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Red Bull deja mudo a Ferrari

Mientras la escudería energética presenta un bólido completamente nuevo, Alonso admite el retraso de Ferrari: “De entrada sufriremos, no estamos al 100%”

Mark Webber rodando en Montmeló
Mark Webber rodando en Montmeló Getty Images

Día de Reyes Magos en el taller de Red Bull, que ayer por la mañana volvió a exhibir el tremendo músculo que esconde esta escudería, al ofrecerle a Mark Webber un monoplaza mucho más que revisado, un coche prácticamente nuevo, para que el australiano completara sus últimos kilómetros de pretemporada. La próxima vez que Webber se suba al RB8 ya será el viernes 16 en Melbourne, delante de sus paisanos, en los primeros ensayos libres del Gran Premio de Australia.

Esta revisada versión del monoplaza incorpora un nuevo chasis, además de una solución en la zona de la salida de los escapes, que adelantan un poco su posición, y unos alerones, tanto el delantero como el trasero, también distintos. Una auténtica revolución que persigue ganar un poco más de carga aerodinámica y que esta, a su vez, se traduzca en una rebaja de algunas décimas en el tiempo por vuelta. Conscientes de la relevancia de esta penúltima metamorfosis, los técnicos de Red Bull se arremolinaban alrededor del prototipo cada vez que Webber regresaba al garaje para tratar de preservar al máximo las nuevas piezas, alejándolas de las cámaras de televisión y de los fotógrafos, una actitud que desvela el poco margen de maniobra que les queda a unos y otros.

Fernando Alonso, en la jornada de entrenamientos en Montmeló.
Fernando Alonso, en la jornada de entrenamientos en Montmeló. EFE

Mientras Christian Horner, el jefe, y Helmut Marko, asesor deportivo de Dietrich Mateschitz, el propietario de todo el tinglado, ya llevan días paseándose por el paddock del trazado barcelonés, en las próximas horas se espera la llegada de Adrian Newey, el mago del diseño, que lleva semanas encerrado en la sede de la escudería, en Milton Keynes (Reino Unido). “Mañana [por hoy] aún llegarán algunas cosas nuevas, pero nada dramático. Nos limitaremos a seguir trabajando sobre el plan previsto”, dijo Webber después de una sesión dominada por el Sauber de Checo Pérez, en la que muchos tuvieron que interrumpir sus simulacros de carrera por culpa de la lluvia. “La gente puede hablar de nosotros tanto como quiera, pero hasta que no estemos en lo más alto de la tabla de tiempos seguiremos trabajando. Nos queda un largo camino por delante”, zanjó el corredor australiano.

Todo ese ceremonial de los campeones hizo enmudecer a los demás equipos y especialmente a Ferrari. La marca de los bólidos de il cavallino rampante sigue realizando comprobaciones en su F2012, un coche que en manos de Felipe Massa volvió a circular con esa antena negra tan característica y que desvela que los ingenieros siguen recopilando datos de su comportamiento. A media mañana, la Scuderia anunció que ninguno de sus dos pilotos realizaría ningún tipo de declaración en Montmeló porque preferían “concentrarse en el coche”, según dijo un portavoz. Ayer debía ser Massa quien comentara sus sensaciones al volante del Ferrari, mientras que hoy tenía que ser Fernando Alonso el que realizara una última valoración antes de embarcar todo el material hacia las antípodas a finales de la semana que viene. El asturiano estuvo la mayor parte del tiempo metido en el box, cotejando los datos de su compañero, aunque a media tarde se fue al Camp Nou para asistir al Barça-Sporting. Allí, en una entrevista a BarçaTV, Alonso se sinceró más que en toda la pretemporada. “El Ferrari va peor que Messi e Iniesta. En las primeras carreras sufriremos porque no estamos al 100%”, reveló Alonso.

 

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