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El segundo milagro de Zeman

El revolucionario técnico asciende al Pescara con un fútbol alegre y jóvenes cedidos de los grandes clubes

Zeman, en una imagen de archivo.
Zeman, en una imagen de archivo.

Es un tipo bohemio, tiene 65 años, cara seria, como si para él nunca saliese el sol. Es raro verle sonreír, pero cuando lo hace, es contagioso. Se llama Zdenek Zeman, revolucionó el ‘calcio’ hace años, cuando irrumpió en Italia y subió el Foggia a Primera. Era 1993. A ese equipo, desde entonces, se le conoce como el ‘Foggia dei Miracoli’ [milagros] y a Zeman como el entrenador champán. Un tipo distinto, introvertido. Trabajador. Cuando la visita del Foggia al Vaticano, al Papa Giovanni se lo presentaron con esta frase: “Este señor del este es el que nos está salvando en el fútbol italiano”. Ese señor del este, cuando no tiene banquillo en el que sentarse, se dedica a cuidar jardines. Como ha hecho durante varios años.

Su esquema: 4-3-3. Juego ofensivo, chisposo, atrevido, poco preocupado por defender. Sus equipos siempre han terminado los campeonatos siendo los más goleadores pero también los más goleados. Como el Pescara, al que el técnico bohemio ascendió ayer, 19 años después, a la máxima categoría. 89 goles a favor (‘la Juve’ campeona de Liga ha cerrado la temporada con 68) y 55 en contra (el doble que el Torino, por ejemplo, que ayer también certificó su vuelta a la ‘Serie A’).

“Zeman es el fútbol. Es único e inimitable”, le escribió cariñosamente Francesco Totti anoche en twitter para felicitarle. Querido por sus jugadores y exjugadores, Zeman es detestado por las altas esferas, que siempre le han considerado un personaje incómodo. Tanto que, después de sus acusaciones en 1998, empezó a ser marginado en el ‘calcio’. Era el 25 de junio de 1998 cuando en una rueda de prensa le preguntaron si había algo del fútbol italiano que no le gustaba. Estaba ya sentado en el banquillo del Roma, y antes había pasado por el del Lazio. Y todo, tras haber subido al Foggia y haber enamorado a todos con su fútbol. “El abuso de fármacos”, contestó el técnico a la pregunta del periodista. Eso era lo que no le gustaba. “El fútbol tiene que salir de las farmacia”, dijo. Se armó la mundial. Dijo Zeman que sabía que los jugadores de la Juve tomaban 40 gramos de creatina a diario. El fiscal Guariniello abrió una investigación y el club turinés terminó en el banquillo.

Todos se acuerdan todavía de las frases de Gianluca Vialli (‘bianconero’ en aquella época) y del presidente Agnelli. “Es un terrorista que desestabiliza el ambiente y no se merece formar parte de este mundo”, soltó el delantero. “Debería estarnos agradecido. Salvamos a su tío del régimen comunista”, dijo el dueño del club ‘bianconero’. Su tío, Vycpalek, fichó por el Juventus en 1946. El año siguiente, recaló en el Palermo. Zeman iba a visitarle todos los veranos y cuando la invasión comunista de Praga en 1968 se mudó definitivamente a Italia. Se licenció con una tesis sobre la medicina en el deporte y empezó a formarse entrenando a equipos de pueblo.

Los entrenadores tenemos el deber de divertir a la gente

Zdenek Zeman

“Los técnicos tenemos el deber de divertir a la gente. Si se juega bien, te diviertes. Pero para jugar bien hay que trabajar mucho”, ha repetido siempre. Motivador nato, descubrió, entre otros a Giuseppe Signori. Y este año al joven Verratti, faro del centro del campo del Pescara y convocado por Cesare Prandelli en la preselección para la Eurocopa.

“La ciudad ha enloquecido. Ha sido otro auténtico milagro de Zeman, ha cogido un club que hace pocos años estaba en quiebra, que ha tenido que volver a empezar de cero en Navidades con un cambio de presidente y muchos problemas económicos. Es un técnico que con nada de dinero monta un equipo ganador y que juega un fútbol divertido. Clubes como Juve, Roma, Napoles y Milan le han cedido jugadores de la cantera porque saben que es el mejor formando jóvenes”, explica Luca Prosperi, director de la agencia ANSA en Abruzzo y Molise. Y esos jóvenes ‘prestados’ ahí están: Caprari, Insigne, Immobile…

“El fútbol es movimiento”, resume Zeman, a cuya presentación en el puerto de Pescara acudieron 2.000 personas. Sus jugadores le siguen como el que se entrega a un gurú. Les convence con sus ideas futbolísticas. Y llegan los resultados y el buen juego. Lo celebra el Pescara. Lo celebra Zeman que vuelve a Primera en el mismo año en que ‘la Juve’ gana el ‘scudetto’. Casualidades de la vida, sus caminos volverán a cruzarse.