“Es un equipo muy especial”

Las campeonas subrayan la ambición y el carácter que les ha imprimido Miki Oca

Dos jugadoras tiran al seleccionador, Miki Oca.
Dos jugadoras tiran al seleccionador, Miki Oca.JOSEP LAGO (AFP)

A la salida de la piscina las chicas de la selección se mostraron exultantes. La alegría las desbordaba. Y hubo lágrimas, de alegría, por supuesto. La emoción las desbordó. “Ha sido increíble, se mezclan muchas sensaciones. No se puede describir”, explicó Pilar Peña. Los calificativos sobre el momento que estaban viviendo no se repetían, pero todas estaban en la misma línea. “Es un sueño”; “No sé cómo explicarlo”; “Es algo indescriptible”, comentaban las campeonas.

Nada más finalizar el partido, el grupo de jugadoras que estaba en el banco de suplentes, lideradas por Mati Ortiz, empujaron a Miki Oca al agua para comenzar los festejos. “No sabía si me iban a empujar ellas o no, pero estaba seguro de que iba a terminar en el agua”, comentó el entrenador. “Fue un momento brutal, sentí como si se me parara el corazón”, relató Anna Espar, una de las goleadoras del equipo en el torneo, “tuve una sensación de conexión con todas mis compañeras. Es un equipo muy especial”, agregó.

El transcurso de partido les pareció tan sorprendente como la coronación final. “El desarrollo del partido nos favoreció, y la gente ayudó mucho”, explicó entre llantos y sonrisas Ona Meseguer. La número 10 del equipo agregó que la clave para el triunfo fue “mantener la dureza en defensa y los buenos movimientos en ataque”. Destacó también la labor de la portera Laura Ester: “Ha estado excepcional, siempre concentrada, muy firme”.

Al llegar al vestuario nos hemos gritado que somos las mejores para acabar de creérnoslo”

“Defendimos bien, atacamos bien. No sé explicar ahora por qué ganamos”, resumió así Pili Peña. “Nos quitamos la espina de los Juegos”, agregó. La plata de Londres ya tiene otro sabor. El equipo demuestra estar dando pasos importantes. Son un grupo joven. “Ahora quiero el oro en los Juegos”, sentenció la 8.

Mati Ortiz, con un poco más de calma, tras recibir la medalla de oro, relató: “Cuando hemos llegado al vestuario nos hemos gritado: ‘¡Somos el mejor equipo del mundo!’. No sé, tal vez era necesario para acabar de creérnoslo. Australia ha sido un rival muy fuerte, pero no hay palabras para el apoyo que hemos tenido por parte del público. Teníamos esa cosa de no haber podido ganar la final olímpica y encima, antes de empezar, hemos oído que había prórroga en el partido anterior. Eso mismo nos pasó en Londres y nos rompió un poco la rutina. Pero nos hemos dicho que no podía volver a suceder. Nos quedan muchísimas cosas por ganar, el oro en el Europeo, todo lo que podamos ganar lo tenemos que ganar”.

Laura Ester, fundamental en el rendimiento del equipo, elogió la labor del seleccionador: “Siempre he soñado quedar campeona del mundo. No somos conscientes de lo que acabamos de hacer. Ahora podemos decir que nadie es mejor ya que nosotras. Oca nos ha dicho que diéramos lo mejor de nosotras, que así la final sería nuestra. Ha conseguido un grupo unido y nos ha inyectado, el carácter, la ambición y la determinación de ir a por un objetivo”.

Laura ha sido una de las instigadoras de que la promesa que ahora tendrá que cumplir el grupo: hacer el camino de Santiago. Jennifer Pareja fue nombrada la mejor jugadora del campeonato y Laura Ester, la mejor portera.

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