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Semenya echa a correr

La atleta sudafricana, que sufrió una suspensión de 11 meses por las dudas sobre su sexo, corre hoy en Oslo

Durante 11 meses la sudafricana Caster Semenya no pudo competir. Y no porque, como otros muchos atletas, hubiera utilizado alguna sustancia prohibida para mejorar su rendimiento, sino porque no estaba claro si era hombre o mujer. La Federación Internacional, ante las quejas de algunas de sus rivales, humilladas en aquella final de 800m de los Mundiales de Berlín por una atleta de aspecto masculino, decidió investigar la condición sexual de Semenya, para llegar a la conclusión de que atleta es lo que siempre ha creído ser, una niña, una mujer.

Semenya, que ahora tiene 20 años pero vivió todo este embrollo como una jovencita de apenas 18 años, ha vuelto a competir. Hoy lo volverá a hacer en Oslo, en una nueva cita de la Diamond League. Será la tercera carrera de la sudafricana en el año, camino de los Mundiales que empiezan el 27 de agosto en Daegu (Corea del Sur).

El sufrimiento, las dudas y la exposición pública han sido el camino para llegar hasta aquí. "No ha sido fácil para mí", ha dicho la atleta en la conferencia de prensa previa a la competición de Oslo, que recoge The Guardian. "Mi agente y mis compañeros de entrenamiento estaban de mi parte e insistían para que fuera a entrenarme, pero yo no quería. Les decía: '¿Para qué?".

No volvió a la pista, al menos no para entrenarse como lo hacía antes para ganar a cualquiera, hasta que en julio del año pasado la Federación Internacional se lo permitió. Antes, un grupo internacional de expertos había diseccionado su caso como si fuera un animalillo, aunque las conclusiones no se hicieron públicas para proteger la intimidad de la atleta, que se ha convertido en una auténtica estrella en Sudáfrica. La controversia también tuvo consecuencias deportivas. "A veces me sentía muy triste, otras, alegre. Era una montaña rusa", ha explicado.

En la primera carrera de la atleta, el verano pasado, no logró bajar de los 2m, muy lejos del 1m 55,45s que atesora como mejor marca. El récord del mundo lo tiene la checa Jarmila Kratochvilova, cuya potente musculatura y aspecto hombruno también levantó más de alguna duda, en 1m 53,28s desde 1983. El fin de semana pasado, en la reunión de Eugene, tampoco se vio a la mejor Semenya. Acabó segunda, pero su 1m 58,88s es la segunda mejor marca del año. Una buena noticia a menos de tres meses de los Mundiales.

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