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España gana con la cabeza en otro sitio

La selección vence a Australia (68-51) en un partido frío marcado por el fallecimiento ayer del padre de Felipe Reyes

Con la ausencia de Juan Carlos Navarro, Sergio Llull y Felipe Reyes que asistían al entierro del padre de este último, fallecido ayer, y el minuto de silencio que se guardó en su memoria antes del comienzo del choque, el ambiente, frío y desangelado, no invitaba a demasiadas cosas. Como era lógico, a los de Scariolo les costó entrar en el partido. Pero, a poco que lo hicieron, y sin necesitar ningún alarde, dieron cuenta fácilmente de la débil selección australiana (68-51).

Con la selección con la cabeza en otro sitio, Australia comenzó mandando en el marcador, aprovechando sus ventajas de centímetros en el puesto de tres con la presencia en cancha a la vez de Barlow e Ingles. Un posible punto débil del que se hablará aún más tras el descarte de Carlos Suárez y que permitió a Australia terminar por delante el primer cuarto (10-12).

España, 68; Australia, 51

68 - España (10+20+20+18): Calderón (2), Rudy Fernández (3), San Emeterio (10), Pau Gasol (16) y Marc Gasol (12) -cinco inicial-, Rubio (8), Claver (4), Ibaka (6) y Sada (7).

51 - Australia (12+13+14+12): Mills (5), Ingles (11), Barlow (4), Nielssen (11) y Ogilvy (2) -cinco inicial-, Martin (-), Gibson (2), Dellavdova (6), Worthington (2), Baynes (8), Kickert (-) y Crawford (-).

Árbitros: Francisco José Araña, Carlos Peruga y Susana Gómez. Eliminaron por cinco faltas personales al australiano Dellavedova en el minuto 38.

Incidencias: Partido amistoso disputado en el Palacio de los Deportes de Murcia ante unos 7.500 espectadores que lo llenaron. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de Alfonso Reyes,

padre de los hermanos Felipe y Alfonso Reyes, fallecido ayer. Los jugadores de la selección Juan Carlos Navarro, Sergio Llull y el propio Felipe Reyes no disputaron el encuentro para acompañar a la familia del difunto. Los jugadores de ambos equipos llevaron crespones negros en las camisetas en señal de luto. EFE

Scariolo trató de poner remedio al asunto y sacó a Víctor Claver de su reclusión como cuatro, empleándole por primera vez en lo que va de preparación en su puesto natural, el de alero. Y la cosa funcionó. Con un quinteto inusual y tan alto como defensivo (Rubio, Sada, Claver, Ibaka y Pau Gasol), España subió casi sin querer las revoluciones y comenzó a correr con alegría gracias a las transiciones que generaron la multitud de tapones que colocaron Ibaka y Gasol, con Rubio como principal beneficiado. El desentumecimiento de España le permitió devolver la lógica al marcador y marcharse arriba al descanso, aunque el choque seguía igual de anodino, con ambos equipos horribles en el lanzamiento (España acabó con un 3/13 en triples y Australia con un esperpéntico 1/24).

Con pequeños pisotones en el acelerador, a cargo fundamentalmente de los hermanos Gasol -ante un partido flojo más de Calderón y Rudy-, la selección fue poniendo tierra de por medio tras la reanudación mientras Australia seguía maltratando el aro español con su desatino en los triples. Según crecía la diferencia incluso la propia Australia pareció desentenderse del asunto convirtiendo el último cuarto en un mero trámite que solo valió para probaturas que quedaron en poco ante la falta de intensidad para comprobar su eficacia.

Mañana (19.00) España repetirá ante el rival de esta noche, en un tramo final de preparación con dos encuentros muy sencillos que no parecen la mejor piedra de toque para afinar la exigencia ante la cita de Lituania.

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