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“Podemos jugar mejor que contra Uruguay”

Xavi controla el balón en un entrenamiento
Xavi controla el balón en un entrenamiento REUTERS

La ilusión por el fútbol nunca desfallecerá en Xavi Hernández (Terrassa, 1980), por muchos años y mucho cansancio acumulado. Ahora es Maracaná, es Brasil, es la Copa Confederaciones.

Pregunta. ¿Qué le dice este estadio?

Respuesta. Es lo máximo. De niños hablábamos de Maracaná como el estadio más mítico, lo más grande. Pirlo decía que es un sueño. Solo pisarlo para entrenarme ya lo es.

P. ¿Mantiene esa ilusión infantil por su profesión?

R. Ya lo creo, por eso seguí en la selección. Le dije a Del Bosque después de la semifinal [de la pasada Eurocopa] que lo quería dejar, pero me lo pensé dos veces. Y mira dónde estoy.

P. ¿Y qué le dijo Del Bosque?

R. Que si había entrado en depresión. ‘¿Te ha dado la depre?’, me dijo. Y yo que no, que lo he pensado bien, que ya es mucho tiempo. Y me dijo: ‘que no hombre, que no, que tú has de ir al Mundial de Brasil. Cómo no vas a jugar allí…”. Me dijo que me fuera de vacaciones y que me lo pensara y hablé con la familia y los amigos, con mi novia, y vi claro que si lo dejaba, al primer amistoso de la selección que no me llamaran me iba a dar la depresión de verdad. Fue por las críticas, más que por sensaciones personales. Pensé ‘ya vale. Estamos jugando bien, estamos en la final de la Eurocopa y sigo escuchando que estoy mal y estoy de puta madre’. Y pensé, ‘la gente se ha cansado de ti, ha llegado el momento, Xavi’. Pero ganamos la Eurocopa, lo pensé y dije. ‘¿Sabes qué?’, me lo sigo pasando bien, me veo con fuerzas, pues para adelante, hasta el Mundial.

De niño hablábamos de Maracaná como el estadio más mítico, para mí es lo máximo”

P. El tendón de Aquiles le tiene a usted frito.

R. Uf, no sabe cómo sufrí. Pensaba que no volvería a caminar con normalidad. Si no es por el doctor Cugat, no estaría aquí. Me devolvió la vida. Me levantaba de la cama y no podía poner el pie en el suelo. Después del Mundial hubo días que no podía ni ponerme de pie. Estaba amargado. Por eso en la Eurocopa, pensé, ‘mira, si lo dejo y me dedico solo al Barça igual en vez de a los 34 llego a los 35 jugando’. Pero luego también vi que cuando paro es peor. Me voy de vacaciones dos semanas, desconecto y volver a ponerme en marcha no veas lo que me cuesta arrancar. Me hago viejo, pero más que nada son muchos partidos. Llevo 700 en el Barça y casi 125 en la selección. Son muchos…

P. Pues menos mal que no está comprometido con la selección...

R. Eso lo dijeron dos a los que no les importa el fútbol, que van a lo suyo, y no saben de qué hablan. De eso ya paso… yo estoy a gusto jugando. Estoy bien.

P. Si no fuera usted catalán, esas cosas no se las dirían…

R. Seguramente, pero es que es ridículo. Yo tengo amigos que quieren la independencia de Catalunya y que cuando juega la selección, ven los partidos y quieren que gane. Si hubiera una selección catalana pues igual pensaban otra cosa, pero es que se han criado viendo a los jugadores del Barça en la selección, les gusta cómo juega y quieren que gane. Y no porque juegue yo, sino porque ves jugar a España y da gusto vernos jugar.

P. ¿Le afecta mucho la crítica?

Xavi Hernández, durante un entrenamiento. ampliar foto
Xavi Hernández, durante un entrenamiento. AFP

R. Sí. Demasiado. A mí lo que me pasa en el fútbol me afecta a veces demasiado en la vida personal. Es que para mí es un sentimiento. Yo pierdo un partido y me amarga, porque soy del Barça, lo llevo muy dentro. Y en la selección igual. Al revés no me pasa, porque en mi vida personal todos estamos muy unidos, mis hermanos, con mi pareja es fantástico, estoy superfeliz. En cambio, del campo a casa siempre me llevo los problemas. Intento desconectar, pero no puedo. Y sé que estoy expuesto a las críticas, pero lo paso mal.

P. Y eso que ha tenido suerte y lo ha ganado todo…

R. Soy un megaprivilegiado. He tenido una carrera al principio muy complicada, pero he disfrutado momentos increíbles... el único que me ha superado a nivel de crítica en el Barcelona es Valdés. Lo de Víctor es increíble. Y no se lo merece, ¡ha estado 12 años de portero! No he visto tratar a nadie peor a nivel mediático que a Valdés. Lo que han dicho de él… y dentro del vestuario es un espectáculo, no sabes lo que nos reímos con los vídeos que graba. Víctor es de las personas que más veces me ha hecho llorar de risa en un vestuario. Pero él tiene una suerte, él se aísla y no le afecta la prensa, porque ni la lee. Yo no, yo estoy pendiente de todo, porque es mi manera de ser, lo tengo que controlar todo a mi alrededor.

P. Usted tiene un radar en la vida y en el campo.

R. No, en el campo soy un superviviente. Yo no soy ni fuerte ni rápido, así que desde niño aprendí a sobrevivir en un sitio donde el cuerpo no me daba para jugar. Lo mío es un milagro. Técnicamente soy bueno, vale, pero me ha salvado la velocidad mental, pensar más rápido. Físicamente soy muy limitado. Yo si vuelvo a nacer y soy futbolista solo pediría una cosa: ser rápido. Ser rápido, físicamente hablando, debe de ser fantástico. ¿Te imaginas? Poder hacer lo que hacía Henry, o lo que hace Tello, o Alba... Yo he de darme la vueltecita, controlar orientado, pensar por dónde me va a salir a presionar porque como me pille voy al suelo, porque claro, es que no puedo meter ni el codo porque el tío que viene a taparme siempre, siempre, es más fuerte que yo. Es un estrés que no veas. Vivo de ganar un segundo, de situarme donde no me puedan presionar. Es que me paso el partido pensando.

Quisiera ser más rápido. Físicamente soy limitado. He sobrevivido a base de pensar”

P. ¿Jugar con Busquets a su lado es un regalo?

R. Es una pasada. Hablan bien de él los futbolistas, nos enamora. Y eso quiere decir mucho. Busi es parecido a mí, lo único que no tiene es velocidad física. Se coloca, va de cabeza, físicamente es duro. La gente no comprende el juego, se cree que sabe mucho de fútbol y no sabe tanto como se cree. Y con Busi pasa eso. Los que saben de fútbol son los que más le valoran.

P. ¿Juegan más como el Barça ahora que no está Xabi Alonso?

R. Lo parecerá porque Xabi se coloca un poco más atrás, entre los centrales. Le gusta tener mucho campo abierto por delante… ahora el segundo centrocampista soy yo, que soy mucho más ofensivo, Andrés anda un poco más atrás, entra otro delantero… la filosofía, la idea y el esquema no cambian, pero claro, cambia el nombre del jugador y sus cualidades.

P. ¿Cesc qué aporta?

R. Es la anarquía ofensiva. Necesita libertad. En una posición concreta parece incómodo. Defensivamente tiene obligación, claro, a la izquierda, pero cuando tenemos la pelota, que haga lo que quiera. Tiene gol, pase, es buenísimo y la lía. Es anárquico y talentoso al máximo.

He sufrido mucho por Iker, porque no se merecía el trato y le he visto muy tocado”

P. ¿Cómo valora el regreso de Iker a la titularidad de la selección? ¿Ha sufrido por él?

R. Por supuesto, antes que cualquier cosa es mi amigo y he sufrido por Iker mucho, porque no se merecía el trato y le he visto muy tocado. Hemos hablado este año más que nunca. El problema no es que no haya jugado, lo grave son las declaraciones. ¿Cómo se puede decir que su error [de Mourinho] había sido no fichar un portero dos años antes? Igual no se acuerda, pero Iker les ganó la Copa en Valencia con tres paradas espectaculares. Se merece un respeto que no se le tuvo.

P. Iniesta dice que [Mou] le hizo daño al fútbol español.

R. Le interesaba dividir o yo que sé qué quería, pero un buen interés sobre el fútbol español no tenía. Y aquí estamos. Nos ha hecho más fuertes. Ha querido hacer daño, pero al final no lo ha conseguido porque hemos tenido mucha personalidad. Del Bosque parece que no, pero es un tío que los tiene muy bien puestos y además somos gente muy normal y nos pusimos a evitar que nos hiciera daño y lo solucionamos. El ambiente del vestuario del Madrid ni lo conozco. Pero sé que aquí Iker está bien, está contento. Aquí, el ambiente es cojonudo, se ganará o no, aunque tampoco queremos ser un ejemplo de nada.

Le dije a Del Bosque que quería dejarlo y me preguntó: ‘¿Qué, te ha dado la depresión?”

P. Futbolísticamente lo son...

R. El elogio llega y te gusta.

P. ¿Y debilita?

R. Si no eres un descerebrado y te crees el rey del mambo, no. Si te lo crees, palmas seguro. Pero eso en España no pasa, puede estar la gente muy tranquila. Llevamos años de sobra para tener los pies en el suelo y ahora vivimos en una burbuja de elogios, pero vamos, ¿no ha sido criticado Andrés?, ¿y Busi sobraba, no?, ¿y lo que le ha costado a Alba?, ¿y los palos que se lleva Cesc?, ¿y a Pedro no le ha costado o qué? Pedro como persona es un trozo de pan. Trabaja, es sacrificado, no pierde una bola, es generoso…

P. Él abrió la lata contra Uruguay. ¿Esa primera parte es la mejor que has jugado con España?

R. Hombre, es de las mejores, sí. Pero yo creo que este equipo aún puede jugar mejor.

P. ¿Su ambición tiene límites?

R. No, es que siempre puedes mejorar, y ganar cosas nuevas… Ahora tenemos el reto de un título que no tenemos, de jugar en Maracaná, y la oportunidad de jugar contra Brasil. Llevó 123 y ¡no he jugado contra Brasil nunca! Siempre tengo una motivación.

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