Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bruno Soriano vale por cien

El volante sostiene al Villarreal ante un escaso Hércules

Falto de finura en la definición, el Villarreal no logró cerrar un partido de aparente sencillez ante un Hércules de escasa disposición y ánimo que se mantuvo vivo en el encuentro gracias a la escasa puntería amarilla. Tras cuatro jornadas sin conocer la victoria, se reencontró con ella el grupo de Garrido gracias a un gol de Rossi y a las facilidades mostradas en gran parte del partido por el Hércules. El equipo alicantino solo creyó en sus posibilidades de manera tímida y muy al final ante los nervios de un Villarreal sostenido por Bruno. Gracias al centrocampista, cien veces presente, terminó defendiendo un resultado deseado y balsámico.

Con ausencias de peso y pose desganada, el Hércules ejerció de víctima, asumiendo desde el inicio una inferioridad evidente. Tibio en la presión y frío en el despliegue, mostró todas las carencias que le hacen vulnerable cuando se aleja del Rico Pérez. No le costó al Villarreal abrir el partido, dominado desde el inicio sin tener que ser muy preciso, intenso y profundo. Sin esmerarse le llegó el gol. Bastó una mala entrega alicantina en el centro del campo que fue a parar a los pies de Cani, que atendió el desmarque vertical de Rossi. El italiano, sin nadie que le tosiera, decidió con tranquilidad por dónde iba a introducir el balón en la portería.

VILLARREAL 1 - HÉRCULES 0

Villarreal: Diego López; Mario, Gonzalo, Marchena, Capdevila; Cazorla, Borja Valero, Bruno, Cani (Wakaso, m. 71); Rossi (Marco Ruben, m. 78) y Nilmar (Musacchio, m. 83). No utilizados: Juan Carlos; Cicinho, Catalá, Marcos y Gullón.

Hércules: Calatayud; Cortes, Abraham Paz, Pamarot, Juanra; Tiago Gomes (Kiko Femenía, m. 58), Fritzler (Cristian, m. 78), Abel Aguilar, Tote; Portillo (Thomert, m. 71) y Trezeguet. No utilizados: Veltthuizen; Sarr, Sendoa y Jesús.

Gol: 1-0. M. 21. Rossi.

Árbitro: Paradas Romero. Amonestó a Cazorla, Pamarot, Tote y Marco Ruben.

Unos 15.000 espectadores en el estadio de El Madrigal.

Las escasas aventuras alicantinas terminaron en la frontera marcada por Bruno. El canterano del Villarreal, mejor futbolista día a día, se bastaba él solo para desautorizar las excursiones del rival. De la parte creativa se encargaron Borja Valero, Cazorla y Rossi, los de siempre. Solo la falta de puntería amarilla mantuvo en el partido al Hércules. En la memoria del Villarreal permanecía fresco el partido ante el Málaga en la última jornada. Mediada la segunda mitad, el Hércules comenzó a creer que era posible romper su maleficio como viajero. Lo evitó el Villarreal.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.