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Pandiani resuelve el dilema

Un cabezazo del delantero uruguayo avala al Espanyol y hunde a un Betis adormecido que cosecha su quinta derrota consecutiva

Álvaro, lo intentó y Pandiani lo consiguió. El primero estuvo a punto de lograrlo en una docena de ocasiones y el segundo lo consiguió en la primera oportunidad que tuvo. Así de rápido lo logró el uruguayo, que se ha propuesto sobrevivir a las futuras generaciones. Resopla el Espanyol, que no acostumbra a definir a la primera, y se hunde el Betis, que encarrila su quinto partido consecutivo sin ganar, un dolor de cabeza para el que no tiene remedio.

El planteamiento de Pochettino encontró, sin embargo, una copia a carboncillo del otro lado. La capacidad de asociación de Verdú, Romaric ?de nuevo libre para galopar con viento de cara?, y Sergio García es comparable a la del medio campo andaluz. Iriney mezcla con Cañas y éste con Beñat. La guida del pastel. Todo gira en torno a él, es quien decide cómo y hacia donde se ha de orientar el juego. El medio de Igorre es quien mejor ha comprendido el mensaje de Pepe Mel. Desde la retaguardia hasta arriba, pero siempre pasando por el centro del campo. No es que el Betis juegue de memoria, es que se conoce a sí mismo. Ante el Espanyol pareció aletargado por momentos, las cuatro derrotas consecutivas han apretado más si cabe el cinturón del técnico, que nunca se encontró demasiado cómodo con traje. Ayer de chándal, contempló como el Espanyol asomaba por la banda derecha de su equipo. El culpable, un Javi López que decidió que cuanto más tiempo estuviera en campo contrario más tendría que seguirle Rubén Castro, a pesar de que a mayor distancia de la portería propia, más toca correr después para recuperar la posición. No pareció importarle.

ESPANYOL, 1 - BETIS, 0

Espanyol: Cristian; J, López, R. Rodriguez, Moreno, Didac; S. García, Forlín, Verdú, J. Márquez (Dátolo, m. 57), Romaric (Baena, m. 86) y Álvaro (Pandiani, m. 69). No utilizados: Casilla; Amat, Galán y Weiss.

Betis:Casto; Chica, Ustaritz, Mario (Dorado, m. 46), Nacho (Pereira, m. 77); Beñat, Iriney, Cañas; R. Castro, S. Cruz (Tosic, m. 52) y Juanma. No utilizados: Fabricio; Matilla, Ezequiel y Pozuelo.

Gol: 1-0. M. 76. Pandiani conecta un magnífico testarazo tras un centro de Didac desde la izquierda.

Árbitro: Teixeira Vitienes. Amonestó a Beñat, Cañas, Pereira, J. López, Forlín y Dátolo.

Cornellà-El Prat. 21. 810 espectadores.

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De nuevo Pochettino colocó a Sergio García de falso extremo derecho. Delante Álvaro se les veía con los centrales para descubrir un hueco por el que asomar la patita. Lo consiguió en varias ocasiones a fuerza de esprint, punto flaco de una defensa contundente pero de escaso arranque. Suyas fueron las ocasiones más peligrosas de la primera parte. El dominio del partido era del Espanyol, a pesar de que la velocidad de las tres puntas del Betis obligaron en ocasiones a Héctor Moreno, tapón de la defensa perica, a salir de ese prisma atrasado desde el que acostumbra a controlarlo todo.

El asedio blanquiazul llegó a noquear durante los primeros minutos de la segunda parte al Betis, que no sabía cómo parar la sangría de sus bandas, por las que Didac, por la izquierda, y Sergio García, por la derecha, se divertían sin contemplación. Pero el gol, ese aspecto externo, frío, no aparecía. Algo que aumenta la frustración, eleva la tensión y crea cortocircuitos, de los que vivía el Betis. Colgado más que nunca de las manos de Casto, el único que mantuvo la cabeza seca durante la tempestad, se refugió en la batalla. En el cuerpo a cuerpo, donde flojea el Espanyol. Respiró gracias a la habilidad de Pereira y de Rubén Castro, que se aburrieron de ver la espalda de sus marcadores. A pesar del empeño, las dificultades del conjunto andaluz para crear oportunidades de gol son manifiestas. Su arte muere al enfilar la portería, no encuentra el ángulo por el que mirarla.

Con Beñat fuera de combate, el norte aguardaba aun más lejos. La falta de puntería de Álvaro era la mejor noticia, algo que esconde un pésimo mensaje. Que el gol se esconda de las botas de un jugador no implica que desdeñe las de otro. La cabeza de Pandiani suele atraer al balón con facilidad y así fue. Con Didac sobre el campo, los centros suelen prodigarse y en medio de ellos emergió la testa del Rifle para rematar la pelota al fondo de la red. Gracias a Pandiani el Espanyol conquistó su tercera victoria consecutiva, que fue la quinta derrota seguida del Betis. El viento sopla de cara en Cornellà.

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