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El Madrid descarrila y el Barça se estira

Darden, en su debut con el Madrid ante el Canarias. Ampliar foto
Darden, en su debut con el Madrid ante el Canarias.

La galopada del Real Madrid, tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga, ha sido tal que ha podido llegar a confundirle. Era de suponer que su derrota en la Euroliga, el viernes ante el Unicaja (74-77), le hubiera abierto los ojos. Sin Rudy Fernández, se vino abajo en un tercer cuarto deplorable (13-28) y en el que echó por tierra su buena primera parte.

Lejos de corregirse, el Madrid empeoró su rendimiento ante el modesto, sorprendente y meritorio CB Canarias. El equipo tinerfeño venció por primera vez en su historia en Madrid (83-96) ante un rival, de nuevo sin Rudy, con demasiados jugadores fuera de foco: Mirotic, Begic, Suárez, Slaughter, Draper y el recién fichado y debutante alero californiano Tremmell Darden. Los propios componentes de la plantilla madridista ya focalizaban sus males en la defensa antes del partido. El Canarias los dejó en evidencia con los 96 puntos que les endosó y unos porcentajes sobresalientes: el 60% en tiros de dos y el 42% en triples. Si a ello se añade que perdió la batalla por el rebote, se entiende mejor su desaguisado.

Darden, de 31 años y 1,94 metros, está llamado a ser uno más en la lista de los que, llegado el momento, trate de frenar a Pete Mickeal, uno de los jugadores más dañinos para la defensa del Madrid. Y Laso, como disecciona en su página web el entrenador y analista Piti Hurtado, ha implementado una defensa en zona en la que suelen estar presentes Draper y Slaughter con la que no solo se intenta robar balones, sino apremiar en los tiros y generar ansiedad y prisas en la creación de juego de los rivales. Por supuesto, ante el Canarias no consiguió ninguno de esos objetivos.

El CB Canarias deja en evidencia la defensa del equipo madridista y da la gran sorpresa

Acuciado por la necesidad de ganar, aunque sea para alcanzar un objetivo tan modesto para el campeón como es el tercer puesto de la fase regular, el Barcelona Regal va ganando enteros, mejorando su juego y sus resultados. Su ataque cada vez chirría menos. Sus pesadillas, aquellas que le abocaron a nueve derrotas en seis de las cuales no llegó a los 70 puntos, empiezan a perderse en el olvido, en el preludio de la Copa del Rey, a excepción de la última, ante el Caja Laboral (67-69), el 3 de marzo. Ante el CAI Zaragoza, un rival directo por ese tercer puesto, se movió en esa versión mejorada (89-81).

Tuvo que emplearse a fondo el Barcelona, que una vez más exprimió el talento de ese lujo de jugador que es Navarro. Debutó hace ya más de tres lustros y con sus 28 puntos ante el CAI se erige en el máximo anotador azulgrana en la Liga ACB, con 7.035 puntos, seis más que Epi. Aunque ese dato requiere ser puesto en solfa. El legendario alero, cuya camiseta con el número 15 brilla en lo alto del Palau en señal de homenaje, sumó muchos más puntos en las cuatro ligas anteriores a la fundación de la ACB que disputó desde que fuera reclutado para el primer equipo en 1979 por Ranko Zeravica. Aquellas fueron ligas tan válidas como las de ahora. El récord absoluto en la ACB está en poder de Alberto Herreros (Estudiantes y Madrid): 9.759 puntos.

La ACB, lamentablemente, no puede computar la mayoría de las estadísticas anteriores a su fundación, en 1983, debido a la falta de datos o, cuanto menos, de datos fiables. Una pena.

Navarro se erige en el máximo anotador del equipo azulgrana en la ACB con 7.035 puntos

Hecha la puntualización, es indiscutible la tremenda importancia de Navarro para el Barcelona y para el baloncesto español actual. Su dichosa fascitis plantar, curiosamente la misma lesión que perturba a su amigo Pau Gasol, no es ajena al desastroso inicio del Barcelona en la Liga Endesa. Aunque no es la única explicación. Xavi Pascual ya advirtió de que las incorporaciones de Tomic, Jawai, Abrines, Todorovic y el regreso de Jasikevicius, iban a provocar un retraso, cuando no más de un bandazo, en la puesta a punto del equipo. En los últimos partidos, el Barcelona ha mejorado en todo: ritmo y fluidez en su juego, acierto en los triples —en cuatro partidos estuvo por debajo del 20%—, anotación en la Liga Endesa —en la Euroliga ya era el mejor en ataque— y, lógicamente, rendimiento individual. Al respecto, la regularidad de Tomic ha resultado vital y muy oportuna la llegada de Oleson, casi tanto como la mejora de Marcelinho y Sada y la forma en que van asumiendo sus papeles, muy específicos, jugadores como Jawai o Jasikevicius.

La lucha por el tercer puesto promete. El Uxue Bilbao ganó en la cancha de Estudiantes (79-88) y está empatado a triunfos con el Barcelona, mientras que el Valencia y el Gran Canaria vencieron al Cajasol y al Obradoiro y se mantienen al acecho.

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