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Dicta Isco, martillea Álvaro

La selección sub-21, apoyada en la goleada de la ida, sella su clasificación para la Eurocopa tras doblegar de nuevo a Dinamarca (1-3)

Muniain intenta proteger el balón ante un rival danés. Ampliar foto
Muniain intenta proteger el balón ante un rival danés. REUTERS

Sin contratiempos, como exigía el guion y demandaba su preparador, Julen Lopetegui, la selección española sub-21 selló su presencia en la próxima Eurocopa con un triunfo (1-3) en el envite de vuelta contra Dinamarca, a la que ya había sometido en el duelo de ida (5-0) disputado hace cinco días en El Plantío de Burgos. Fue menos copioso el banquete, en cualquier caso más que suficiente para dirimir la presencia de España en la cita que tendrá lugar del 5 al 18 de junio en Israel. Defenderá La Rojita, por tanto, el trono obtenido el pasado año precisamente en tierras danesas. Y lo hará avalada por los rotundos registros obtenidos en la fase clasificatoria, que habla de nueve victorias y un empate, 34 goles a favor y solo tres en contra.

DINAMARCA, 1 - ESPAÑA, 3

Dinamarca: Roennow; Fenger, Daniel Hoegh, Jorgensen, Kirkeskov; Delaney, Albaek, Christiansen, Laudrup (Mark Gundelach, m.81), Martin Braithwaite (Nicklas Helenius, m.63) y Fischer (Kusk, m.74).

España: De Gea; Montoya, Jordi Amat, Íñigo Martínez, Planas; Oriol Romau (Ignacio Camacho, m.46), Asier Illarramendi (Sergi Roberto, m.65); Muniain (Pablo Sarabia, m.57), Isco, Tello; y Álvaro Vázquez.

Goles: 0-1, m.24: Muniaín; 0-2, m.62: Álvaro Vázquez; 1-2, m.91: Christiansen; 1-3, m.93: Álvaro Vázquez.

Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Mostró tarjeta amarilla a Mads Albaek y Christiansen, de Dinamarca y a Isco, Camacho y Amat, de España.

Unos 4.000 espectadores en el Aalborg Stadion.

Amagó Dinamarca, enganchada al talento de sus dos futbolistas más creativos, Christiansen y Laudrup, hijo del célebre Michael, en los compases iniciales del duelo. Y emergió como una muralla De Gea, atinado para meter la manopla a un disparo envenenado del primero y otro de Fischer después. Sofocado el incendio, rebajado el conato de insurgencia de su rival, España se adueñó del cuero y desplegó su libro de estilo. Fútbol asociativo, dinamismo y gestión del espacio frente a una propuesta más minimalista de los nórdicos, sin contemplaciones, partidarios de economizar el toque y encontrar por la vía rápida la red.

Ante ese escenario, pese a la gelidez de la tarde y el césped plomizo de Aalborg, se movió como nadie Isco, bien asociado con Muniain, empeñado también en aumentar los decibelios y añadir picante al partido. Avisó el jugador del Málaga con un tiro que Zanka sacó bajo los palos y concretó el navarro después, como punto y final a una combinación maravillosa que resume la partitura española. Tello recogió un desplazamiento en largo de Íñigo Martínez, dribló a su marcador y encontró a Isco, que a su vez divisó la internada de Montoya. Alzó la vista el lateral sobre la línea de fondo, profundo, y halló la bota resolutiva de Muniain, premiado con el gol.

Respondió Dinamarca con un zarpazo antes del intermedio, pero volvió a solventar la acometida De Gea, preciso para sacar el pie y desviar el tiro cruzado de Helenius. Abortada la intentona, con el panorama despejado, España contemporizó la pelota en el segundo acto. Isco, sin embargo, arremetió contra la linealidad y se sacó un pase entre líneas magistral de la chistera. Su destinatario fue Álvaro, relevo de Rodrigo –sancionado, autor de cuatro goles en la ida– en la punta de ataque. No erró al ariete en su cita con la portería y trazó una picada sutil sobre el meta Ronnow para poner ampliar la renta, menguada después por un tanto de Christiansen. Disconforme, replicó el delantero de Getafe, un martillo, con otra diana en el epílogo del encuentro.

Noruega sorprende a Francia

El noruego Harmeet Singh marca de penalti.
El noruego Harmeet Singh marca de penalti. AFP

España formará parte del sorteo que se celebrará el 28 de noviembre junto a Holanda, Rusia, Alemania, Noruega, Italia, Inglaterra y a la anfitriona, el combinado israelí.

No así Francia, una de las selecciones punteras y apeada contra todo pronóstico por Noruega. El equipo galo, con el madridista Varane y el realista Griezmann en sus filas, venció a los nórdicos en la ida por 1-0, pero en el pulso de vuelta cayó por 5-3.

Por otra parte, el Serbia-Inglaterra (0-1) deparó el pasaporte del equipo inglés y una gran tangana, derivada de la expulsión de Rose, en la que participaron los jugadores de ambas selecciones.

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