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Nani Roma encuentra la calma

El español, nuevo líder del Dakar, preparó la carrera en altura y con la ayuda de un psicólogo

Nani Roma durante la tercera etapa del Dakar 2014 Ampliar foto
Nani Roma durante la tercera etapa del Dakar 2014 EFE

Ha pasado más horas que nunca en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat, una instalación enorme que reúne a deportistas de decenas de disciplinas que buscan las mejores armas para competir. Allí ha encontrado Nani Roma las claves del triunfo. "En una suerte tener lo que tenemos en el CAR", cuenta él. Acaba de ganar la tercera etapa del Dakar y, de paso, con el mismo bocado ha engullido a sus rivales en la general: es el nuevo líder. Aunque él, tranquilo, pide paciencia. Es una de las tantas cosas aprendidas en un 2013 de mucho trabajo y resultados excelentes: Roma ganó cuatro rallies y en los cuatro dominó la clasificación desde el principio. Así aprendió a gestionar la presión. Algo que antes le costaba más. Algo en lo que tiene parte de culpa el psicólogo deportivo Pep Font, con quien ha trabajado codo con codo en Sant Cugat.

"Con Font hice un trabajo específico para preparar esta carrera. Me proponía ejercicios para tener tranquilidad, para mejorar la concentración y cómo hacerlo, hay que relativizar el entorno, porque aquí es raro, difícil", explica. Ayer fue una de esas jornadas en la que lo aprendido dio sus frutos: "Cuando hay unos cuantos pilotos que pueden ganar la carrera, como pasa este año, el Dakar se convierte en una prueba muy difícil de gestionar. Si te pones a especular, te vuelves loco. No puedes pasarte media etapa sufriendo porque notes que alguien te está atrapando. Hoy notaba que me atrapaba Nasser, creía que me cogerían más, y al final solo me he concentrado en hacer mi carrera". Eso no lo hacía tan fácilmente antes. "Aunque lleves muchos años, cada vez aprendes cosas nuevas. Al final, si te preocupas por esas cosas acabas comiéndote una piedra", admite quien ya ganara la carrera en la categoría de motos.

Además, a Roma le ha ayudado la confianza adquirida durante el año pasado, en la que ganó cuatro carreras. "Nunca antes había tenido una temporada como esta", dice. Se la ha trabajado. También físicamente. Y también en el CAR, donde ha encontrado su rincón perfecto para extremar la preparación de cara al Dakar: "Existen unos bungalós, se trata de unas casas presurizadas y puedes elegir la altura que quieras hasta los 3.400 metros. Allí he trabajado con mi preparador físico, Lluís Capdevila, y también con el psicólogo", explica.

Y, como a lo largo del año, el trabajo se traduce en resultados. Roma, que salía ayer desde una posición privilegiada, la cuarta, siguió la huella de Peterhansel y Sainz, que tropezaron los primeros con un terreno que destrozaba neumáticos a una velocidad nunca vista. "Había vegetación baja, con muchos pinchos", explicaba el francés, que tuvo hasta seis pinchazos. Sainz tuvo cuatro. Roma se salvó: "Tuve lo que llamamos dos pinchazos lentos: puedes salvarlos inflando la rueda, pero llegué la final de la especial sin necesidad de cambiar nada".

La misma paciencia que Nani ha mantenido en el inicio de este rally se la impone ahora. "Todavía puede pasar y pasará de todo. Ahora vienen dos días muy duros, por ejemplo. No hay que emocionarse más de la cuenta", recuerda. "Sé lo injusta que es esta carrera”. Y recuerda los 50 minutos que pasó tirado en las dunas el año pasado. Los seis pinchazos que hicieron descalabrarse a Peterhansel, Monsieur Dakar, en la general, son solo un aviso. Nadie se libra de los imprevistos en este rally.

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