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Stoner es inalcanzable

Es la séptima vez en la temporada que saldrá desde la primera posición.- Le siguen Spies y Lorenzo, con problemas con su M1

Casey Stoner asusta. Con el rostro enrojecido, acalorado aún tras el esfuerzo, a pleno sol en Indianapolis, se sentó ante un micrófono para explicar cómo de dura había sido ha sido la jornada, aunque no lo hubiera parecido para el resto de los mortales, boquiabiertos ante la exhibición del tozudo australiano. Stoner impuso un ritmo infernal desde los primeros minutos de la sesión, mejorando sus cronos a cada vuelta, enloquecido a la salida de las curvas, capaz de rebajar su mejor tiempo con adelantamientos incluidos y tras esquivar a algunos de sus rivales, como hizo con Nicky Hayden en un momento de la clasificación. "Ha sido complicado ir probando tantos cambios para finalmente dar con la puesta a punto adecuada. Hemos mejorado muchísimo esta tarde y hemos logrado el agarre que nos faltaba", decía. La elección del neumático, añadía Stoner, será clave en un circuito que estrena asfalto nuevo, que ha perdido los incómodos baches de años anteriores, pero también ha perdido el agarre necesario para que las motos no se escurran a cada inclinación: "Creo que la carrera será bastante diferente a lo que ha sido a clasificación. Habrá que ver cómo responden los neumáticos", zanjó.

El único que fue capaz de asomar la cabeza por los puestos más destacados de la tabla de tiempos fue Ben Spies, comodísimo con este trazado, que parece encajar a la perfección con su estilo. Se acercó el estadounidense, pero solo pudo terminar a medio segundo del australiano. Tal fue el dominio del de Honda que sus compañeros de equipo estuvieron más lejos que nunca de él en una sesión de clasificación: Pedrosa, cuarto clasificado, terminó a poco más de un segundo; Dovizioso, quinto, a 1,1s; Simoncelli, con la cuarta Honda oficial, séptimo a 1,3s.

Visto lo visto, y conocidos los tremendos problemas de Lorenzo durante el fin de semana con el tren delantero de su Yamaha, no es mala la tercera posición final del mallorquín, que pudo cerrar una vuelta a siete décimas de Stoner, aunque gracias a un esfuerzo sobrehumano y después de pruebas y más pruebas para dar con la puesta a punto adecuada. Todavía no la tiene, pero se fue acercando a medida que avanzaba el día y después de cambiar por completo los reglajes de su moto en un intento desesperado de, al menos, acercarse a su compañero de equipo. "El fin de semana ha sido como una pesadilla. Sobretodo en las frenadas. No tenía nada de confianza. Será prácticamente imposible pelear por la victoria y complicado mantener un ritmo constante; necesitaría casi un milagro, pero pelearé por el podio", declaró.

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