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El Valencia se socializa

El conjunto de Djukic, que ganó 2-1 a Olympiakos en el Trofeo Naranja, aspira a recuperar a la afición con precios más bajos y un mayor protagonismo de los jugadores de la casa

Djukic, acompañado por los jugadores del Valencia, anoche en la presentación. Ampliar foto
Djukic, acompañado por los jugadores del Valencia, anoche en la presentación. EFE

Año tras año, resulta un clásico de verano acudir a Mestalla en agosto para ver la presentación del Valencia en su Trofeo Naranja, que cumple su 42ª edición. Da igual las circunstancias, convulsas en los últimos tiempos, que envuelvan al club. Y que cambien los rectores. O que se ausenten jugadores emblemáticos como David Albelda y que las figuras emigren en busca de suculentos contratos como ha hecho Roberto Soldado. El rival tampoco importa llámese Olympiakos, como anoche. La afición che, maniquea como pocas, es fiel a su equipo y se ilusiona con mucho y con poco. Y en el caluroso sábado de agosto, volvió a acudir al viejo Mestalla para ver ganar a su equipo 2-1 frente al conjunto griego. Banega y Postiga marcaron para los locales, y Fuster para los visitantes.

El renovado Valencia de Amadeo Salvo quiere abrirse al aficionado. Este, en las últimas temporadas, ha perdido presencia en el estadio debido a la devaluación de la plantilla y los excesivos precios de los abonos poco acorde en tiempos de crisis, actualizados estos con la llegada del nuevo presidente, que se propone recuperar al valencianismo para que acuda en masa a Mestalla. Salvo también ha conminado a la concesionaria de las barras de bar del estadio para que rebaje sus precios a los tiempos que corren.

“La cantera del Valencia tiene que ser una de las tres mejores del mundo”, dijo Salvo en la presentación de su proyecto el pasado mes de mayo. Para ello se comprometió en doblar la partida económica destinada a fútbol base que pasará a ser de nueve millones de euros, además de renovar las instalaciones de la ciudad deportiva de Paterna, en las que ya podrán entrenarse las chicas del Valencia femenino, desterradas hasta la fecha. Y si el futuro del Valencia se encuentra en casa, todas las categorías inferiores del club tuvieron la oportunidad de presentarse junto a los ídolos del primer equipo, incluidas las féminas en todas sus categorías.

Tras 15 temporadas siendo un referente, David Albelda, el jugador que mejor representaba el espíritu valencianista, no se encontraba en el césped de Mestalla. A pesar de ser uno de los jugadores que mayor nivel futbolístico alcanzó al final del curso pasado, Miroslav Djukic, creyó que el gran capitán, a punto de cumplir 36 años, ya no podía ofrecer más rendimiento al equipo y aconsejó su no renovación. A Albelda se le han agotado las fuerzas para hacer las maletas y embarcarse en una aventura en el extranjero y, al parecer, la última camiseta que ha vestido será la que ha llevado en los últimos tres lustros. En el minuto 6 de partido recibió el homenaje de la grada. Su último partido fue en el Sánchez Pizjuán. El Sevilla dejó sin Champions al Valencia y sin 20 millones en su maltrecha tesorería. Y empujó a la marcha de Soldado al Tottenham que adujo que no creía en el proyecto del nuevo Valencia. Para no incumplir su palabra de que el Valencia “será igual o más competitivo que la temporada pasada. No se van a vender jugadores referencia”, Salvo hizo pagar al Tottenham las ganas de tener en sus filas a Soldado. El Valencia ha recaudado 30 millones por el delantero que la temporada pasada anotó 30 goles de los 83 marcados en 135 partidos en tres cursos. Las ventas de Tino Costa, Haedo Valdez y Gago han reportado 11 millones más para un club con una deuda superior a 350 millones y al que le faltan 150 para terminar su nuevo estadio.

Como manda la economía, el dispendio en fichajes ha resultado discreto en el Valencia. Tres millones de euros ha desembolsado el Valencia en Helder Postiga, el sustituto de Roberto Soldado. 420.00O euros más por repescar a Michel del Levante, es todo el capital invertido en incorporaciones. Postiga era de lo poco bueno, asequible y conocido que quedaba en el mercado. 14 goles, anotados la pasada campaña en el Zaragoza, ha sido la mejor marca en la carrera del delantero internacional portugués de 31 años. El Valencia espera contratar a otro punta que complete los goles que anotó Soldado la pasada campaña. Y que explote Paco Alcácer de regreso a casa y Jonas amplíe sus estadísticas anotadoras. Javi Fuego (coste cero) y Oriol Romeu (cedido por el Chelsea) y que hereda el dorsal 6 de Albelda, son las otras novedades de un Valencia de perfil medio en el que Banega y Sergio Canales, a poco que respeten las lesiones al cántabro, deben ser los referentes del equipo. Y cómo no, con Miroslav Djukic en la dirección, en el que el club y el aficionado confían en su buen gusto y su carácter ganador como demostró en su etapa de futbolista en Mestalla. La más gloriosa del Valencia.

El acto de presentación fue austero, sin efectos lumínicos ni fuegos artificiales. No hubo parlamentos ni comparecieron en el césped Amadeo Salvo ni el consejo rector. El himno de la Comunidad Valenciana cantado por un coro ataviado con el equipaje de la senyera fue lo más aplaudido, junto a la salida al terreno de juego uno a uno de los jugadores. Los más aclamados, los de la casa, en especial el portero Guaita. Y cómo no, Españeta, el utilero de toda la vida. Un guiño a la nueva política del Valencia que aspira recuperar el crédito y el apoyo de la afición. Y en seguir en la nobleza de la Liga en tiempos de incertidumbre.

 

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