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El Celta no sabe ganar en Balaídos y el Deportivo patina en El Collao

Un postrero gol del Las Palmas desnuda las carencias del equipo vigués (1-2), que suma un punto de nueve posibles en su feudo.- Los coruñeses caen ante el Alcoyano (2-0), Alcorcón y Barcelona empatan (2-2) y Murcia y Xerez se quedan sin goles (0-0)

El catálogo de problemas del Celta es extenso, pero se resumen en uno: al equipo le falta fútbol, tara que se evidencia en Balaídos, cuando se supone que debe tomar la iniciativa, y se minimiza a domicilio, cuando el contragolpe todo lo disimula. Tras esa deficiencia emerge alguna otra que incluso empieza a causar daño a nivel mental, como es la incapacidad del equipo para defender las acciones a balón parado. Se trata de un defecto tan palmario que los rivales empiezan a buscar ese tipo de acciones sin ambages. Ayer, Las Palmas se adelantó cuando más sufría gracias a un saque de esquina que tocó en el primer palo Vicente y remató bajo palos Portillo. Diez minutos después, justo tras empatar David Rodríguez, un asistente que hiló fino frustró al levantar el banderín un gol del propio Vicente al rematar una falta lateral. Y ya al final llegó el tanto de la victoria canaria (1-2) tras otra acción similar en la que el meta Yoel tuvo que hacer el trabajo de su zaga y salir a despejar ante dos atacantes. Pidió falta el portero porque tras sacar de puños un rival trastabillado cayó sobre su tobillo izquierdo, pero la apreciación arbitral y la polémica no ocultan los desastres de un equipo que suma uno de nueve puntos posibles en su feudo y nueve de doce lejos de él.

Cayó de nuevo el Celta ante el hartazgo de su gente, que por momentos silbó al equipo y señaló a algunos de sus integrantes. Todo tras un comienzo alentador en el que Herrera prescindió del habitual trivote para darle galones a Álex López, encargado de dar salida al equipo. Lo hizo con su habitual disposición y dinamismo, con imaginación y clarividencia, sin excesiva compañía. Tan sólo Joan Tomás sintonizó con él desde una inhabitual posición en la mediapunta en la que se reveló como un buen pasador. Fue él quien habilitó un espacio a Orellana para forjar la primera llegada del Celta, culminada por David Rodríguez con un remate al larguero que debió irse adentro. Luego ambos conectaron para marcar. Otros pasaron de puntillas por el partido como el mismo Orellana, De Lucas, que sólo dejó un recuerdo estrepitoso para abandonar el campo enfadado tras su sustitución, Abalo o Aspas.

Ofuscado en ataque, donde apenas mostró variantes durante la segunda parte, el Celta se apagó con el paso de los minutos. No fue víctima de un rival excitado. Las Palmas creció a su habitual ritmo cadencioso y hubo un momento, a falta de veinte minutos, en el que pareció dar por buenas las tablas. Fue justo cuando el Celta se derrumbó, perdió la pelota y el sitio, cuando la defensa, siempre con dudas, comenzó a tiritar. Pudo marcar Vitolo tras una maravilla tejida con Viera, otro orfebre de la escuela canaria. Lo logró Ruymán, un lateral, después de que Yoel desocupara la portería en un balón que tenían que haber defendido otros.

Alcoyano, 2-Deportivo, 0

Nada de lo que le sucede al Deportivo puede sorprender a la vista de lo que muestra en su regreso a la Segunda División, ni siquiera que salde sus dos últimas salidas a destinos como Alcorcón y Alcoy con seis goles en contra y ninguno a favor. Dice el tópico que son campos complicados para equipos de talento, quizás hubiera sido preciso que aflorara ese supuesto talento para imponerse. Una nueva derrota (2-0) lamina las opciones del Deportivo de dormir en la cabeza de la tabla, pero sobre todo arroja dudas sobre el andamiaje de un equipo con escasas alternativas, tan pocas que a veces sólo parece que hay una: darle la pelota a Valerón y esperar.

El Alcoyano aguardaba ese plan y no dudo en encimar al veterano mediapunta. Por ahí edificó su primera victoria como local en la Liga. Saltó al campo pleno de intensidad. Sorpendió Miki con un disparo lejano que se estrelló en el larguero y batió tras la línea de gol. La indecisión arbitral salvó al Deportivo, pero el alivio fue breve porque la siguiente aproximación local culminó con una mala cesión de Ayoze a Aranzubía. El meta esperaba la pelota lejos de la proyección de los tres palos, pero el zaguero la envió entre ellos y entró con mansedumbre a la red.

El gol reactivó el ideario del Alcoyano: correr y encimar, honradas intenciones que aplicó sin denuedo ante un rival sin respuesta. Porque más allá del esfuerzo del modesto conjunto local está la impotencia del gran favorito de la categoría, de los futbolistas que representan a una entidad que maneja un presupuesto quince veces superior al del cuadro levantino. Prisionero en una cabina de radio, sin ficha para sentarse en el banquillo por la denuncia del Vecindario al Deportivo por impago, el técnico José Luis Oltra presenció cómo fracasó su experimento con Laure en el interior diestro y cómo algunas de sus piezas maestras (Jesús Vázquez) se iban de nuevo sin aportar apenas, ni en defensa ni en ataque. Quiso rectificar en los cambios y llevó al campo a todo el arsenal ofensivo que guardaba en el banquillo. Apenas obtuvo respuesta. Tuvo el empate Salomão en la recta final, en la única opción clara de gol generada durante más de 80 minutos en desventaja, ínfimo bagaje para un equipo que ya suscita recelos y decepción entre su entregada parroquia, cómodo sustento para el Alcoyano, meritorio y atento para encontrar la sentencia en un dos contra uno que definió Álvaro a puerta vacía.

Alcorcón, 2- Barcelona, 2

Alcorcón y Barcelona sacaron un punto de su enfrentamiento (2-2), que dejó sensaciones encontradas en ambos bandos. El conjunto catalán mejoró algo su imagen de las pasadas jornadas, aunque terminó concediendo las tablas cuando parecía tener el partido en el zurrón. Por su parte, los madrileños vieron escapar dos puntos más de su estadio ante un equipo que llegó en puestos de descenso, en un final endulzado por el tanto de Quini.

El Barça, con Kiko Femenía, uno de los hombres llamados a ser importantes en el filial azulgrana en el banquillo pese a las bajas, comenzó bien el encuentro, incomodando al Alcorcón. Pero el conjunto alfarero fue el primero en marcar, con un tanto de Montañés, uno de los cuatro jugadores madrileños con pasado azulgrana, a centro de Fernando Sales. El gol no cambió la tónica del partido y el equipo de Eusebio continuó apretando hasta que Cuenca aprovechó una internada de Tello por la izquierda para restablecer el empate antes del descanso.

En el segundo tiempo Eusebio introdujo al prometedor Deulofeu, pero fue el equipo amarillo el que se hizo con la iniciativa, gracias a la insistencia de Montañés por el costado izquierdo. Mientras, los azulgranas se remitían a las solitarias aventuras personales de Rafinha y Deulofeu, más frecuentes a medida que disminuía el empuje de los de Anquela. Entonces reapareció Cuenca, que filtró un delicado pase de exterior a Rafinha, rompiendo la línea del fuera de juego, para que el hermano menor de Thiago Alcántara batiera con templanza a Manu Herrera. Reaccionó el Alcorcón, que estrelló un cabezazo en el larguero por mediación de Oriol Riera, pero tuvo que esperar a que fuera Quini el que exhibiera su poderío en el juego aéreo, acudiendo al primer palo para cambiar el balón al segundo con un perfecto testarazo. No decayó la intensidad y ambos equipos pudieron marcar en el descuento, pero malograron sus ocasiones.

Elche, 2-Numancia, 2

El Elche, muy superior en el primer periodo, se aprovechó de un balón suelto en el área tras una mala salida de Edu Navarro para que Ángel, habilidoso, mandara con el pecho el balón a la red y abriera el marcador. No fue la única ocasión del delantero canario, que pudo marcar un par de tantos más en dos ocasiones clarísimas, ante un Numancia deshecho, que concedía en defensa y no inquietaba en ataque.

En la segunda mitad el Elche continuó con su dominio, viviendo más tiempo en campo ajeno, pero las contras del Numancia comenzaron a llevar más peligro y, en una de ellas, Juanjo aprovechó el inocente rechace de Juan Carlos para anotar a puerta vacía. Minutos de nerviosismo para el Elche, que se calmó con la tonta expulsión de Ripa, que vio la segunda amarilla por sacar una falta sin el permiso del árbitro, a un cuarto de hora del final. El Elche retomó el mando y Ángel, en la disputa de un balón que acabó siendo un pase, habilitó a Linares, que levantó con suavidad la pelota ante la salida del portero. No se rindió el Numancia, que aprovechó un córner para empatar el choque, con la fulgurante aparición de Del Pino al segundo palo para sacar partido de la prolongación de espuela de Nagore. Aún vieron una expulsión más los sorianos, por una entrada a destiempo de Juanjo, pero el Elche no sacó fruto a su superioridad.

Murcia, 0-Xerez,0

Empate insípido el que protagonizaron murcianos y andaluces en la Condomina. Tras los anodinos primeros 45 minutos, la intensidad subió relativamente en la segunda mitad, en la que por fin los guardametas tuvieron que entrar en acción. Especialmente Doblas, para sacar una vaselina de Chando. Sin embargo, con el paso del tiempo ambos equipos volvieron a acomodarse, dando por bueno el empate.

Girona, 1-Huesca, 1

El Huesca supo sacar partido de su visita a Girona, donde obtuvo un empate pese a ser inferior al conjunto catalán. El Girona dominó el choque y tuvo más ocasiones, e incluso se adelantó gracias a un gol de Benja, pero los aragoneses aprovecharon las dudas locales al tirar el fuera de juego en un saque de falta y Rivas puso el 1-1. En la segunda mitad la superioridad del Girona amainó y Bernardo paró todas las ocasiones que generaron los de Agné.

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