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Nadal cortocircuita a Berdych

Con dos dobles faltas en el mismo juego, el checo le entrega 6-4, 1-6 y 6-3 el partido al español, que jugará por la final contra el ganador del Federer-Del Potro

Nadal devuelve una bola ante Berdych. Ampliar foto
Nadal devuelve una bola ante Berdych. AFP

Esto es un cortocircuito en toda regla. “Podemos ser héroes”, se escucha cantar a David Bowie por los altavoces del O2 Arena mientras Rafael Nadal celebra 6-4, 1-6 y 6-3 un triunfo que retrata como nunca por qué Tomas Berdych, su contrario, no apunta más alto en el ránking. En el momento de la verdad (4-3 y saque en la tercera manga), el momento de los héroes, el número seis mundial concentra dos dobles faltas en el mismo juego y le entrega en bandeja al español un duelo discutido, feo, tenso y lleno de cambios de sentido. Empujado por los errores del contrario, y pese a que no suma ni un solo punto más que el checo (72 y 72), Nadal levanta los brazos y se cita con el ganador del Roger Federer-Juan Martín del Potro (C+ y Tdp, sábado, 15.00) para luchar por el pase a la final de la Copa de Maestros. La otra semifinal medirá a Novak Djokovic con Stanislas Wawrinka.

Tras un inicio convincente, rebosante de movilidad, agresividad y buenas decisiones por parte del español, el partido se embrolla. Nadal levanta el pie del acelerador en el segundo set. Igual que si siguiera pensando en lo que podía haberle pasado cuando se trastabilló en un resto de la primera manga y pareció doblarse el tobillo, el español se queda clavado, parado de piernas, y le da aire a Berdych. El checo suma 16 de los primeros 18 puntos de ese segundo parcial y se dispara hasta un 4-0 hecho a partes iguales de sus derechazos y de los errores del contrario. Nadal se lleva un rapapolvo. Es 1-6 en un suspiro, con el español sin casi dejar señales de vida, desaprovechando los segundos saques de su contrario, como aletargado porque el haber ganado la primera manga ya le había asegurado el primer puesto del grupo.

Derecha contra derecha, Nadal hace papilla a Berdych. El checo cede una y otra vez cuando el español le reta

Por momentos, Berdych destruye su segundo saque. Al abordaje, aceptando cada segundo servicio del español como una invitación, el número seis se apunta el 86% de los peloteos que Nadal lanza en el parcial con ese tiro. El español solo se apunta 11 puntos en total. En consecuencia, el servicio se convierte en una cuestión capital para el mallorquín. Con el primero, domina (81% de puntos ganados). Con el segundo, que tantas veces ha utilizado en su favor, tantos malvados efectos guarda en su librillo, sufre un mundo. Ocurre que esas penalidades se concentran en la segunda manga, y que al final, llevado en volandas por los errores de Berdych, el campeón de 13 grandes se impone también en ese apartado. No es el único registro que le favorece.

Derecha contra derecha, Nadal hace papilla a Berdych. El checo, que pasa por tener una de sus mejores armas en ese golpe, cede una y otra vez cuando el español le reta. Es como un toro embistiendo contra un corderito. El brazo del número seis acaba encogido, minimizado, sin posibilidad de réplica. Por ahí empiezan a nacer sus dudas. Ahí, en su cabeza, finalmente, anida la razón de su derrota. En el momento culminante, dispara dos dobles faltas, dos borrones en el mismo juego, cuando solo cometió otras dos en todo el partido. Cortocircuitado, Berdych se despide y Nadal avanza. En Londres, el español sigue invicto, suma ya 600 puntos y tiene por fin un referente: para tener opciones de título tiene que parecerse al Nadal de los diez primeros juegos, y no al siguiente.

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