España se marchita ante Italia

El equipo español jugará contra Serbia los cuartos de final tras desplomarse y caer de nuevo en la prórroga (86-81)

Marc Gasol entra a canasta ante Gentile.
Marc Gasol entra a canasta ante Gentile.ANDREJ ISAKOVIC (afp)

España comparecerá el miércoles en los cuartos de final del Europeo con la peor pinta posible, tras un varapalo ante Italia en un partido que tuvo en la mano y que no supo rematar. Fue la tercera derrota española en el campeonato y seguramente la que peores sensaciones dejó. Si el equipo español está en cuartos, donde le aguarda Serbia, es porque en el encuentro previo Croacia se impuso, tras dos prórrogas, a Grecia (92-88). Ese resultado clasificaba a España sucediera lo que sucediera en el partido ante Italia. Pero ni siquiera esa tranquilidad le permitió al equipo español cuajar una actuación acorde con las expectativas y con la necesidad de reforzar las sensaciones de su juego, cada vez menos halagüeñas.

No le bastaron al equipo de Orenga ni la majestuosidad de Marc Gasol ni la propulsión de Sergio Rodríguez. Después de un primer cuarto nefasto, pareció que con esa pareja le iba a bastar para saldar con relativa tranquilidad el envite ante Italia. Sucedió todo lo contrario. Cuando tenía el partido en la mano (45-60), fue cuando peor jugó. Orenga dio por concluida la defensa en zona que tan buenos resultados dio en el tercer cuarto, retiró de la cancha a Sergio Rodríguez y el equipo sufrió una bajada de tensión asombrosa. Nada funcionó a partir de ese momento. Los italianos, como en el primer cuarto, se adueñaron del escenario. Nada ni nadie lo impidió. Forzaron la prórroga con un parcial de 25-10. Y manejaron los cinco minutos de propina con autoridad, gracias a Belinelli y Gentile, que rompieron la defensa española con una facilidad pasmosa. El mal cariz del juego español no augura nada bueno. Demasiados cortocircuitos. Demasiado dependiente de Marc Gasol, ciertamente colosal con 32 puntos y 10 rebotes, y del acompañante de turno, en esta ocasión un enchufado Sergio Rodríguez.

ITALIA, 86; ESPAÑA, 81

ITALIA: Cinciarini (8), Belinelli (16), Aradori (17), Datome (11) y Cusin (4) --cinco inicial--; Gentile (25), Rosselli (-), Vitali (3), Poeta (-), Melli (2) y Diener (-).

ESPAÑA: Rubio (2), Calderón (5), Fernández (4), Claver (5) y Gasol (32) --cinco inicial--; Rodríguez (18), Llull (5), San Emeterio (4), Mumbrú (4) y Rey (2).

PARCIALES: 24-12, 13-25, 8-19, 25-14. Prórroga: 16-11.

ÁRBITROS: Lottermoser (ALE), Rocha (POR) y Mogulkek (TUR). Eliminaron por faltas personales a Belinelli y Cusin por parte de Italia.

PABELLÓN: Stozice Arena de Ljubljana.

Le faltó continuidad y aliento al equipo español. En esta ocasión fueron mínimas las aportaciones de Rudy Fernández, Ricky Rubio y tampoco estuvo fino Calderón. Del resto de españoles tampoco hubo apenas noticias. Los italianos, con un portentoso Gentile en el tramo final, además de Aradori, Belinelli y Datome, hicieron muchísimo daño a la defensa español.

La escuadra de Orenga solo despabiló tras un nefasto primer cuarto y, a lomos de Sergio Rodríguez y Marc Gasol, y de una defensa en zona que redujo a cenizas el ataque italiano en la segunda parte, abrió una brecha de hasta 15 puntos que no supo administrar. Afortunadamente, España se metió en el partido con el pase para los cuartos recién expedido por la victoria de Croacia sobre Grecia en tras un intrigante final con dos prórrogas (92-88). Así es este campeonato. Los equipos se van situando en el mapa por momentos. De manera que cuando el equipo español salió a calentar al parqué del Stozice, además de saberse ya metido entre los ocho supervivientes, supo que su rival camino de las semifinales iba a ser Lituania si ganaba o Serbia si perdía.

El equipo español perpetró uno de sus peores cuartos en todo el torneo. Un espanto. Cusin, el pívot italiano, poco menos que se consagró con tres tapones en seis minutos y medio, a Rudy, a Calderón y a Mumbrú. Una prueba de los errores de cálculo en el ataque español. Marc Gasol, además, sumó dos faltas en nueve minutos y medio, y esta vez, se fue directo al banco. Rudy Fernández apenas dio señales de vida y el bagaje ofensivo español resultó descorazonador. Calderón, además, cometió una falta técnica por protestar e Italia dobló la anotación española: 24-12. Y la defensa española, la mejor del campeonato, no llegaba a las líneas de pase, ni ponía candado en el interior de la zona.

La única noticia saludable para España es que Datome, uno de los pilares del equipo italiano, sumó tres faltas en seis minutos en un error del seleccionador italiano, Pianigiani, que quiso imitar el desaguisado de Orenga con Marc el día de Grecia.

La segunda unidad, al mando de Sergio Rodríguez, sacó a España del letargo. Con más ritmo, con más agresividad ofensiva, con un par de triples del base canario, España le clavó a su rival un parcial de 0-12 que igualó el marcador. El partido pareció que había dado un bandazo definitivo. Pero no fue así. Despertó Italia y se hundió España, que llega muy tocada moralmente a los cuartos de final.

Sobre la firma

Robert Álvarez

Licenciado en Periodismo por la Autónoma de Barcelona, se incorporó a EL PAÍS en 1988. Anteriormente trabajó en La Hoja del Lunes, El Noticiero Universal y el diari Avui.

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