Nadal: "Fallé en los momentos importantes"

El mallorquín admite que Djokovic jugó a un nivel superior, mientras el serbio remarca que para ganar al español necesitó "un proceso de aprendizaje"

"Hoy fue imposible ganar", dijo Nadal nada más entregar la corona de Wimbledon y el número uno a Djokovic. Poco más tarde, en la rueda de prensa, explicó el porqué: "Para ganar un partido como el de hoy, hay que jugar bien los puntos importantes, esos que pueden cambiar el curso del partido. Y hoy no lo hice". Más allá de sus fallos en los momentos cruciales del duelo, Nadal también admitió que el estado de forma del serbio es, en este momento, inalcanzable: "En el segundo set, Djokovic jugó a un nivel complicado para mí".

El reto para Nadal es ahora buscar la receta para revertir una tendencia negativa ante el serbio que le ha llevado a perder cinco duelos consecutivos -todas finales- ante él, algo que no le había pasado con ningún tenista. "Debo jugar algo menos nervioso, más agresivo y mantener la confianza todo el tiempo. No consigo incomodarlo con mi juego", reflexionó el español. La decepción es por la final y por la oportunidad perdida de hacerse con el tercer grande británico. Mucho menos parece importarle a Nadal la pérdida del número uno después de más de un año como líder. "Eso es más importante para Djokovic que para mí. Yo ya lo he sido y tengo mucho avanzado en mi carrera. Mi meta es ser competitivo y este año lo he conseguido. Solo un jugador en un momento excepcional de su carrera me ha ganado. En enero comenzó una nueva época. Djokovic lo ha ganado prácticamente todo", zanjó.

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El serbio tuvo que sudar para llegar a este punto, como él mismo admitió: "Ganar a Nadal fue un proceso de aprendizaje y desarrollo, un proceso de mejora como jugador y como persona, necesario para encontrar la forma de superarle". Djokovic consiguió quebrantar un duopolio en la cima del tenis mundial que perduraba desde hace más de siete años. "Todos conocemos las carreras de Nadal y Federer. A veces te sientes algo frustrado cuando lo haces bien, pero te encuentras con ellos en los partidos importantes", dijo Nole. En este 2011, Djokovic se olvidó de esa sensación. "Me he sentido como un animal. Quería ver como sabía y sabe bien. No sabía lo que hacer para expresar mi emoción y alegría", comentó el de Belgrado acerca de los momentos inmediatamente después de su coronación.

Pocas horas antes, delante de las cámaras de televisión, parecía incrédulo. "Creo que todavía estoy durmiendo, me siento como en un sueño", dijo con el trofeo británico bien agarrado entre sus brazos, como si alguien pudiera quitárselo; "es el día más especial de mi vida. Acabo de ganar mi torneo favorito. Fue el primero que vi en la televisión cuando era un niño". En la sala de prensa, ya estaba más concienciado en su nueva condición de mejor raqueta del mundo: "Después de levantar la bola de break a Nadal en el cuarto set, todo lo que hice fue un gran tenis. Ahora no quiero parar aquí. Quiero seguir ganando". Empieza la era de Nole.

Djokovic y Nadal, con sus respectivos trofeos.
Djokovic y Nadal, con sus respectivos trofeos.EDDIE KEOGH (Reuters)

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