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Señores sin anillos

Javi Martínez y Mata, campeones del mundo, disfrutan de la sub21 como si del Mundial se tratara

No huele a campeón en el hotel donde se aloja la selección sub 21, la antigua fábrica de papel que tantos años abasteció a los periódicos europeos. No huele, pero se aprecia. Se sabe que hay dos campeones del mundo, Javi Martínez y Mata, pero no son los únicos con oropel. No les alcanzan el nivel, pero la inmensa mayoría ya saben lo que es levantar una copa continental, aunque a veces pase desapercibida. Muchos de los 23 han levantado la Copa europea sub19 y sub17 y algunos como Muniain ha sido tercero en el campeonato del mundo sub17. Saben, los chicos de Luis Milla, lo que es ganar y lo que es perder, aunque en esta ocasión se encuentran ante el reto de meter a España en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. No huele a campeón, pero se intuye lo que tiene España, aunque a tempranas edades imprevisibles resultados.

Curioso. Los dos laureados, Javi Martínez y Mata no son, a su vez, los más veteranos, título que corresponde por DNI al deportivista Adrián y en segundo lugar al barcelonista Jeffrén, ambos de los primeros dos meses de 1988. Son muchas las circunstancias a las que podría haberse adherido Javi Martínez para sortear este europeo sub 21: sobrecarga de partidos, aviso de su técnico Joaquín Caparros sobre posibles lesiones, iniciativa del Athletic para que dejaran descansar al futbolista navarro. A ninguna enmienda se acogió Javi Martínez, el capitán de un colectivo del que se siente tan partícipe como encariñado."Para mí es como si fueras el Mundial", dijo antes de partir hacia Dinamarca y sigue pensando lo mismo: "El objetivo de Londres es un atractivo particular y colectivo para esta selección tras dos años de ausencia". Basta verle bromear con los compañeros con ese andar cansino tan engañoso para los rivales en el campo como gracioso cuando se acerca al autobús tras el entrenamiento. Mata tampoco desentona con el sentir general. Su pelea ha sido superar un esguince de tobillo a lo que se ha aplicado con rigor de exigencia, porque no quiere perderse una cita tan sensible para un país futbolístico en ebullición. Al final, la sub 21 es, ahora sí, la cantera de la absoluta. Hasta Busquets se ofreció sin dudas, pero fue frenado por Del Bosque que lo quiere más fresco y cerca de él.

En cierto modo, esta chavalería refleja la desinhibición que le hizo triunfar a la absoluta en Alemania y Sudáfrica, la fuerza del colectivo y la ausencia de complejos, la visión del fútbol como una ocasión de disfrute y no como una pesada carga de ausencias familiares o descansos merecidos. Los anillos no se caen, sencillamente porque no se llevan en ningún dedo de la mano. Todos aman el fútbol y por eso quieren jugarlo. Cuanto más, mejor.

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