España es de extremos

Valero Rivera recalca el papel de sus alas en el esquema de ataque La selección engulle a Australia en su tercer encuentro, el último partido antes de los rivales serios

Bengoechea y Rocas celebran la victoria de España ante Australia
Bengoechea y Rocas celebran la victoria de España ante Australiajuan carlos hidalgo (EFE)

La de veces que habrá pensando Valero Rivera, ay, si la pista midiese 10 metros más de ancho. O cinco. Solo un poco. Lo justo para abrir más el juego por los extremos. Y es que se harta de repetir el seleccionador que España juega cuando las alas del equipo se despliegan.

La escasez de potentes lanzadores exteriores, mal endémico de los últimos años, se ha tratado de suplir con los 212 centímetros y el brazo armado de Ángel Montoro o con Antonio García. Más allá, Rivera confía en el buen hacer de Albert Rocas, Victor Tomàs, Valero Rivera o Aitor Ariño como arma atacante. Si en el primer encuentro marcaron 11 de los 29 goles; el segundo 14 de los 29, anoche, en el festín ante Australia, anotaron 24 de los 51.

ESPAÑA, 51- AUSTRALIA, 11

España: Sierra; Tomàs (4, 1p), Montoro (6), Guardiola (5), Morros (-), García (7) y Rivera Folch (6) —equipo inicial— Sterbik (ps), Entrerríos (-), Rocas (9, 2p), Maqueda (2), Sarmiento (-), Aguinagalde (-), Cañellas (2), Ruesga (5) y Ariño (5).

Australia: Latinovic; Kelly (-), Najdovski (-), Fletcher (3), Gahan (-), Hedges (-) y Mouncey (4) —equipo inicial— Karlsson (ps) y Jovanovic (ps), Pandzo (-), Calvert (1p), Queiroz (-), Anderson (1), Abiera (-), Matic (1) y Subotic (1).

Parciales cada cinco minutos: 2-2, 5-3, 11-4, 16-4, 19-6, 24-6 26-6, 31-6, 36-8, 40-10, 46-10 y 51-11.

Árbitros: Menezes y Aparecido (Bra).

5.000 espectadores en la Caja Mágica.

“El juego de España, el balonmano en general, no se crea por los extremos. Otra cosa es que se finalice por ahí”, opina el exseleccionador Juan Carlos Pastor, el técnico que conquistó el oro en el Mundial de Túnez, en 2005. “Sí que es verdad que muchas selecciones se cierran, se cierran, se cierran, tratan de evitar el pase al pivote, así que hay que abrir el juego”, añade Pastor. Para el entrenador del Barça, Xavi Pascual, Albert Rocas y su compañero en el ala derecha, Víctor Tomàs, forman el extremo perfecto en ese flanco: “Albert saca gol de donde no hay, tiene un gran lanzamiento, mientras que la gran virtud de Víctor es que es muy consciente de cuáles son sus puntos fuertes y los aprovecha. Defiende muchísimo, aunque sea a jugadores de primera línea. Además, en el contraataque es imparable”, explica.

El extremo contrario del 40 por 20 es territorio de Valero Rivera y Aitor Ariño, dos de los jugadores más cuestionados de la lista de la selección, que rinden a un gran nivel. El primero es un finalizador de manual, casi infalible en el contra uno. De Ariño, capitán en las categorías inferiores, que suplió en el último suspiro a Ugalde, se espera que su explosivo físico ayude todavía más según avance el campeonato. “Lo viene haciendo muy bien, ha mejorado mucho este año. Es una gran ocasión para él que tiene que aprovechar. Hay que ir dando oportunidades a los jóvenes, pero que tengan siempre los pies en el suelo”, comenta Pascual.

El juego no se crea por ahí, pero sí que se finaliza”, opina el exseleccionador Pastor

“Nuestro gran valor en ataque está claro que tiene que ser defender bien y, si es posible, balón rápido a la contra, generalmente a los extremos, claro”, argumentaba tras el encuentro Rocas, que ocupa el mismo puesto que uno de los dos españoles que han sido nombrados mejor jugador del mundo, Rafa Guijosa. O que el del máximo goleador de la historia de la selección, Juanín García. Y es que esta España es de extremos.

Sobre la firma

Javier Lafuente

Es subdirector de América. Desde 2015 trabaja en la región, donde ha sido corresponsal en Colombia, cubriendo el proceso de paz; Venezuela y la Región Andina y, posteriormente, en México y Centroamérica. Previamente trabajó en las secciones de Deportes y Cierre del diario.

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