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Festín del Valencia

El cuadro de Emery logra ante el Genk la mayor goleada de un equipo español en el torneo

La clase de Jonas puso en órbita a un Soldado desatado y, entre ambos, prepararon un festín del que participaron todos, incluso invitados menos habituales como Pablo, Parejo y Aduriz. La histórica goleada, la mayor de un equipo español en la Champions (con este formato), la completó el pateador Tino Costa, un martillo en el pie izquierdo. Mestalla necesitaba una fiesta así para entregarse definitivamente a su equipo, que viajará el día 6 a Stamford Bridge, sin la clasificación en el bolsillo. Necesita en principio un empate con goles (a cero no le vale) ante el Chelsea.

Soldado lleva un año de ensueño. Siendo el máximo goleador español en 2011 por delante del cuarteto de seleccionados habitualmente por Vicente del Bosque: Negredo, Llorente, Villa y Torres. Los supera a todos de manera escalonada, goleando especialmente al delantero del Chelsea. Ha alcanzado la madurez, a los 26 años, y un estado físico, táctico y emocional impecable. Marca goles por velocidad, instinto, potencia, de primeras, en jugada personal... ganándole la espalda a los defensas con facilidad. Tras su triplete al Genk, Mestalla estalló reclamando su llamada para la campeona del mundo. "¡Soldado, selección!".

VALENCIA, 7 - GENK, 0

Valencia: Diego Alves; Miguel, Rami, Víctor Ruiz (Parejo, m. 46), Mathieu; Pablo Hernández, Topal, Tino Costa, Feghouli (Piatti, m. 56); Jonas y Soldado (Aduriz, m. 64). No utilizados: Guaita; Barragán, Jordi Alba y Albelda.

Genk: Köteles; Vanden Borre, Nadson, Hyland (Limbombe, m. 60), Pudil; Buffel, Camus, Tözsér, De Bruyne; Barda (Nwanganga, m. 71) y Vossen (Sarr, m. 46). No utilizados:Sandomierski; Dugary, Willen y Kennedy.

Goles: 1-0. M. 10. Jonas. 2-0. M. 13. Soldado. 3-0. M. 36. Soldado. 4-0. M. 39. Soldado. 5-0. M. 68. Pablo Hernández. 6-0. M. 70. Aduriz. 7-0. M. 82. Tino Costa.

Árbitro: Tony Chapron (Francia). Amonestó a Víctor Ruiz y Soldado.

Unos 45.000 espectadores en Mestalla.

Gracias al idilio con Jonas, uno de esos mediapuntas con mirada milimétrica para los pases en profundidad. Le dio dos a Soldado. Este, tan felino, los esperaba de perfil, como hacía Romario en el dream team, saliendo disparado a cazarlos al espacio. Ganada la posición, en el primer gol recortó al defensa Hyland antes de marcar; y en el tercero local, fijó al portero con una ojeada y lo batió con un disparo elevado. Completó el triplete bajo palos, embocando un servicio generosísimo de Pablo. Antes, a poco de desperezarse el encuentro, Jonas había cabeceado con rabia un centro potente y enroscado del zurdo Tino Costa, desde el carril del ocho, a pie cambiado.

En los últimos años, la secretaría técnica ha ido reponiendo con éxito el talento de la despensa. Se fue un consumado goleador, Villa; llegó otro, Soldado. Se marchó un pasador muy fino, Silva; vino Jonas. Se desvincularon de la portería Cañizares y César; creció Guaita y ficharon a Diego Alves. El portero brasileño, además de su habilidad bajo palos, da pases notables, tanto con la mano como con el pie izquierdo.

Con todo resuelto, Emery tomó algunas decisiones a favor del colectivo. Le dio un respiro a una de las piezas irremplazables, el central Víctor Ruiz; retrasó a Topal, un central encubierto en la primera parte; y trató de recuperar anímicamente a Parejo, Piatti y Aduriz. Junto a Tino Costa y ante un adversario entregado, el medio madrileño recobró viejas sensaciones: un disparo ajustado de falta, un envío atinado a Piatti... Técnicamente, es uno de los mejores. Le falta subir el ritmo. Y necesita campo por delante, es decir, mejor de mediocentro.

Pablo redondeó una gran noche con un disparo suave y colocado desde la frontal. ¿El pase? De Jonas, claro. A la fiesta se sumó Aduriz, otro con quien Emery sufre por no darle más minutos. Los merece. En su gol, el quinto, reunió habilidad en el regate de espaldas al arco, potencia al chocar con el zaguero y tenacidad para marcar. El infatigable Tino Costa ofreció el último regalo a la hinchada.

"¡Soldado selección!"

El Valencia comenzó equivocándose y terminó con una goleada histórica y con Mestalla gritando "¡Soldado selección!". El equipo de Emery se hizo un lío con los números de los dorsales al dar el once inicial a los responsables de la UEFA y puso a Feghouli en lugar de Piatti, como pretendía el entrenador. Cuando se dieron cuenta e intentaron cambiarlo, el organismo se negó - en caso de hacerlo señaló que se contabilizaría como cambio-. Emery tuvo que alterar su once previsto y mandó a Pablo Hernández por la banda derecha y Feghouli por la izquierda. Fue el único traspié en una noche magnífica en Mestalla, que terminó con siete goles, con Emery muy satisfecho y con Soldado llamando a la puerta de Del Bosque.

"Dependemos de nosotros y por eso tenemos que estar satisfechos", declaró el técnico del Valencia. El próximo 6 de diciembre el Valencia se juega ante el Chelsea el pase, y el entrenador incidió en que su equipo tiene en Londres una oportunidad única. "Podemos ver de qué somos capaces, pero dependemos de nosotros y eso es lo más importante. Allí 90 minutos van a dar para mucho y habrá que jugarlos con mucha inteligencia y fortaleza, hay que tratar de disfrutar ese momento". Sobre los gritos de "Soldado selección" que la grada comenzó a corear tras los goles del delantero, Emery señaló: "Ese es el camino para que le llegue ese premio por el trabajo que está realizando". El gran protagonista de la noche, que conseguía su primer triplete en Champions, calificó la noche de "redonda" y avisó a Del Bosque: "Es un sueño que tengo y hablo desde el terreno de juego para cambiar la opinión del seleccionador", declaró Soldado. "Aunque soy realista y la competencia es muy dura", concluyó.

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