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Tablas sin brillo entre Bielsa y Caparrós

Mallorca y Athletic igualan en un choque de estilos

En su reencuentro con el club de sus amores, Caparrós se pasó la semana recordando su condición de socio del Athletic y hablando sobre su sucesor en el banquillo de San Mamés, Marcelo Bielsa. Mucho se habló y se escribió sobre las diferencias que los separan en el juego. Diferencias que se plasmaron en el campo, pero sin brillantez: el resultado fue un aprobado justito para las dos partes.

Álvaro Giménez, el último canterano del Mallorca, fue quien descorchó el partido antes de que el cronómetro marcara el minuto 2. Lo hizo a la media vuelta desde el punto de penalti, aprovechando un mal rechace de la defensa tras la primera incursión del grupo balear. Llegaba herido el Athletic a Palma, después de hincar la rodilla en casa ante el Granada, y el gol le sentó como una bofetada. Con el tanteo a favor, el Mallorca se dedicó con esmero a la presión, acumulando hombres atrás y formando un embudo en el que se asfixiaba el juego rojiblanco.

MALLORCA, 1 - ATHLETIC, 1

Mallorca: Aouate; Cendrós, Chico, Ramis, Cáceres; Pereira, Tissone, Pina (Martí, min. 54), Nsue (Aki, min. 74); Álvaro (Hemed, min. 79); Víctor Casadesús.

Athletic: Iraizoz; Iraola, Javi Martínez, Amorebieta, Aurtenetxe (Gabilondo, min. 46); Susaeta, Iturraspe (Iñigo Pérez, min. 55), Ander Herrera, De Marcos, Muniain; Toquero.

Goles: 1-0, min. 2: Álvaro Giménez; 1-1, min. 47: Amorebieta.

Árbitro: Muñiz Fernández (comité asturiano). Amonestó a Pina, Tissone, Iturraspe, Ramis, Martí, Cáceres, Íñigo Pérez, Chico, Hemed, Toquero, Raúl (portero suplente del Athletic).

Unos 12.863 espectadores en el Iberostar.

El plan del conjunto balear pasaba por explotar sus opciones a la contra, pero en la práctica apenas hubo lugar a ellas. Defendía bien el Mallorca, pero poco más, y paulatinamente el Athletic logró desplazar su dominio del balón hacia territorio rival. Bielsa ordenó a sus jugadores de banda estirar el campo y con las incorporaciones de los laterales, Aurtenetxe e Iraola, los leones comenzaron a generar situaciones de superioridad. El gol del empate llegó cuando ya se superaba el descuento de la primera mitad. Tras una falta, una brillante combinación entre Iturraspe y Herrera desembocó en un remate de cabeza de Amorebieta.

La segunda parte ofreció el mismo guion: un Mallorca poco ambicioso y a la defensiva, y un Athletic dominador pero ineficaz. Todo ello salpimentado por un auténtico festival de tarjetas: hasta 11 mostró Muñiz. El duelo Bielsa-Caparrós quedó en unas tablas algo deslucidas.

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