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Idas y venidas en el Racing

El club cántabro presenta a cinco días del debut en Segunda a Fabri como nuevo entrenador después de destituir a Unzué, que había trabajado en la pretemporada sin contrato

Fabri González acompañado por el presidente Angel Lavín y por el consejero José Campos durante su presentación hoy como nuevo técnico del Racing
Fabri González acompañado por el presidente Angel Lavín y por el consejero José Campos durante su presentación hoy como nuevo técnico del Racing EFE

El Racing de Santander ha iniciado su centenario con una traca monumental. Este martes ha presentado a Fabri, que será el entrenador que se siente en el banquillo en su regreso a Segunda este fin de semana (recibe el domingo a las 19.00 al Las Palmas), después de sustituir al anterior técnico, Juan Carlos Unzué, sobre el que ha pivotado todo el proyecto deportivo del equipo y que ha dirigido la pretemporada sin contrato.

La tormenta se inició el pasado sábado. El presidente del club, Angel Lavín, mano derecha del expresidente Francisco Pernía, comunicó a Unzué que el Racing, que abandonó el pasado junio el concurso de acreedores, con un ERE incluido, no podría hacer frente a un contrato de tres años, como le habían prometido cuando se hizo cargo del equipo y como ya se habían negado a firmar en su día los administradores concursales. Le ofrecieron la posibilidad de firmar por uno, algo que el técnico navarro rechazó. Hasta ahí todo podría resultar normal en una negociación. El caso es que Unzué fue presentado como nuevo inquilino del banquillo cántabro hace casi dos meses, el 19 de junio, y desde entonces ha estado trabajando para el club, sin contrato, aunque dado de alta en la seguridad social.

Hemos cometido un grave error", aseguran desde el club

“Hemos cometido un grave error”, admiten desde la cúpula directiva del club cuando tratan de explicar por qué no se tomó la decisión con anterioridad, cuando ya habían sido advertidos por los administradores de que la situación económica del Racing impedía hacer un contrato tan largo, y culpan a Manolo Saiz, consejero y director deportivo, el valedor de Unzué, de haber “tensado demasiado de la cuerda” para lograr un contrato que, según ha dicho Lavín en la presentación de Fabri, podría haber llevado a la “desaparición” del club. Un Manolo Saiz que, o cambian mucho las cosas, o tiene los días contados en el club. “Lo lógico es que me vaya”, dijo ayer, tras conocerse en la destitución de Unzué, a El Diario Montañés. Al ser consejero, solo puede ser destituido tras la celebración de una junta general.

Con la decisión tomada, el ya exentrenador se reunió con la plantilla para explicarles lo sucedido. Justo después, con quien se reunieron los jugadores fue con Saiz, encargado todo este tiempo de la planificación deportiva del equipo en Segunda. Tras esa reunión a puerta cerrada, de más de 40 minutos, los jugadores se dirigieron a las oficinas de El Sardinero para reunirse con el presidente y mostrarles su desacuerdo con la decisión tomada. Lavín no les recibió y desde la directiva aseguran que los jugadores cometieron un “acto de insumisión, de irresponsabilidad absoluta”, incitados por el director deportivo. “Aquí quien manda es el Consejo de Administración, no Manolo Saiz”, dicen fuentes próximas al entorno del presidente, que no toma ninguna decisión sin el visto bueno de Francisco Pernía, expresidente del club y el hombre que trajo al dueño del club, el empresario indio Ali Syed, que lleva sin aparecer por Santander desde mediados de 2011.

Presentación de Juan Carlos Unzué en junio como nuevo entrenador del Racing de Santander
Presentación de Juan Carlos Unzué en junio como nuevo entrenador del Racing de Santander EFE

Entretanto, Unzué prefiere guardar silencio, a expensas de comparecer en público esta semana para explicar lo sucedido. Y Fabri, que ha sido presentado por Lavín y José Campos, ha pedido “respeto para poder devolver al Racing a Primera”.

Quien no ha estado presente ha sido Manolo Saiz, que se encontraba en las oficinas esta mañana, y que ha sido recibido entre zarandeos e insultos por un grupo de aficionados. Unas escenas que parecían olvidadas después de la tensión de la última junta de accionistas, en mayo. De aquella crispación habían pasado los aficionados a cierta resignación, ya centrados en ver a su equipo de nuevo en Segunda y con un equipo totalmente renovado. Pero el Racing, lejos de ver el sol, sigue viviendo en medio de los líos.