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Mundial de motoclicismo 2013

Espargaró planta cara a Redding

El español gana su tercera carrera tras imponerse en el duelo con el británico, el líder del Mundial

Pol Espargaró celebra su triunfo en Assen. Ampliar foto
Pol Espargaró celebra su triunfo en Assen. Getty

Se apuntó una leyenda en el casco y en el cogote. Dice: No te rindas nunca. Y eso trata de hacer Pol Espargaró. No desiste, ni que parezca que su moto no va ni a tiros, ni que dé la sensación de que el Mundial ya tiene ganador, ni aunque le salgan mejor las cosas a su compañero de equipo Tito Rabat o algunos crean que se le ha olvidado ganar. Él, erre que erre. Costó, pero el de Granollers encontró la confianza perdida por algún rincón, probablemente cerca de su pueblo, en algún recoveco del circuito de Montmeló, a un paseo de su casa, donde pudo, por fin, apuntarse otra victoria hace dos semanas. No había vuelto a ganar desde la carrera inaugural del año, en Catar. Y este sábado, bajo el tenue sol holandés, se reivindicó de nuevo con otro triunfo consecutivo.

Y van tres victorias, más que nadie en Moto2. Y, además, firmó esta última delante de los morros de su gran rival este 2013, Scott Redding, el líder del Mundial. Ya no está tan lejos. Apenas 20 puntos por delante. Espargaró sonríe, por fin, desahogado, feliz, vencedor de un duelo cuerpo a cuerpo con el británico, valiente como él en las frenadas, agresivo también en las curvas, aunque esta vez no resistiera el envite de Espargaró. Empezaron el año con un pique de declaraciones, conscientes de que se encontrarían en la pista y en la clasificación. Y cuando lo hicieron este sábado, en el primer duelo real entre el primer y segundo clasificados de Moto2, reinó la genialidad en carrera y la caballerosidad cuando ya ondeaba la bandera de cuadros. Un apretón de manos selló el rifirrafe. Y con él dio comienzo la batalla real, la que lidiarán a partir de ahora en cada circuito que queda por venir. Porque ellos, solo ellos dos, lucharán por ser el ganador del año cuando llegue noviembre.

CLASIFICACIÓN DE LA CARRERA

1. Pol Espargaro (Spain) Pons Kalex 39:51.883
2. Scott Redding (Britain) Kalex 39:52.000
3. Dominique Aegerter (Switzerland) Suter 39:55.392
4. Mika Kallio (Finland) Kalex 39:55.539
5. Esteve Rabat (Spain) Pons Kalex 39:55.876
6. Johann Zarco (France) Suter 39:55.956
7. Xavier Simeon (Belgium) Kalex 40:00.978
8. Thomas Luethi (Switzerland) Suter 40:04.154
9. Jordi Torres (Spain) Suter 40:05.628
10. Anthony West (Australia) Speed up 40:08.171
11. Julian Simon (Spain) Kalex 40:08.195
12. Randy Krummenacher (Switzerland) Suter 40:08.656
13. Louis Rossi (France) Tech 3 40:09.130
14. Marcel Schroetter (Germany) Kalex 40:09.863
15. Sandro Cortese (Germany) Kalex 40:14.179

Había arrancado el español desde la pole y pronto tuvo a Redding pegado, como si fuera su sombra, sin perder detalle de cada movimiento del colín de su moto, tanto que atacó en esa primera vuelta para colocarse en cabeza. Aguantó el británico en la primera posición durante el primer tercio de una carrera que se corrió en grupo hasta que se rompió pasado el ecuador de la misma. Asomó la cabeza y metió la rueda Aegerter con un adelantamiento arriesgado tras ocho giros. Y la parrilla despertó. ¡Cuánto tiempo sin ver a las Moto2 haciendo de las suyas! Una decena de corredores peleaba por lo que se suponía que sería el podio de Assen, pero solo dos lo hacían por la victoria. Aunque también a golpe de ataques imprevistos y adelantamientos de infarto.

Se habían quedado solos a falta de 10 vueltas, mientras Rabat luchaba con uñas y dientes por defender una tercera plaza que se le terminaría escapando en la última vuelta. Entretanto, Redding quiso tirar para ganar la carrera con una maniobra perfecta: primero a la izquierda, luego a la derecha y ya estaba delante del catalán. Intentó escaparse y cuando parecía que lo conseguiría –llegó a distanciarse más de medio segundo– Espargaró le cazó en el último parcial, rapidísimo. Y a falta de una sola vuelta le tomó el interior de la primera curva con una apurada de frenada al final de la recta de meta y le ganó la partida. Resistió su empuje como un valiente, incluso en esa última chicane en la que pareció que sucumbiría. Pero Espargaró dice que no se rinde y no pensaba hacerlo en Assen.

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