Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

A Iniesta solo le falta una

La Copa es el único trofeo que le resta por conquistar al medio del Barça sobre el césped

Andres Iniesta, a su llegada a la ciudad deportiva.
Andres Iniesta, a su llegada a la ciudad deportiva. REUTERS

Lo ha ganado todo, pero no sobre el terreno de juego. A Andrés Iniesta (Fuentealbilla, Albacete; 1984) únicamente le falta disputar y conquistar la final de Copa, toda vez que se perdió la de 2009 —ante el Athletic— por una lesión muscular. Una rotura en el recto anterior de la pierna derecha ante el Villarreal le impidió jugarla, al tiempo que puso en entredicho su participación en la final exitosa de la Champions de Roma frente al Manchester United. Pero ahí sí que jugó, por más que se rompiera de nuevo en la primera jugada del partido, por más que lo acabara sin poder chutar, por más que le hipotecara parte del curso siguiente con sucesivas lesiones y falta de ritmo. Ahora, sin embargo, y frente al Athletic, tiene la reválida, la final que le falta.

Balón de Plata en 2010 y sin ni un solo título colectivo que se le resista, el cénit de Iniesta llegó con el gol de la final del Mundial ante Holanda, ya en la prórroga. “Le cuesta encontrar la portería”, concedió en su día Pep Guardiola, más que nada porque el jugador solo hizo un gol en la temporada 2009-2010. Pero también su diana contra el Chelsea, sobre la bocina y cuando se daba por descontada la eliminación azulgrana en las semifinales europeas de 2009, le señalaron como un goleador oportuno y decisivo. “Aunque no por esos dos goles determinados tengo más confianza”, explicó ayer el futbolista; “eso lo dan los años y las temporadas”.

Tiene Iniesta el pie afinado desde entonces, con nueve y ocho redes en los dos últimos cursos. Incluso rompió su pequeño maleficio ante el Athletic en su último duelo liguero, cuando consiguió marcarle por primera vez en sus 14 enfrentamientos, saldados, por otra parte, con 10 triunfos y ninguna derrota. “Es un rival que te exige muchísimo”, replicó el centrocampista; “tiene juego, intensidad y mecanismos adoptados de su entrenador. Nos obligarán a estar finos, bien, rápidos”. Y, convencido, amplió: “Del Athletic no nos preocupan uno o dos jugadores, sino todo como conjunto; cómo juegan, sus movimientos, su intensidad, que te jueguen uno contra uno en todo el campo…”.

A mis compañeros no les diría que confíen en que vaya a hacer el gol milagroso”

En caso de ganar, Iniesta ya sabe a quién se lo dedicará. “A la gente que no pueda disputarla, como Abi, Puyol, Fontàs y Villa”, explicó, quizá porque él sabe lo que es perderse un partido como ese. “Mitad del estadio con unos aficionados y la otra mitad con los otros...”, se animó; “el hecho de que sea el único trofeo que no he conseguido jugando es un aliciente más. Me motiva y me hace especial ilusión”. También tiene claro que el remate definitivo, aunque sea una final, no depende de él. “Evidentemente, a mis compañeros no les diría que confíen en que vaya a hacer el gol milagroso”, convino; “y vamos a poner todo para acabar bien y cerrar estos cuatro años con este título”. El único que le falta.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.