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Marca Young, respira De Gea

Un gol del extremo compensa un nuevo error del meta y concede el triunfo al Manchester United frente al West Bromwich.- Tibio estreno de Villas-Boas en el Chelsea, que no pudo pasar del empate ante el Stoke City

Apenas ha comenzado la Premier y el Manchester United ya ha puesto tierra de por medio con varios de sus rivales para el título. A falta de que sus vecinos del City jueguen mañana ante el Swansea, la victoria de los diablos rojos (2-1) ante el West Bromwich les pone dos puntos por encima de Arsenal, Chelsea y Liverpool, que no lograron pasar del empate en la primera jornada. Un triunfo algo empañado por un nuevo error de su guardameta, el español David de Gea, que al igual que en la Comunitty Shield, frente al Manchester City, volvió a mostrarse muy nervioso bajo los palos.

"De Gea debería haberlo hecho mejor y haber parado ese balón, pero no hay que darle importancia. Sólo fue un fallo de concentración", aseguró tras el choque su entrenador, Alex Ferguson: "Tengo recuerdos de algunos porteros a los que les costó mucho adaptarse al fútbol inglés, como Peter Schmeichel, que empezó tembloroso y luego fue posiblemente uno de los mejores arqueros de todos los tiempos".

Las cosas habían comenzado bien para su equipo gracias a Wayne Rooney, que partido tras partido se multiplica en el campo. Aparece en todas las zonas y realiza cualquier función, casi siempre bien. Así fue su gol ante el WBA. Bajó a pedir de espaldas el balón, descargó de tacón a la banda, volvió a pedir el cuero, recortó y, desde la frontal, la puso con la zurda en el palo largo. No le bastó y el 10 siguió combinando con cuantos compañeros se le acercaron, pese a que Nani le afeó una asistencia cuando el segundo gol parecía hecho.

El Manchester jugaba con confianza, convencido de su plan. Sin sufrir en defensa, aguijoneaba con la velocidad de Nani, Young y Welbeck. Sin embargo, el West Bromwich se encontró con el empate en un lanzamiento esquinado y tibio de Young que no revestía peligro pero que se tragó De Gea, que no ha comenzado bien su papel de sustituto del retirado Van der Sar. El gol aturdió al United, al que le crecieron dudas donde antes había certezas, especialmente entre los centrales, tanto en el achique como en la salida.

Los diablos rojos recuperaron el tono en la segunda mitad, pero allí donde antes había amplios espacios ahora costaba sacar un metro para explotar el desborde de sus jugadores más desequilibrantes. Ferguson cambió al joven Welbeck por Berbatov, dispuesto a sacrificar explosividad por talento y gol, con el búlgaro a modo de ganzúa. Sin embargo, volvió a ser la velocidad de Young la que abrió un hueco cuando el cronómetro había comenzado a agobiar. A ello se le sumaron las dudas en la defensa del Bromwich, que le dejó hacer, y el capricho de un balón que tras dos rebotes convirtió en el gol decisivo lo que en su origen era un centro. Tal vez demasiado premio para los méritos del United en el segundo acto, como demasiado castigo había sido antes la igualada. El United se llevó los tres puntos, aunque tuvo que lamentar la lesión de Ferdinand, que estará seis semanas de baja.

Flojo debut de Villas-Boas

A André Villas-Boas le queda mucho trabajo por delante. En el debut del joven técnico portugués (33 años) en la Premier League, tras su fulgurante última temporada con el Oporto, el Chelsea repitió problemas del pasado a la hora de construir juego y no logró hacerle ningún tanto al correoso Stoke City (0-0). Los seguidores blues solo podrán salvar del estreno liguero el buen encuentro de Fernando Torres, uno de los mejores que ha jugado desde que aterrizó en Stamford Bridge.

Pese al paso adelante del delantero madrileño, el equipo londinense evidenció durante todo el encuentro sus dificultades a la hora de enhebrar fútbol, especialmente en los últimos metros. El atasco ofensivo hizo que Anelka y Drogba acabaran ingresando al campo. Pero lo que le faltó al Chelsea no fue mordiente, sino imaginación. Ramires, Mikel y Lampard compitieron en esterilidad y los blues recurrieron a los tiros lejanos y los cuelgues a la olla, sin resultado. Evidenciada la falta de algo diferente en el centro del campo, Villas-Boas seguirá dándole vueltas al posible fichaje de Luka Modric para poner un foco en una medular que lo pide a gritos.

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