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La FIFA veta a seis menores de La Masia

Dos denuncias anónimas presentadas ante el primer organismo del fútbol impiden al Barça alinear a seis futbolistas cadetes e infantiles por vulnerar el reglamento para estos fichajes

Así son las habitaciones de La Masia. Ampliar foto
Así son las habitaciones de La Masia. efe

La FIFA ha bloqueado la ficha de seis jugadores de las divisiones inferiores del Barcelona, todos menores de edad, como respuesta a dos denuncias anónimas, supuestamente procedentes de sendas federaciones. El veto afecta a los coreanos Lee Seung Woo, Paik Seung-Ho y Jang Gyeolhee (Cadete B), al francés Chendri (Cadete A), a Adekanye (Infantil A), un adolescente con pasaporte holandés de origen nigeriano, y al camerunés Patrice Sousia (Infantil A). El Barcelona, que oficialmente prefiere guardar silencio, argumentando que su voluntad pasa por encontrar una solución que beneficie “principalmente a los niños”, defiende la idea de que, por lo menos en el caso de los tres jugadores coreanos, epicentro de la denuncia, fue la federación de origen la que les instó a llegar a un acuerdo para que los niños crecieran en La Masia bajo la tutela azulgrana. “Fueron ellos los que llamaron a la puerta de La Masia. Hay cola pidiendo pruebas para que aceptemos formar a críos con talento para el deporte”, sostienen en el club, donde defienden que cumplen sobradamente con los requisitos marcados por la FIFA, al menos en los que se refieren a proporcionar al jugador una formación escolar o capacitación futbolística conforme a su vocación; que le permita iniciar una carrera que no sea futbolística en caso de que cese en su actividad de profesional, y tomar todas las previsiones necesarias para asegurar que se asiste al jugador de la mejor manera posible.

Los tres jugadores coreanos, epicentro de la denuncia, fue la federación de origen la que les instó a llegar a un acuerdo para que los niños crecieran en La Masia

El Barcelona admite que no cumple con otros requisitos básicos, los que afectan a la idea de la FIFA de solo admitir como legales las fichas que afecten los cambios de federación en tres supuestos: que los padres cambien, por razones no relacionadas con el fútbol, su domicilio al país donde el nuevo club tenga su sede; que la transferencia se efectúe dentro del territorio de la Unión Europea (UE) o del Espacio Económico Europeo (EEE) si el jugador tiene entre 16 y 18 años y, en último caso, que el jugador viva en su casa natal a una distancia menor de 50 kilómetros de la frontera nacional.

La ley, seguida a rajatabla, cuestiona la legalidad jurídica vigente en España. De hecho, cerca de 15.000 fichas avaladas por la Federación Catalana deberían ser revisadas porque señalan a hijos de familias inmigrantes sin legalizar sus papeles de residencia, para los que participar en competiciones deportivas supone un camino inmejorable para fomentar su integración social.

La ley dictada por la FIFA para contentar principalmente a las federaciones de Argentina y Brasil y para evitar los abusos que se produjeron en un momento determinado con niños futbolistas africanos, genera ciertas paradojas: El supuesto padre de dos gemelos venezolanos menores de 15 años, con indudable talento deportivo, uno para la práctica del baloncesto y el otro para el fútbol, podrá enviar a sus dos hijos a vivir a La Masia, pero sólo el que juegue a baloncesto obtendrá ficha federativa; al segundo, se le prohibiría jugar según la normativa de la FIFA. El Barcelona, que no es el único club afectado por el asunto, mantiene otro frente abierto, generado por la sentencia del llamado caso Baena, que afecta a los contratos que firma con los padres de los niños que incorpora a La Masia.