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Dejen paso al ciclismo 2.0

Armstrong sale del bus tras someterse a un control de dopaje en el Tour de 2003.
Armstrong sale del bus tras someterse a un control de dopaje en el Tour de 2003. AFP

Las miserias ocultas del ciclismo han estallado por fin en su máxima expresión, llevándose por delante al César mediático, ojalá que por última vez y para empezar a construir un ciclismo sólido. Cierto es que hablamos del pasado reciente, pero muy presente y actual para todos. Presente porque aún muchos engañados, y algunos no tanto, siguen padeciendo el exilio y la exclusión mientras otros, injustamente, siguen siendo unos privilegiados. Privilegiados frente a los pillados ajusticiados y frente a los paniagua que no pasaron por el aro del dopaje. El caso Armstrong es un punto de inflexión para el deporte en general y para el ciclismo en particular. Supone un tsunami que arrasará con cosas buenas y malas. La cuestión es qué cosas buenas y malas quedarán para poder pelechar poco a poco.

Somos unos pocos los que nos hemos dedicado al fenómeno del dopaje desde la vertiente pobre, la prevención. Y, por desgracia, habiendo conocido antes de primera mano los entresijos de un ciclismo enfermo ya fuese en unos Juegos Olímpicos o en una carrera de pueblo. Demasiados amigos en el lado equivocado y muchos de ellos, tristemente, verdaderos engañados y utilizados por el sistema. Lo cierto es que, predicando y predicando, se consiguen fieles frente al denominado Efecto del Falso Consenso, que sostiene que todos se dopan. Falso. Ha sido en parte la excusa de muchos para acabar doblegándose. Aun así, el efecto de un tsunami como el de Lance es imponderable. Nada que ver con ir predicando en pequeños foros acerca del nuevo Ciclismo 2.0 y de las virtudes de este ciclismo basado en los valores.

Somos unos pocos los que nos hemos dedicado al fenómeno del dopaje desde la vertiente pobre, la prevención

Cuando diversos estudios de investigación ponían de manifiesto que el ciclismo ha cambiado a mejor, a más limpio, basándose en velocidades medias inferiores, tiempos de ascensión a puertos míticos superiores, relación de watios/kilo de los corredores..., llega este episodio que para algunos es a destiempo. ¿Es mejor la impunidad consentida y conocida por todo el gremio que la justicia a destiempo? Para nosotros los paniagua, más vale tarde que nunca.

Así, estamos ante la oportunidad de que todos, los paniagua incluidos, seamos aficionados, corredores, entrenadores…, creamos en un ciclismo justo. Quizás este tsunami era lo que hacía falta para que, por fin, la UCI y los equipos se pongan las pilas, pues alguna oportunidad ya hemos perdido antes. O esto o seguir la agonía hasta una muerte en vida. De lo que no cabe la menor duda es de que, de no salir estas verdades a la luz, la denominada comisión de conciliación que ahora se propone tendría demasiados resquemores para poder avanzar en paz. Pero, no nos engañemos, todavía queda algún artista, y no es ciclista precisamente, que no quiere darse por enterado. Señores, es tiempo de Ciclismo 2.0. Dejen paso.

Mikel Zabala es vicedecano de Ordenación Académica de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de Granada.

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