Djokovic, en manos del 117 del mundo

Serbia pierde el dobles en la final de la Davis ante la República Checa, por lo que el título depende del Stepanek-Lajovic

La pareja checa, Berdych-Stepanek, en el encuentro ante Serbia
La pareja checa, Berdych-Stepanek, en el encuentro ante SerbiaANDREJ ISAKOVIC (AFP)

Novak Djokovic, el hombre de las 23 victorias consecutivas, decidió no jugar el dobles en la final de la Copa Davis. En consecuencia, Ilija Bozoljac y Nenad Zimonjic, sus compañeros de la selección de Serbia, perdieron por 6-2, 6-4 y 7-6 en 2h 12m contra Radek Stepanek y Tomas Berdych, de la República Checa (1-2). La pareja local jugó encadenada por la ausencia de su líder y asfixiada por la pericia de los checos, que nunca perdieron el saque. El resultado deja conclusiones dramáticas para las esperanzas del mejor tenista de final de curso, campeón en Pekín, Shanghái, Paris-Bercy y la Copa de Maestros. Si los entrenadores respetan las elecciones que hicieron en el sorteo, dará igual que Djokovic derrote el domingo a Berdych en el cuarto partido. Sus esperanzas de ganar una segunda Copa Davis quedarán en manos de Lajovic, el número 117, que con 23 años se enfrentará a Stepanek en el duelo que cierre la jornada decisiva. Puesto ante el cruce final, ya se sabe que Steps no tiembla: en 2012 tumbó a Nicolás Almagro en el pulso decisivo.

Lamento de la pareja serbia Bozoljac-Zimonjic
Lamento de la pareja serbia Bozoljac-ZimonjicANDREJ ISAKOVIC (AFP)

Todo el mundo sabe lo que significó para Nole el título de 2010: lanzó un 2011 impresionante, que le llevó a derrotar en siete finales seguidas a Rafael Nadal y a conquistar tres de los cuatro torneos grandes en juego. Las consecuencias de una hipotética derrota en la final de 2013 son lógicamente impredecibles. Sin embargo, una cosa quedó clara: físicamente, Djokovic, el hombre que conquistó el lunes la Copa de Maestros sin haber perdido un solo partido, no podía competir tres encuentros en el mismo fin de semana, ni siquiera de él se puede esperar que tenga pulmones infinitos, pies calzados en botas de siete leguas, brazos incansables. Con las bajas de Vicktor Troicki, sancionado por no haber entregado una muestra de sangre en un control antidopaje, y de Janko Tipsarevic, lesionado, Serbia quedó en manos de las energías de su héroe. Demasiado incluso para Nole.

“Arriesgamos y logramos vencer en tres sets. Ahora la presión las tienen ellos. Es increíble jugar contra Novak”, dijo Berdych, que bien podría haberse reservado para el duelo del domingo en lugar de jugar el dobles, que puede resultar decisivo. “Me sentía como en un estadio de fútbol. Es un placer jugar con Tomas. Hemos controlado el partido siempre. Fue asombroso”, le continuó Stepanek, que cedió contra Nole el viernes.

En los últimos 10 años solo se ha remontado un 1-2 en contra en un final de Davis. Eso sí, fue Serbia también en el Belgrado Arena, a Francia. Eso es lo que busca Djokovic: inspirar a Lajovic, y ganar una Davis empinada.

Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

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