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72 paradas para otra Liga

El portero del Barcelona, muy cerca de conquistar su cuarto trofeo Zamora

En el campo del Levante, por razones obvias, el Barça jugará con la camiseta suplente, de color verde menta, así que si el árbitro no lo impide, Valdés saltará al campo de negro. Maniático como todos los porteros, prefiere jugar de verde, pero le va bien el negro y a malas, se pone el amarillo, pero no quiere ni ver en pintura el color gris. El caso es que estará en el campo, dispuesto a ganar su quinta Liga con el Barcelona, la tercera consecutiva, camino de su tercer trofeo Ricardo Zamora y a punto de estrenar unos guantes nuevos. Y aunque de momento ni siquiera se lo ha parado a pensar, le espera en 20 días su tercera final de la Champions desde que juega en el Barcelona.

De momento no parece angustiado por nada que no haga referencia al título de Liga, consciente como es de lo difícil que ha sido ganarlo. "Me da igual como lo consigamos, pero hemos peleado tanto por él que lo vamos a celebrar a lo grande", avisa. No le importa excesivamente el récord de Liaño que, siendo portero del Deportivo en 1994, encajó 18 goles en 38 jornadas, una media de 0'47 goles por partido, récord absoluto de la Liga. Por el momento, Valdés ha encajado 15 goles en 31 partidos "El Pichichi y el Zamora son premios menores si los comparamos con la Liga. No es un objetivo perseguir trofeos individuales", declaró, metiendo en el saco a Messi, que compite con Cristiano por el titulo al máximo goleador: " Leo, cuando tiene que hace goles los hace, y si no da el pase o ayuda defender. Es un genio en todo, no podemos pedir más, somos muy afortunados de tenerlo a nuestro lado", afirmó, al tiempo que señaló a sus defensas como protagonistas de sus apabullantes registros. "El verdadero reconocimiento del Zamora es para los defensas, porque ellos lo sufren y a menudo no se les da la importancia que tienen realmente en el equipo. Por eso es un premio muy bonito, es una manera de darle las gracias al trabajo de la zaga y por tanto no sólo me afecta a mi".

De hecho, los datos demuestran que la incidencia de Valdés en el juego del equipo tiene mucho que ver con parar, pero también con jugar. Así, acumula 72 paradas en lo que va de Liga -"la mejor contra Callejón en Cornellà-El Prat", admite- o sea, una cada 39 minutos de partido, que le llevan a ser el portero de la Liga que menos disparos recibe de cuantos han jugado este año. Además, lleva 577 pases bien dados, uno cada 4'8 minutos de partido. Curiosamente, su compañero Villa, que suma 633 en el acumulado de su primer año con el Barcelona, suelta un pase una vez cada 4'3 minutos de partido. Ni que decir tiene que muchas de las intervenciones de Valdés han dado puntos, de la misma manera que su aportación ofensiva a la hora de empezar la jugada ha provocado un rendimiento enorme.

Sin ir más lejos en el partido de vuelta de la semifinal contra el Madrid: "Aquello sólo fue una demostración de lo que quiere el míster de nosotros, siempre intentamos llevar a la práctica lo que el entrenador quiere de nuestra filosofía. Fue obra suya, que nos marcó la salida por esa banda. Que acabara en gol no me lo esperaba, fue muy bonito y gratificante", dijo el portero que obvió un detalle: el día antes, en el entrenamiento, el equipo trabajó esa jugada.

Valdés, al que no parece haber afectado el cambio de entrenador de porteros, de Unzué a Busquets, reconoció que el año "no ha sido un camino de rosas, no ha sido fácil, ha sido duro" pero admitió que en la memoria guarda "años mas difíciles que este a nivel personal". Sabe que no ha podido tener mejor final la temporada y no lo ignora: "Estoy contento, muy feliz, de cómo van las cosas, siempre que el Barça gana, tiene opciones de revalidar títulos es lo mejor que nos puede pasar". Por eso le da igual ganar la Liga el martes, tras un hipotético tropiezo del Madrid, que sumando el punto que les falta: "La liga se ha de ganar, queda un punto, dependemos de nosotros, pero el cómo se gane es lo de menos. Lo importante es acabar con este titulo. Es el campeonato más competitivo del mundo, y por como ha sido la temporada, aún tiene más mérito, le damos el máximo valor a este titulo", admitió. Pero avisa que en el Ciudad de Valencia, no saldrán a especular: "No sabemos salir a empatar, no va con nosotros, solo tenemos una manera de jugar y es ganar al rival, desde el máximo respeto".

En el tránsito hasta convertirse de nuevo en campeón de Liga y en el mejor portero del año, Valdés sólo tiene una espina: no tener a su lado en Londres a Pinto, sancionado por la UEFA por los incidentes sucedidos en el descanso en el túnel de vestuarios durante la ida de la semifinal: "Le echaré de menos, no es justo". Ya tiene Víctor otro motivo para seguir parando, seguir pasando y seguir ganando.

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