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“Casillas recuperará la rabia y alargará su carrera”

El capitán del Juventus analiza a su equipo y al Real Madrid antes de jugar el miércoles en Champions en el Bernabéu

Buffon, en septiembre pasado en Stamford Bridge. Ampliar foto
Buffon, en septiembre pasado en Stamford Bridge. REUTERS

El discurso de Gianluigi Buffon (Carrara, 1978) es tan claro que Manuela, la intérprete contratada por la Juve, decide no intervenir en la entrevista concedida el pasado jueves en Turín a varios medios españoles. Y su físico —gafas de sol oscuras, pantalones vaqueros y la chaqueta de chándal amarilla de la Juve— sigue imponiendo tras 18 años en la élite. Siendo niño, empezó de centrocampista, pero se trasladó a la portería inspirado por Tommy N’Kono en el Mundial de Italia 90. Ayer tuvo un mal día y cayó ante el Fiorentina (4-2). “Ragazzi, salúdenme a Iker [Casillas]”, se despide tras una charla de media hora.

Pregunta. Se midió dos veces al Madrid de Zidane y Figo, y ahora se enfrenta al de Cristiano y Bale, ¿en qué se diferencian?

Respuesta. La filosofía del Madrid de hace siete años ha permanecido igual: contratar a grandes campeones, hacer divertirse a la gente y tener en alto la historia del prestigio del Real Madrid, ser un punto de referencia mundial. Pero en el fútbol de ahora, esto solo no basta para vencer.

P. ¿Pagaría 100 millones por Bale?

R. Es joven y un grandísimo jugador. Estará mucho tiempo para amortizar la compra.

La depresión

que sufrí de 2003

a 2004 la superé solo, hablándome”

P. La Juve pagó al Parma 50 millones por usted. ¿Le pesó?

R. No, estaba orgulloso. Después de 10 años se puede decir que fue un precio justo.

P. ¿Por qué cree que ha jugado tan mal hasta ahora el Madrid?

R. Solo he visto un partido, contra el Galatasaray (1-6) y no lo he visto mal del todo… [risas]. En cualquier momento puede jugar como en Estambul.

R. ¿Qué puede aportarle Carlo Ancelotti al Real Madrid?

R. Respecto a cuando lo tuve [como técnico en el Parma], ahora está consagrado, ha tenido experiencias en muchos países y nadie sabe gestionar como él tantas tensiones con el imperativo de vencer. El Madrid es la plaza donde este imperativo es más fuerte. Es una persona muy racional.

P. ¿Pero le costó darle a usted la titularidad en el Parma?

R. Yo ya había jugado el año anterior, con 17 años, con Nevio Scala. Para Carlo no fue fácil porque el primer portero era Bucci, que era el tercer portero de Italia.

P. En su autobiografía, usted confiesa su incapacidad para estar en el banquillo. ¿Entiende el sufrimiento de Casillas?

El modo táctico y técnico de afrontar los partidos de España ha sorprendido a todos”

R. Lo admiro mucho, porque a mí, por mi forma de ser, mientras me sienta entre los mejores, me costaría mucho aceptar ciertas situaciones. Es mérito suyo. Lo aprecio todavía más. El año pasado me parece que hubo un problema de relación [con Mourinho] y puedo entender que, por un cierto tiempo, fuera arrinconado; lo que está pasando este año no lo sé. Es muy extraño ver a un portero como Casillas en el banquillo, aunque hay que respetar a Diego López, un gran portero.

P. ¿Cómo le puede afectar?

R. Iker ha demostrado ser un gran campeón y, como los grandes campeones, en estas situaciones negativas recuperan la rabia deportiva perdida con el tiempo. Alargará la carrera.

P. ¿Cómo superó la depresión que sufrió entre 2003 y 2004?

R. Somos seres humanos y estas cosas pasan. En una fase de maduración, me vino bien porque ahora no tengo miedo de afrontar periodos negativos en la familia o en el trabajo. Uno lo supera solo, hablándose.

P. ¿Qué piensa de la explosión del fútbol español en los últimos cinco años?

El Barça ha superado a todos en popularidad y prestigio, como el Madrid en los sesenta”

R. Se debe a un modo táctico y técnico de afrontar los partidos de una manera distinta que ha sorprendido a todos, y pocos han podido encontrar las modificaciones tácticas para responderle. Una de ellas, Italia. Basta ver los partidos desde 2008 hasta hoy salvo la final de la Eurocopa, cuando estábamos muy fatigados. Ha cambiado la mentalidad de muchos, también la nuestra. Los entrenadores italianos han mejorado mucho por el ejemplo de España y del Barça.

P. ¿A qué españoles admira?

R. Son muchos: Iniesta, Sergio Ramos, Casillas...

P. ¿Qué Juventus veremos en el Bernabéu?

R. Depende de cómo sea el Real Madrid. El Juventus está habituado a tener ritmo alto, con presión y una buena organización global. Pero si Cristiano o el Benzema de turno sortean a tres jugadores, los discursos tácticos no sirven de nada.

P. ¿Qué le parece que haya entrado dinero extranjero en los clubes italianos?

R. Desde un punto de vista, es bueno porque podrán competir con los equipos extranjeros; pero desde otro, me disgusta mucho porque el Inter y el Roma siempre han estado en manos de italianos. Y se pierde esa parte romántica del fútbol.

P. ¿En los últimos años el Barça ha subido en la consideración universal respecto al Madrid?

Gastar mucho dinero no significa ganar; hace falta proyecto, paciencia, equilibrio”

R. El Barça ha superado a todos en cuanto a popularidad y prestigio. La verdadera diferencia la demuestras cuando ganas y el Barça ha ganado todo, como lo ganaba el Madrid en los años sesenta. Gastar mucho dinero no significa ganar; hace falta proyecto, paciencia, equilibrio…

P. ¿Qué modelo sigue el Juventus?

R. La Juve, en los últimos años con el presidente Agnelli, no ha podido hacer grandes dispendios, pero ha elegido al entrenador idóneo y ha comprado jugadores con potencial para revalorizarlos y emerger.

P. ¿Cómo se ve ahora el calciopoli [el gran fraude arbitral por el que la Juve, entre otros, fue castigada con la pérdida de dos scudetti, 2005 y 2006, y descendida a la Serie B]?

R. Fue muy duro porque para un jugador como yo, estar cinco años sin vencer, jugar poco la Champions…, pero el orgullo y la alegría con la victoria del scudetto de hace dos años me ha pagado tanto sufrimiento.

P. ¿Por qué continuó en Segunda?

Desde los seis años he soñado con ser futbolista. No he soñado nada más

R. Por tres razones: soñaba con ganar el scudetto y compensar a los tifosi tras tantas desilusiones; porque tengo una visión romántica del fútbol y había que dar más que palabras, hechos; y tercero porque en toda la historia de la Juve solo hubo un momento en que necesitaba a un jugador, y ese jugador era yo, para renacer.

P. Cuando llegó Antonio Conte, ¿qué les dijo?

R. “Venimos de dos años en que hemos sido séptimos, debemos recordar que somos la Juve, que siempre lucha por ganar y si no gana es segunda. Debe ser vuestro primer pensamiento, por delante del coche o del paseo por el centro de Turín”.

P. ¿Cómo es Conte?

R. Si fuera un jugador, sería un fenómeno: preparadísimo, en lo táctico, por cómo gestiona el grupo, las motivaciones, cómo hace jugar al equipo…

P. A los 35 años, ¿cuántas horas se entrena?

R. La atención es lo que cuenta. Cuando tengo motivación en un partido importante, entro enseguida. En otros, después de 20 años, me cuesta más. Si tienes la cabeza y la motivación, un portero puede seguir hasta que quiera.

P. En su familia son todos deportistas [su padre, lanzador de peso; su madre, de disco; y sus hermanas, jugadoras de voleibol]. ¿Pensó en ser algo distinto?

R. Desde los seis años sueño con ser futbolista. No he soñado con nada más.

P. ¿Simpatizó con el fascismo? [En el Parma llevó el número 88, vinculado con el nazismo, y se escribió en su camiseta el lema Boia chi molla, Verdugo al que afloja, la frase preferida de Mussolini y sus camisas negras].

R. Son experiencias de vida, negativas, que sirven para madurar. No me avergüenzo porque no lo hice de mala fe. Cuando fallé lo hice por ignorancia; no por mandar señales al exterior.

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