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El ataque certero de Peterhansel

Nani Roma pierde 11 minutos más por el miedo a más pinchazos

Sainz pierde unas dos horas por un problema mecánico

El piloto francés Stephane Peterhansel y el copiloto Jean Paul Cottret conduciendo su Mini durante el Rally Dakar 2014. Ampliar foto
El piloto francés Stephane Peterhansel y el copiloto Jean Paul Cottret conduciendo su Mini durante el Rally Dakar 2014. Getty

Dice que él corre con más soltura, con menos presión, menos responsabilidades, sin miedo a equivocarse. Explica que es lo lógico, pues uno no puede competir igual si defiende el liderato de una competición como el Dakar o si, por el contrario, ocupa la segunda plaza. A Stephàne Peterhansel le ocurrió, además, que perdió tantos minutos en la primera semana que se desprendió de toda la presión, en tanto que vigente campeón, de un volantazo. Ahora, lanzado al ataque, vuelve a creer. No en vano, ha recortado otros once minutos a Nani Roma, su compañero, amigo y líder de la general. Y se suman a los quince que le ha recortado al español desde la quinta etapa, de modo que ahora son poco más de 12 los que les separan a ambos.

Peterhansel perdió tantos minutos en la primera semana que se desprendió de toda la presión de un volantazo. Ahora, lanzado al ataque, vuelve a creer

Los dos pilotos oficiales del equipo Mini eran los dos grandes favoritos a ganar el ansiado Touareg y, a falta de cuatro etapas, siguen conviviendo en la misma autocaravana y compitiendo cada jornada en cuanto el cronómetro empieza a contar. Este martes volvió a ser Peterhansel quien sonreía al final de la especial: por los once minutos que le recortó a su rival y por la victoria de etapa. Salía segundo, persiguió a Al-Attiyah, y tiró y tiró por pistas rotas, siguiendo las trazas de las motos que, esta vez sí, les habían abierto el camino al resto. Y llegó a la falda de aquella duna gigante que se asoma al océano Pacífico, en la bella Iquique, con el mejor tiempo del día. "No tengo nada que perder", sonreía, sin perder ni un momento la compostura, insistiendo en que la posición de Roma, líder prácticamente desde que arrancó la carrera, es mucho más compleja que la suya.

Nani Roma disputando el Dakar. ampliar foto
Nani Roma disputando el Dakar. AP

Y así lo reconocía el de Folgueroles, que se lamentaba por los errores cometidos. La primera cosa que hizo mal fue, a diferencia de que lo que había dicho un día antes, cuando sufrió dos pinchazos, dejarse vencer por el miedo. "Al principio no he pilotado nada bien, no me encontraba a gusto. La mayor parte de los minutos que he perdido se deben, sencillamente, a que he ido más lento que él: tenía pánico a otro pinchazo", reconoció. En el último tramo de especial, ese que protagonizaban las primeras dunas del desierto de Atacama que deben afrontar los competidores, Roma cometió otro error: "Me quedé clavado en la cresta de una duna. He perdido unos cuatros minutos", concedió. Él ya avisó de que nada estaba hecho. Ahora lo siente más que nunca: "Todos lo veían más fácil que yo y eso que yo era el que lo tenía que hacer", concluyó con resignación.

Ya habían caído las cuatro de la tarde en Chile y Carlos Sainz completó la especial casi dos horas después de que lo hiciera Peterhansel. Según fuentes de la organización el español se paró en el kilómetro 195 de la especial (de 422 kilómetros) por problemas con el chasis y con las suspensiones de su buggy SMG. Luego reemprendió la marcha, pero a muy poca velocidad. Le costó más de seis horas completar una especial de poco más de 400 kilómetros. Su Dakar ya estaba perdido antes de esta avería, pero terminar 23º este martes le complica también la etapa de mañana. Quedan cuatro jornadas de competición y Sainz, que ya abandonó el año pasado al volante de otro buggy, quiere llegar a Valparaíso.

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