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Boateng, el mejor revulsivo para el Milan

El ghanés firma un triplete para remontar los tres goles de desventaja con el Lecce (3-4).- Tropiezos del Chelsea y el Bayern

Tardarán en olvidar los tiffosi del Lecce, modesto equipo de Salento, el último episodio de su equipo frente al todopoderoso Milan, actual campeón del calcio, un coloso ultracompetitivo que rubricó en el estadio Via del Mare un acto de fe descomunal. Son los rossoneri una entidad acostumbrada a los grandes desafíos, a los retos superlativos como el que le propuso en su última cita el cuadro de Eusebio Di Francesco, capaz de maniatar a las estrellas milanistas y someterlas durante 45 minutos, pero que en el segundo periodo cayó como un castillo de naipes cuando entró en escena, como un torbellino, Kevin-Price Boateng. Se desmelenó el ghanés, de inicio en el banquillo, y sembró la remontada del Milan con un triplete demoledor que descompuso al Lecce, apuntillado finalmente por un gol de Yepes.

Se toparon los de Massimiliano Allegri con la estampida de su adversario, muy correoso, bravo desde el primer pitido del colegiado, radicalmente opuesto al juego lánguido y sin mordiente planteado por los milanistas, que recibieron tres dentelladas en el primer tiempo procedentes de las botas de Giacomazzi, Oddo y Grosmüller. Aturdido, el técnico rossonero escrutó su banquillo en el intermedio y encontró la brújula que precisaba su equipo, Aquilani, que aportó sentido a la circulación de la pelota y encontró un aliado extraordinario en Boateng, desde el curso pasado imprescindible para Allegri. Dos zapatazos a la escuadra y un toque preciso del todocampista precedieron a la acción terminal, culminada con un testarazo de Yepes, que dio el triunfo al Milan, el primero lejos de San Siro esta campaña.

Si en Salento brilló con luz propia Kevin-Prince, en Hannover patinó su hermano, Jerome, cuya expulsión lastró al Bayern de Múnich, que se revolvió a última hora con un tanto de Ribéry, pero que no pudo evitar la derrota (2-1). Pese a todo, los de Jupp Heynckes comandan la Bundesliga con una renta de tres puntos sobre el Borussia Dortmund y cuatro sobre el Schalke.

También acusó sobremanera su inferioridad numérica el Chelsea, ya en la Premier, que cayó ante el Queens Park Rangers en Loftus Road, castigado con las prematuras expulsiones de Bosingwa y Drogba, y descabalgado ya con respecto al Manchester City. No falló, sin embargo, el Arsenal, liderado una vez más por Robbie Van Persie, la linterna de los gunners esta temporada. Volvieron a jugar al despiste los de Wenger, que poco a poco están más entonados -no su defensa, siempre tierna- y toman aire en la tabla, pero que ante el Stoke ofrecieron otro ejercicio de suspense, resuelto con la fabulosa pegada del holandés.

En la Eredivisie el Ajax consiguió arañar un punto (1-1) en el clásico frente al Feyenoord pese a la cartulina roja que vio Vermeer. Un resultado que mantiene a los de Ámsterdam y a los de Ronald Koeman muy lejos del AZ Alkmaar, sólido líder.

Resultados:

Premier League: Arsenal, 3 - Stoke City, 1; Fulham, 1 - Everton, 3; Manchester United, 1 - Manchester City 6; Blackburn, 1 - Tottenham, 2; Queens Park Rangers, 1 - Chelsea, 0.

Serie A: Lecce, 3 - Milan, 4; Roma, 1 - Palermo, 0; Cagliari, 0 - Nápoles, 0; Inter de Milan, 1 - Chievo, 0; Parma, 1 - Atalanta, 2; Siena, 2 - Cesena, 0; Udinese, 3 - Novara, 0; Bolonia - Lazio (20.45).

Bundesliga: Bayer Leverkusen, 0 - Schalke, 1; Hannover, 2 - Bayern de Múnich, 1.

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