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Villa y Alexis compiten ante Messi

El Barça resuelve plácidamente ante el Córdoba con dos tantos de cada uno de los delanteros

Alexis regatea al portero Saizar. / David Ramos (Getty Images)

Los mejores delanteros jamás se oxidan, y menos aquellos que alcanzaron la gloria a partir del esfuerzo y necesitan del gol en cada partido para mantener su estatus e incluso su condición de futbolista. A muchos ni siquiera se les tiene por jugadores sino que se les considera goleadores a secas. El mejor representante de la categoría es seguramente Villa. Ariete por excelencia de la Roja campeona de Europa y del mundo, al Guaje le ha alcanzado con ser titular solo en la Copa para ratificarse como el segundo máximo goleador del Barça (10), después del infalible Messi (36).

BARCELONA, 5 – CÓRDOBA, 0

Barcelona: Pinto; Alves, Puyol (Bartra, m. 46), Mascherano, Montoya; Thiago, Song, Sergi Roberto (Dos Santos, m. 52); Alexis, Cesc (Tello, m. 46) y Villa. No utilizados: Valdés; Messi, Busquets y Alba.

Córdoba: Saizar; Fernández, Armando, Alberto Aguilar, Fuentes; López Silva, Caballero (Renella, m. 68), López Garai, Dubarbier (Pedro, m. 60); Joselu y Vico (Abel, m. 46). No utilizados: A. García; Cristian, J. Patiño y Kiko.

Goles: 1-0. M. 18. Thiago. 2-0. M. 22. Villa. 3-0. M. 27. Villa. 4-0. M. 55. Alexis. 5-0. M. 85. Alexis.

Árbitro: Hernández Hernández. Mostró tarjeta amarilla a Mascherano y Montoya.

Camp Nou. 37.607 espectadores. Villa se retiró lesionado en el minuto 77 cuando el Barça ya había efectuado los tres cambios.

Villa marcó dos tantos preciosos ante el Córdoba. Uno confirmó que no solo es un rematador sino que también sabe diseñar la jugada y armar el tiro. Desplazado a la izquierda, recibió de Thiago en el área y regateó por dos veces a su marcador, la última vez con una croqueta digna de Laudrup, antes de picar el balón con muy poco ángulo sobre la salida del portero, sorprendido porque al igual que el público aguardaba el centro. El Guaje repitió poco después con un gol más clásico, propio de un 9: un chut cruzado al palo nada más recibir de Thiago.

El acierto de Villa tuvo su mérito porque Alexis marró hasta cuatro tiros más sencillos ante el portero, dos ganados en acciones personales muy interesantes, antes de dejar también dos tantos. El chileno se reencontró con el gol en la acción más difícil si se atiende a su baja estatura: cabeceó un córner. Y, ya al final, repitió después de un rebote en una acción de Tello. Igualmente generosos en el despliegue y opuestos en la definición, los dos delanteros azulgrana disfrutaron tanto con el juego recreativo de los volantes y de Cesc como del planteamiento del Córdoba.

Aseado y atrevido, nunca rácano, el equipo de Berges quiso jugar siempre el balón, incluso desde su área, y apretó al contrario en su cancha, una oferta que no despreció ni siquiera Song, muy diligente en el gol inicial de Thiago. Jugaron a gusto los azulgrana, con Cesc en el puesto de falso 9, como si fuera Messi, y no pusieron inconveniente los blanquiverdes, de manera que la contienda fue de guante blanco, tanto que la afición pareció molesta porque Jordi Roura, el entrenador en ausencia de Tito Vilanova, no sacara al 10 al lesionarse Sergi Roberto.

El asturiano sufre un tirón y deja al equipo con 10 en el último cuarto

Messi estaba sorprendentemente en el banquillo del Camp Nou, seguramente el lugar más insospechado para un futbolista que cuando no está en la cancha se le supone en el sofá de casa, nunca sentado al lado del entrenador. Jamás fue suplente ni reserva y se daba por descontada su entrada en el campo para la última media hora a fin de mantener la forma. Los cambios, y sobre todo la ruptura muscular de Sergi Roberto fastidiaron los planes del entrenador y Messi fue un espectador más de la excelente actuación de sus compañeros y de los goles de Villa. Titular en la Copa, el Guaje ha quedado relegado como cuarto delantero en la Liga, por detrás de Messi, Pedro y Alexis, pese a su excelente promedio goleador. Hay inquietud en el barcelonismo por el futuro a corto plazo de Villa, muy querido por la hinchada, y son muchos los que se preguntan por su relación con Messi. Ayer no coincidieron y no hubo ocasión para reparar en sus gestos, como en la ida, cuando se resolvió la ronda (0-2) con dos goles del argentino. Anoche el resolutivo fue Villa, que se retiró por molestias en los isquiotibiales, falto de partidos.

La lesión de Villa dejó al Barça un cuarto de hora con 10 y obligó a reparar de nuevo en el partido.después de que algunos seguidores azulgrana y blanquiverdes (3.500 en total) pleitearan amigablemente sobre sus diferencias políticas, unos a favor del independentismo y los otros de la unidad de España. Apenas hubo más noticias deportivas porque el Barça perdió finura después de un excelente ejercicio con varios suplentes (no actuaron Busquets, Piqué, Xavi, Iniesta, Pedro ni Messi) y el Córdoba remató al palo de Pinto. Quedaba solo el segundo gol de Alexis.

Y el tanto tuvo su miga porque permitió al chileno reivindicarse en la misma medida que Villa ante la mirada de Messi. No se rinde el chileno, mejor jugador que goleador, y no se oxida el Guaje, goleador de fama mundial por definición. El punto de unión de ambos, en cualquier caso, siempre fue el genial Thiago.

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