Un duelo inesperado en el Bernabéu

Mourinho se mide al gran momento del Atlético y al juicio del madridismo: “Que me piten a mí”

Mourinho, en la rueda de prensa previa al derbi.
Mourinho, en la rueda de prensa previa al derbi.Kiko Huesca (EFE)

Cuando el derbi del 1 de diciembre se fijó en el calendario del campeonato, el verano pasado, nadie imaginó que el Bernabéu acogería hoy (22.00, Canal + 1) un duelo semejante. Un partido al que el Atlético llegaría como segundo clasificado, con ocho puntos de ventaja sobre el Madrid. Un partido capaz de ejercer una influencia significativa en el destino de la Liga y en la supervivencia del proyecto que encabeza José Mourinho en Chamartín. Es lo que ocurrirá mañana, en una noche que se pronostica gélida.

“No me juego nada”, avisó Mourinho. El mánager se mostró sereno, casi gentil, cuando ayer le preguntaron si sentía que se jugaba su futuro como técnico madridista. En los momentos más tumultuosos Mourinho suele ofrecer su rostro más pacífico. Por dentro, se revuelven las tormentas. El mánager sabe que los socios le critican por no haber sabido darle un perfil más creativo al juego de su equipo porque así lo revelan las encuestas que le ha hecho llegar el presidente Florentino Pérez. Sabe que la gente le mira con lupa y es consciente de que a la directiva le concierne este examen. Al palco le preocupa lo que piensen los abonados en tanto que puede afectar al resultado de las elecciones a la presidencia de la primavera que viene.

Florentino Pérez ha empezado a valorar el despido de Mourinho como una posibilidad a estudiar y el derbi le servirá para pulsar la respuesta de la tribuna. Mourinho lo sabe y esta semana ha dado muestras de una gran irritación. Considera que la afición le trata injustamente. Le resultó insoportable que le pitaran el día de la Copa. A sus más allegados les ha confesado que no perdona al público por haber hecho sufrir a su hijo, que asistió al partido contra el Alcoyano y debió escuchar las andanadas contra su padre. “Criticarme se ha transformado en un deporte nacional”, ironizó el técnico. “Me alegro de que la gente disfrute con el deporte nacional”.

Preguntado por los pitos, Mourinho avisó que piensa desafiar al público en solitario. Dijo que 40 minutos antes del partido, a las 21.20, saldrá al campo solo para entablar un ejercicio ritual de catarsis. “Si quieren pitar, que me piten a mí”, dijo, “y que lo hagan antes del partido. Y que durante el partido apoyen. Porque para dar un ejemplo muy simple, los béticos estuvieron toda la semana contra su equipo, su entrenador y sus jugadores, y el día del partido contra nosotros apoyaron en cuerpo y alma. Esto es lo normal y es lo que debe suceder con el madridismo. Por eso estaré ahí. Si me quieren pitar lo aceptaré con humildad y tranquilidad”.

Mourinho, que ha convocado al canterano José Rodríguez, apenas dijo nada del Atlético, un adversario que ha alcanzado su mejor momento futbolístico en años. El equipo de Simeone se propone volver a ganarle al Madrid en el Bernabéu después de 13 temporadas de frustración. El sueño de supremacía, esta vez, se parece a la realidad. Salvo al Cebolla Rodríguez, cuyo impulso aguerrido le ha servido en las segundas partes, tiene a toda la plantilla en disposición. También tiene una idea del juego que suele complicarle la existencia al Madrid. Porque si por algo se caracteriza el Atlético es por ofrecer muy pocos espacios a sus adversarios, mover bien la línea de presión en busca del error, y contragolpear con el mazo de sus notables goleadores, con Falcao al frente.

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