José María Zárraga, el gran capitán de la final más bella

El jugador logró con el Real Madrid cinco Copas de Europa

Zárraga, el segundo por la derecha, festeja la segunda Copa de Europa del Madrid tras ganar al Fiorentina.
Zárraga, el segundo por la derecha, festeja la segunda Copa de Europa del Madrid tras ganar al Fiorentina.efe

El martes, a los 81 años, murió José María Zárraga, integrante del Real Madrid que conquistó las primeras cinco ediciones de la Copa de Europa. Como capitán, levantó la cuarta y la quinta lograda ante el Stade de Reims francés (2-0) y el Eintracht de Francfort alemán (7-3). Esta última, disputada en Glasgow, es recordada como la final más bella en la historia de la competición. Zárraga formó, cuando se jugaba con el 3-2-5, una excepcional pareja en el centro del campo con Miguel Muñoz, del que fue su escudero. Más tarde formaría junto a Juan Santisteban, también como guardaespaldas aplicado, un papel constante en su dilatada carrera. “Las parejas Muñoz-Zárraga o Santisteban-Zárraga son dos parejas más en la historia; en la historia del Real Madrid”, decía cuando se le preguntaba por sus compañeros de línea. Como todos sus coetáneos, rindió pleitesía a Alfredo Di Stéfano, líder espiritual y futbolístico de aquel legendario equipo. “Sin Alfredo, el Madrid no habría sido el mismo. Con él parecía que jugábamos con tres hombres más”.

Formó pareja con Miguel Muñoz y Santisteban, ejerciendo de guardaespaldas aplicado

Además de sus conquistas europeas ganó seis Ligas, una Copa Intercontinental y la Copa Latina de 1955, trofeo que disputaban los campeones de Italia, Portugal, Francia y España y que fue una de las antesalas de la Copa de Europa que empezó a disputarse en 1956. Uno de los partidos que más se le recuerda fue precisamente esa final de la Copa Latina también ganada al Stade de Reims en el que destacaba Raymod Kopa y al que realizó un gran marcaje. Luego, el habilidoso francés se convertiría en compañero suyo y en uno de sus compadres dentro de la plantilla blanca. Sus marcajes a muchos de los mejores jugadores del momento los basaba en la anticipación y, a veces, en una dureza que se le criticó en más de una ocasión: “Siempre estudiaba al rival. Tanto a las grandes estrellas como a los que no lo eran”.

Nacido en Las Arenas (Vizcaya, 1930), Zárraga nació futbolista en las playas, donde jugó a imitar al legendario Panizo, interior izquierda del Athletic. Antes de recalar en Chamartín jugó en el colegio San Agustín, en el Iberia de Erandio y en el histórico Arenas de Getxo. Al tiempo que desarrollaba sus primeros pasos en el fútbol inició los estudios de medicina en la Universidad de Deusto. La reválida de la carrera le lleva a Madrid para prepararla y es contratado por el Plus Ultra, filial madridista, en 1949. Ascendió al primer equipo en 1951 y permaneció en él hasta 1962. “Se retira del fútbol con una extraordinaria nobleza”, dijo de él Santiago Bernabéu el día que colgó las botas en un partido homenaje ante el Manchester United de Mutt Busby. Se hizo entrenador, fue número uno de su promoción, y dirigió al Málaga y al Murcia. En el club malagueño también fue secretario técnico y gerente. Este cargo también lo ocupó en el Valencia y en el Alavés. En el club vitoriano hizo una de sus grandes últimas aportaciones al fútbol español. De su mano llegó Jorge Valdano. “Ahora que es joven los grandes clubes no se fijan en Valdano, pero ya llorarán por él. Es un futbolista extraordinario y muy dinámico”, se adelantó el fiel escudero.

Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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