreiber y Haas (6-7, 6-7, 7-6 y 3-6) sobre Marrero y Verdasco le puso el candado al 3-0 con el que Alemania le cerró la puerta a la selección en la primera ronda. Fue un amargo debut en el banquillo para Carlos Moyà. Una derrota que devuelve al equipo al tenebroso escenario de 2013 y que acrecienta las dudas sobre sus opciones de seguir dominando una competición en la que hasta hace nada mandaba con puño de hierro (cinco títulos en el siglo XXI). Huérfana de sus cuatro mejores jugadores por ránking (Nadal, Ferrer, Robredo y Almagro), la selección sigue manteniendo su fortaleza sobre arcilla (26 eliminatorias seguidas ganadas) pero ha perdido el gobierno del que una vez presumió en pistas rápidas bajo techo. Así se han cocido sus derrotas a la primera de 2013 y 2014, que engordan la racha negativa de cruces perdidos en esos términos: cuatro de las últimos seis.

No hay reproches. Hemos estado muy cerca pese al 3-0 ¿Cambiaría algo de la elección? No"

Carlos Moyá, capitán del equipo

"En estas eliminatorias, muchos partidos se deciden a cara o cruz. Hay que intentar cambiar la tendencia, pero mientras los jugadores se dejen todo en la pista, como ha pasado, no hay nada que reprochar", dijo el seleccionador, que por segunda vez en el fin de semana lamentó que su equipo perdiera un duelo cediendo el único break del partido, como ya le pasó a Feliciano. Antes de llegar al Fraport Arena, Moyá se reunió con las mejores raquetas españolas en Australia. Esto es lo que escuchó. Preocupado por alargar su carrera en el contexto de un calendario hiperexigente, Nadal no se apuntó a la aventura porque en el margen de tres semanas no podía arriesgar sus rodillas a través de tres continentes (Australia, Europa y América) y tres superficies distintas (cemento al aire libre, bajo techo y arcilla). Ferrer argumentó que necesitaba tiempo para trabajar con José Altur, su nuevo entrenador. Robredo, que necesitaba días para preparar su asalto al top-10, porque casi no defiende puntos en la gira americana. Almagro, lesionado, no ha debutado aún en 2014. Así, el nuevo seleccionador viajó a Alemania sin sus cuatro mejores tenistas.

"Hay un tema en el que no estoy de acuerdo", dijo Moyà. "La Davis es algo más de un ránking. Cada eliminatoria tiene sus circunstancias. Esta ha sido en indoor y rápida, y yo me baso más en el momento de juego del jugador y en su tipo de tenis para aclimatarse a esas circunstancias. A partir de ahí, hago la lista que creo que tiene más opciones de ganar, no la más cómoda. No hay reproches. Hemos estado muy cerca pese al 3-0 ¿Cambiaría algo de la elección? No".

Así, España vive pendiente de un sorteo. El bombo decidirá en abril si la selección lucha en septiembre contra el descenso acunada por la condición de local, igual que en 2013, o en un viaje que puede ser transoceánico y lleno de curvas, como en 1999 (Nueva Zelanda). Para España, un punto y aparte.

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